Policía de Miami Beach empezó a arrestar a desamparados en virtud de una prohibición más estricta sobre ‘acampar’
La Policía de Miami Beach arrestó a varios desamparados en los días previos a Art Basel, aplicando por primera vez una ley municipal que las autoridades revisaron en octubre para restringir el dormir al aire libre.
La policía detuvo a 20 personas por “acampar” en la ciudad entre el 30 de noviembre y el 7 de diciembre, de acuerdo con los registros y reportes policiales revisados por Miami Herald.
La mayoría de los arrestados estaban acostados en la arena bajo mantas o encima de sillas de playa, según los reportes policiales. A los cargos por acampar a los que se enfrentaron se sumaron los de entrada a un parque fuera de horario, ya que la playa está cerrada al público de 10 p.m. a 5 a.m.
Todos los arrestos tuvieron lugar en South Beach. Los reportes policiales señalan que los agentes fueron asignados a un destacamento para hacer cumplir la ley de la ciudad sobre la entrada en la playa fuera de horario, en respuesta a “numerosas quejas de habitantes y funcionarios de la ciudad [sobre] la actividad delictiva que se produce durante las horas no operativas de la playa”.
Christopher Bess, portavoz de la Policía de Miami Beach, le dijo a Herald que la aplicación de la ley estaba “basada en las necesidades y deseos de los habitantes”. Dijo que el momento no estaba relacionado con la llegada de turistas que visitan para la Semana del Arte.
Los arrestos representan un nuevo nivel de aplicación a la prohibición de acampar en la ciudad, que ha estado en vigor durante años, pero que anteriormente requería que la Policía proporcionara una advertencia para darle a la gente la oportunidad de reubicarse. Los registros muestran que la Policía de Miami Beach acusó a solo 75 personas entre 2015 y cuando se actualizó en octubre.
El reglamento actualizado ya no requiere una advertencia, pero indica que a las personas se les debe ofrecer una cama de refugio antes de que puedan ser arrestadas. Si una persona que está acampando “explica voluntariamente que no tiene hogar u otro refugio permanente, se le debe dar la oportunidad de ingresar a un refugio para personas sin hogar o a una instalación similar, si está disponible”, dice el reglamento. “Si no se dispone de tal instalación, no se podrá proceder al arresto”.
Las condenas por infracción del reglamento pueden acarrear penas de prisión de hasta 60 días y una multa de $500.
¿Se cumple el reglamento?
Los reportes policiales de los últimos arrestos demuestran que, en algunos casos, los agentes preguntaron a las personas si querían recibir “servicios de ayuda para las personas sin hogar” de la ciudad o si “querían ayuda para buscar un refugio permanente”.
En otros casos, los agentes dijeron que le preguntaban a la gente si quería “ayuda para acceder a un albergue para personas sin hogar”.
En los reportes no queda claro si la policía proporcionó detalles sobre las camas de refugio disponibles; los reportes tampoco clarifican si la policía advirtió a las personas que podrían ser arrestadas si rechazaban una ubicación en un refugio.
Miami Herald solicitó las grabaciones de las cámaras corporales de varios de los arrestos.
Miami Beach no dispone de centros de acogida. La ciudad paga por el uso de más de 50 camas de refugio en instalaciones de la ciudad de Miami.
Bess, el vocero de la Policía, dijo que el departamento también tiene tres camas de refugio reservadas para su uso.
Steven Schnably, profesor de Derecho de la Universidad de Miami (UM) que trabajó en el histórico caso Pottinger, el cual abordó el problema de las personas sin hogar en la ciudad de Miami, revisó los reportes de arrestos y dijo que estos dejan dudas sobre si el reglamento se está aplicando correctamente.
“No está nada claro que haya una oferta de vivienda inmediata”, dijo Schnably. “Dicen [los agentes] ‘Está violando este reglamento y puede ser arrestado por ello, pero tenemos alojamiento, ¿le interesa?’”.
Bess dijo el martes que el departamento está trabajando para responder a las preguntas que Herald presentó el viernes sobre los reportes de arrestos. Herald también preguntó cuántas personas han aceptado una cama de refugio para evitar ser arrestadas.
