‘Un nudo en el estómago’: Su hijo regresa a Israel para combatir en la guerra
Natalie solo tuvo unas horas para despedirse de su hijo David, de 22 años, el sábado pasado —el día de los letales atentados de Hamas en Israel— después que decidió regresar a Israel para volver a alistarse en las Fuerzas de Defensa de Israel.
David, ciudadano con doble nacionalidad que creció en Aventura, se trasladó a Israel tras graduarse de la preparatoria y prestó servicio en las fuerzas militares hasta el verano pasado, lo decidió instantes después de conocer la noticia.
“Me tomó de las manos y me dijo: ‘Mamá, sé que ahora vas a empezar a llorar. Y no vas a parar en mucho tiempo’. Me conoce bien”, dijo Natalie, que pidió al Herald no usar su apellido por motivos de seguridad. “Y él dice: ‘Pero tomé una decisión. Me voy a Israel’”.
David pasó las horas siguientes planeando su ruta y haciendo la maleta. Menos de 24 horas después de los atentados, Natalie conducía a su hijo desde su casa de Hollywood hasta el Aeropuerto Internacional de Miami.
“Realmente no se preparó y no tuvimos tiempo de procesar ... saber que esto no iba a ser solo una operación militar, que es una guerra real”.
David es uno de los muchos que han regresado a Israel para combatir en una guerra en la que han muerto miles de civiles, un número indeterminado de combatientes de Hamas y más de 200 soldados israelíes. Se estima que más de 100 reservistas y voluntarios israelíes en la Florida han viajado a Israel para unirse a las fuerzas militares, según el Consulado General de Israel para la Florida y Puerto Rico, en Miami.
Israel, con algunas excepciones, exige a todo ciudadano israelí mayor de 18 años que preste servicio militar durante dos o tres años. Después de eso, la mayoría puede ser llamados a unidades de reserva hasta los 40 años o más en tiempos de emergencia nacional, informó Reuters.
Las Fuerzas de Defensa israelíes han activado a más de 300,000 reservistas, una de las mayores movilizaciones militares de la historia del país, según la prensa.
“Muchos floridanos, que también son israelíes que han servido en las fuerzas militares y ahora son reservistas han ido a Israel para alistarse como voluntarios en las Fuerzas de Defensa de Israel”, dijo el cónsul general Maor Elbaz-Starinsky al Herald. “Están luchando por conseguir pasajes de avión para ir a Israel porque están comprometidos y dedicados a la seguridad de Israel”.
El ataque de Hamas del 7 de octubre mató a más de 1,400 personas en Israel, incluidos bebés y niños, según las fuerzas militares del país. Al menos 155 personas, entre ellas niños, ancianos y algunos estadounidenses, permanecen secuestradas por Hamas, designado grupo terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
En Gaza, 2,808 personas han muerto por ataques aéreos israelíes, según el Ministerio de Sanidad palestino, tal y como informa The New York Times. Hasta la fecha, 289 soldados israelíes han muerto durante los ataques de Hamas y posteriormente, según un informe de The Wall Street Journal.
Con Israel sellando su frontera con Gaza, los palestinos se han quedado sin agua, electricidad, combustible y alimentos. Egipto también ha cerrado su frontera con Gaza en el sur, bloqueando una vía de escape para miles de personas atrapadas en Gaza.
‘Orgullosa de él’
Con varios familiares, como sus padres y hermanas en Israel, Natalie está “destrozada” por la decisión de su hijo.
“Tengo un nudo en el estómago, un agujero en el corazón. Pero al mismo tiempo, también estoy muy orgullosa de él”, dijo Natalie. “Estoy muy orgullosa de su decisión de alistarse en el Ejército en general, que no tenía porqué hacerlo, pero también de que ahora no lo dude y vaya a proteger a nuestro país. Y también la vida de los demás”.
David pasó la mayor parte de su vida en Aventura, pero creció viajando a Israel casi todos los veranos. A los 18 años, tras graduarse en la Scheck Hillel Community School en North Miami Beach, decidió alistarse en las Fuerzas de Defensa Israelíes e irse a ese país, una peregrinación conocida en hebreo como “Aliá”.
Después de terminar su servicio militar como ciudadano israelí, David se quedó en el Ejército para formar parte de una unidad de combate de élite, que requiere más entrenamiento y un compromiso más largo, llamado “Keva” en hebreo. Su servicio terminó el verano pasado.
“No está obligado a hacerlo, pero eligió hacerlo. Me dijo: ‘Mis hermanos van a luchar; yo no me voy a quedar en casa’”, dijo Natalie, recordando la conversación con su hijo. “Están todos muy unidos y se cubren las espaldas mutuamente”.
Grupo de apoyo para familias de los soldados
Después que David se fue a Israel, Natalie se consumió tanto siguiendo las noticias sobre la guerra que tuvo dificultades para reanudar su vida cotidiana. Se unió a un grupo de apoyo para padres de soldados que vive en el sur de la Florida y acudió a un psicólogo especializado en gestión de crisis.
“Es difícil para todos, y en mi comunidad todos tenemos a alguien que conocemos, estoy haciendo todo lo posible para cuidar de mi salud mental, pero no sé si lo estoy logrando”.
A pesar de tomarse un tiempo libre al principio, Natalie ha encontrado algo de consuelo en su trabajo en Scheck Hillel. Como directora de Enriquecimiento Extraescolar y Compromiso Estudiantil, Natalie trabaja con niños.
“Cuando vienen y sonríen y te dan un abrazo, aunque tengas el corazón roto, por un segundo, tienes que poner una sonrisa y recibir el abrazo”, dijo Natalie sobre los niños pequeños. “En realidad, ayuda mucho”.
“Todos deberíamos rezar por la paz y para que cese la guerra”, dijo Natalie “Y para que nuestros soldados sean valientes y protejan al resto de la gente”.