Una mano ‘biónica’ para una mujer de Fort Lauderdale
Desde que tenía sólo 3 años de edad, Lizbeth Uzcategui ha usado prótesis que le han ayudado a vivir con la ausencia de su brazo derecho por debajo del codo y varios dedos que le faltan en su mano izquierda, una condición con la que nació.
Pero ahora, a los 43 años, se le colocó una de las prótesis más avanzadas del mundo en Fort Lauderdale. Y eso ha cambiado toda su perspectiva, al aumentar grandemente el alcance de sus movimientos, las tareas que puede realizar y el tipo de vida que puede esperar.
“Era funcional antes, pero estaba limitada”, dijo el martes Uzcategui. Su prótesis anterior, que sólo podía hacer un movimiento para abrir y cerrar los dedos, como una pinza, significaba que ella tenía que encontrar a menudo una forma para hacer funcionar su cuerpo con sus movimientos rudimentarios.
Dentro de Hanger Clinic en Fort Lauderdale, que sirve a pacientes con prótesis y dispositivos ortopédicos, Uzcategui demostró la facilidad relativa de su nueva prótesis, un delgado antebrazo negro y una mano con dedos de goma que le permiten una completa movilidad en toda su mano.
Su palma se abre y luego se cierra mientras forma una señal con el pulgar hacia arriba.
“Esta es la primera vez en mi vida que tengo una mano completamente funcional”, dijo ella con una sonrisa en su rostro mientras observaba a los dedos regresar a su posición inicial.
El aparato, que se llama i-Limb, trabaja a través de sensores de electrodos dentro de la prótesis. Los sensores se colocan al final del brazo de Uzcategui y responden a las contracciones de sus músculos. Con el tiempo, el proceso se hace más fluído según se ajusta el cuerpo, dijo Matt Klein, un protesista ortesista y director principal de la clínica.
Klein describió la prótesis como el modelo “más pequeño, ligero y rápido” en el mercado. Uzcategui es la primera persona en el país a la que se le coloca, agregó.
Aunque están disponibles modelos mayores, no había hasta ahora en un tamaño que pudiera ajustarse a la pequeña complexión de Uzcategui.
Después de usar la prótesis por cuatro días, Uzcategui empezó a observar las diferentes formas en que las personas agarran las cosas y se preguntó cómo ella podía hacerlo también. Sus ojos negros se agrandan mientras habla sobre las posibilidades futuras.
“En cierta forma, me siento como una niña pequeña”, manifestó ella. “Como una bebé que comienza a descubrir cómo sostener las cosas”.
Por ejemplo, mientras que antes Uzcategui podía conducir o sostener una bolsa en sólo una posición, ahora puede agarrar el volante en diferentes puntos. También tiene control sobre los dedos individuales de su prótesis para apuntar con uno o hacer señas a alguien para que se acerque - movimientos que no podía realizar antes.
“Una de las cosas que es muy importante para mí es el hecho de que puedo estrechar manos”, dijo ella. “Antes, esto era algo difícil para mí”.
Originaria de Venezuela, Uzcategui nació sin parte de su brazo derecho y sin varios dedos de su mano izquierda debido a complicaciones producto del Síndrome de la Banda Amniótica. Esto ocurre cuando las bandas fibrosas se enrollan alrededor del feto, lo que restringe el flujo de sangre y puede llevar a su vez a amputaciones.
La nueva prótesis i-Limb de Uzcategui tembién está equipada con tecnología Bluetooth y le permite programar la prótesis para formar diferentes posiciones con 24 tipos de agarre, todos al usar una aplicación en su iPhone. Pero como es el aparato más avanzado en el mercado, el precio es elevado: unos $90,000 con cobertura de seguro, dijo Klein.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2015, 8:56 p. m. with the headline "Una mano ‘biónica’ para una mujer de Fort Lauderdale."