Cada oficial tuvo que ver un video de entrenamiento de 15 minutos preparado por la oficina del fiscal de la ciudad antes de que la policía empezara a hacer cumplir el reglamento revisado, dijo Bess.
“Cualquier pregunta que tuvieran fue respondida en consecuencia”, dijo.
Herald solicitó una copia del video de capacitación.
¿Criminalización o estímulo?
La actualización del reglamento refleja la preocupación de los habitantes y los funcionarios electos por el aumento de la visibilidad de las personas sin hogar y el deseo de adoptar un enfoque de “mano dura contra la delincuencia”.
Los responsables municipales tomaron como modelo un reglamento de Orlando que prohíbe dormir al aire libre en la propiedad pública en la mayoría de los casos y que fue confirmada en 2000 por el Tribunal de Apelaciones del 11no Circuito federal, con sede en Atlanta.
“No se trata en absoluto de criminalizar a las personas sin hogar”, dijo el comisionado Alex Fernández en la reunión de octubre. “Se trata de hacer que las personas sin hogar acepten los servicios. Si esto nos ayuda a animarlos, entonces tenemos que hacerlo”.
Miami Beach tenía una población de personas sin hogar de 152 en un recuento nocturno en agosto por el Fondo para las Personas Sin Hogar del Condado Miami-Dade, por debajo de 235 en enero y 167 desde el agosto anterior.
El cambio del reglamento provocó la resistencia de los activistas locales de las personas sin hogar, quienes dijeron que criminaliza injustamente a una población vulnerable y efectivamente hace que sea ilegal estar sin hogar en la ciudad.
“No contribuye en nada a acabar con la situación de las personas sin hogar y dificulta la búsqueda de empleo y vivienda para estas personas, ya que se trata de un antecedente de arresto”, dijo Schnably.
Los activistas dijeron que hay muchas razones por las que las personas pueden resistirse a ir a un albergue para personas sin hogar, como la preocupación por la seguridad, los límites de tiempo de estancia, las políticas de abstención de consumo de drogas y alcohol, los toques de queda y las restricciones para llevar mascotas o determinadas pertenencias personales.
Algunas personas han tenido malas experiencias en el pasado en albergues que influyen en sus opiniones, dijo Valerie Navarrete, agente inmobiliaria de Miami Beach quien aboga por la población sin hogar de la ciudad a través de la organización sin fines de lucro Favela Miami.
“Estas personas necesitan ser tratadas con respeto”, dijo Navarrete. Aunque dijo que no opina sobre el reglamento sobre acampar, “es muy importante recordar que son personas”.
En los reportes policiales, los agentes describieron cómo algunas personas expresaron su reticencia a aceptar refugio. En un reporte, la policía dijo que una mujer les dijo “No quiero estar rodeada de ese tipo de gente” en un centro de acogida.
Un hombre dijo a los agentes “Soy una persona sin hogar, no un desamparado”, según un reporte policial.
Los registros judiciales muestran que la mayoría de las personas arrestadas fueron puestas en libertad sin tener que pagar fianza. La mayoría de los casos siguen pendientes.
Un hombre que fue acusado de acampar y entrar en un parque fuera de horario permaneció en la cárcel desde su arresto el 29 de noviembre después de que su fianza se fijara en $1,000, según muestran los registros de la cárcel. La policía dijo que lo encontró poco antes de las 12 p.m. del 29 de noviembre acostado en un saco de dormir en una torre de salvavidas cerca de 13 Street y lo arrestaron después de que “se negó a recibir asistencia policial”.
Muchos de los casos están siendo tratados por el equipo de la fiscalía municipal de Miami Beach en lugar de la Fiscalía Estatal de Miami-Dade. El equipo municipal se encarga de los casos penales que solo implican infracciones de los reglamentos municipales y no delitos estatales o federales.
Los registros judiciales muestran que, en algunos casos, los jueces suspendieron la adjudicación del cargo por acampar, una forma de libertad condicional que no figura en los antecedentes penales de una persona. Los jueces también han impuesto “órdenes de alejamiento” que impiden volver a determinados lugares.