Condenan a pareja de Florida a pena de cárcel por la importación ilegal de este producto
Una pareja de la Florida fue condenada a 57 meses de prisión por importar y vender ilegalmente productos de madera contrachapada por un valor de entre $25 millones y $65 millones en violación de leyes de Estados Unidos, según las autoridades.
Markenzy Lapointe, fiscal federal del Distrito Sur de la Florida, dijo que los acusados socavaron la política estadounidense al evadir los derechos de aduana legalmente exigidos sobre el contrachapado fabricado en China usando madera rusa.
“Además, al hacerlo, los acusados encubrieron su plan criminal para violar la ley ambiental federal, al tiempo que se enriquecían injustamente. Este caso muestra la importancia de perseguir los delitos aduaneros y ambientales”, dijo.
A los acusados identificados por la fiscalía como Noel y Kelsy Hernández Quintana, se les decomisó $42,417,318.50 y deben pagar $1,630,324.46 en costos de almacenamiento incurridos por el gobierno cuando se negaron a abandonar la madera ilegal confiscada, obligando así al gobierno mantenerla almacenada hasta que se resolviera el caso.
La pareja se declaró culpable de conspirar para importar madera contrachapada en violación de la Ley Lacey y las leyes aduaneras y de conspirar para vender madera contrachapada importada ilegalmente.
Noel Quintana también se declaró culpable de un cargo de contrabando y un cargo de importación de productos vegetales sin presentar una declaración que incluya el nombre científico y el nombre del país de donde procedían las plantas.
Kelsy Quintana también se declaró culpable de dos cargos de importación de productos vegetales sin presentar una declaración que incluyera el nombre científico y el nombre del país donde se cosechó la planta.
También fue condenada su empleada, Marta Angelbello, a tres años de libertad condicional que incluían 90 días de detención domiciliaria y se le ordenó pagar una multa de $3,000.
Según documentos judiciales, los Quintana y Angelbello participaron juntos en un sofisticado plan para evadir los derechos antidumping y compensatorios adeudados sobre productos de madera contrachapada fabricados en China al declarar falsamente la especie, el país de origen o el país de cosecha de la madera de la que se obtuvo el contrachapado.
En ocasiones hicieron que se enviaran contenedores de madera contrachapada desde China a Malasia o Sri Lanka, por ejemplo, donde la madera se sacaba de los contenedores originales y se colocaba en un segundo conjunto de contenedores para ocultar el origen chino del producto, de acuerdo con las autoridades.
La Fiscalía Federal detalló que los Quintana constituyeron siete empresas en Estados Unidos, nombrando a familiares o amigos como funcionarios y agentes corporativos, y utilizaron estas empresas fantasma para importar cientos de envíos de productos de madera contrachapada a entre febrero de 2016 y diciembre de 2020.
Los Quintana también constituyeron una empresa financiera fantasma a través de la cual aceptaban pagos de compradores por la madera contrachapada que importaban en violación de la ley, incluida la Ley Lacey y las leyes aduaneras.
Explicó que al importar productos vegetales, la Ley Lacey exige la presentación de una declaración que contenga, entre otras cosas, el nombre científico de la planta y el país de cosecha.
Esa ley declara ilegal transportar o vender un producto vegetal sabiendo que éste o la planta a partir de la cual se hizo fue transportado en violación de cualquier ley relacionada con las plantas.
Antes de abril de 2017, las empresas fantasma de los Quintana importaban contenedores de madera contrachapada a Estados Unidos y casi exclusivamente declaraban que eran madera contrachapada importada de China.
Pero después de abril de 2017, las empresas eludieron los derechos aplicables al declarar falsamente que sus importaciones de madera contrachapada procedente de China eran producto de otro país o estaban fabricadas con una especie de madera no sujeta a derechos.
La fiscalía detalló que en una declaración de julio de 2018 se indicaba que la madera contrachapada en tres contenedores era fabricada en Rusia. Pero el producto fue fabricado y cargado en Qingdao, China, y transportado a Port Everglades, Florida, a través del Canal de Panamá, sin detenerse nunca en Rusia.
Después de que las autoridades federales detuvieron un envío de este tipo a través de Panamá, los Quintana utilizaron una táctica diferente para evadir los aranceles: enviar madera contrachapada de madera dura producida en China a Malasia y transferir la madera a nuevos contenedores para ser enviada a Estados Unidos.
Con este cambio de contenedores se pretendía ocultar mejor que el contrachapado procedía de China, dijeron las autoridades.
Documentos judiciales adicionales reflejan que, después de ser alertados sobre la posibilidad de ser procesados por sus actos ilegales, los Quintana huyeron de Estados Unidos inicialmente a Panamá y luego a Montenegro, donde fueron objeto de procedimientos de extradición.