Sur de la Florida

Miss Cuba Libre, reinas del exilio en el Miss Universo, tan cubanas como las de la isla

Elina Salabarría tenía 18 meses cuando salió de Cuba con sus padres y 18 años cuando representó a los cubanos del exilio en el concurso Miss Universo, que se celebró el 15 de julio de 1967 en el Miami Beach Auditorio.

Fue la última Miss Cuba Libre o Miss Free Cuba, un extraño y honroso título de reina que perderá cuando una joven elegida en Miami lleve de nuevo una banda con el nombre de Cuba en el certamen de Miss Universo, el 16 de noviembre en Ciudad de México.

“Yo no quería ir. Eso de salir en trusa no me gustaba, siempre fui muy tímida”, recuerda Salabarría a sus espléndidos 77 años. “A partir de ahí empecé a conocerme y a valorarme”.

Competir en el Miss Universo la ayudó en su carrera como maestra en las escuelas públicas de Miami-Dade, enseñando arte y ayudando a niños inmigrantes a aprender inglés a través de esas disciplinas.

Fue su mamá la que llenó la planilla para el concurso, al que se presentó sin preparación especial y con vestidos confeccionados por costureras de Miami.

“Me pusieron a dieta de ensalada y bistec una semana”, recuerda Salabarría, que como traje típico llevó al concurso Miss Universo una bata cubana de un solo hombro que consiguió a través del sacerdote Jorge Bez Chabebe, figura clave en la comunidad cubana, sobre todo en los primeros tiempos del exilio, como fundador del espectáculo musical bailable Añorada Cuba.

Elina Salabarría con la bata cubana que llevó en el Miss Universo, y que consiguió con ayuda del padre Chabebe.
Elina Salabarría con la bata cubana que llevó en el Miss Universo, y que consiguió con ayuda del padre Chabebe. Cortesía

Salabarría se acababa de graduar de Miami Dade Junior College, el predecesor del Miami Dade College, que entonces tenía un solo campus, el del Norte, en la avenida 27 y la calle 113.

A ese mismo college había asistido Sylvia Hitchcock, que ganó el Miss Universo 1967, quien, además del estilo de peinado, compartía con Salabarría haberse criado en Miami, aunque había nacido en otro lugar, en su caso Haverhill, Massachusetts. Hitchcock, que estudiaba en la Universidad de Alabama, había sido Miss Alabama USA y después Miss USA. Falleció en la Florida, en Lake Wales, en el 2015.

De los tiempos del concurso Salabarría conserva anécdotas entrañables, la de un señor “flaquito cubano” que rompió la barrera policial que cuidaba un desfile de las participantes de Miss Universo para pararse frente a la carroza donde iba Salabarría, mirarla de cerca y decirle: “¡Cubanaza, qué bien estamos!”

Elina Salabarría, Miss Cuba Libre, en la carroza del Miss Universo en la avenida Biscayne en diciembre de 1967. “Había un frío, estábamos todas temblando”, recuerda Salabarría, apuntando que los trajes al estilo Nefertiti, eran muy bonitos.
Elina Salabarría, Miss Cuba Libre, en la carroza del Miss Universo en la avenida Biscayne en diciembre de 1967. “Había un frío, estábamos todas temblando”, recuerda Salabarría, apuntando que los trajes al estilo Nefertiti, eran muy bonitos. Cortesía Elina Salabarría

Y otro momento de muchos aplausos, en el que un grupo grande –quizás cubanos– la aclamaba. Un joven que miraba la escena le preguntó a otro: ¿Y quién es ella? “La reina de Miami Beach”, fue la respuesta. Y, por qué no, Salabarría era también reina de Miami, donde vivía desde finales de los años 1940 cuando sus padres se fueron de Cuba porque la vida de su padre estaba en peligro por la violencia política.

Elina Salabarría, la última Miss Free Cuba, en julio del 2024 celebrando su cumpleaños. Salabarría fue elegida en Miami en representación de los cubanos del exilio, para ir al Miss Universo, que se celebró en Miami Beach en 1967.
Elina Salabarría, la última Miss Free Cuba, en julio del 2024 celebrando su cumpleaños. Salabarría fue elegida en Miami en representación de los cubanos del exilio, para ir al Miss Universo, que se celebró en Miami Beach en 1967. Cortesía Elina Salabarría

Cubanas en el Miss Universo

El hecho de que en los años 1960 dos reinas provenientes de Estados Unidos compitieran en el Miss Universo es la misma situación que se dará este año cuando una cubana o hija de cubanos elegida en Miami vaya al Miss Universo. Al mismo tiempo Estados Unidos enviará a su representante, Alma Cooper, una afrolatina de Michigan cuya madre llegó al país a los seis años como inmigrante.

La Miss Universe Cuba será una de las reinas de belleza “más mediáticas y esperadas” de esta edición, dijo el diseñador de modas venezolano Julio César Cruz, conocido como Prince Julio César, que en abril adquirió la franquicia Miss Universe Cuba, abriendo el camino para la vuelta de las cubanas después de 57 años ausentes del Miss Universe.

El concurso Miss Universo se inició en 1952 en California, y ese año Cuba eligió su primera representante, Gladys López, Miss Cuba, de la provincia Habana, en un evento en el teatro Blanquita, en Miramar, más tarde el teatro Carlos Marx.

En 1954 Miss Cuba fue Isis Margarita Finlay García, que viajó a Long Island California, para la tercera edición de Miss Universo. Finlay era descendiente del médico y epidemiólogo Carlos J. Finlay, descubridor del mosquito trasmisor de la fiebre amarilla. Falleció en Miami en mayo del 2004 después de haber visitado 51 países.

En 1955 Gilda Marín fue elegida Miss Cuba, concursó en el Miss Universo y representó a la isla en su primera incursión en el Miss Mundo, donde quedó como tercera finalista. En 1956 Marcia Rodríguez concursó en Miss Universo y quedó entre las 15 mujeres más bellas del mundo.

En 1957 Cuba alcanzó la posición más alta en la historia de su participación en el Miss Universo, cuando María Rosa Gamio Fernández resultó tercera finalista. Ese año la corona de la mujer más bella se quedó en Latinoamérica, cuando la peruana Gladys Zender fue elegida Miss Universo. Zender es la mamá del actor Christian Meier.

Arminia Pérez, Miss Cuba, representó a la isla en el certamen de Miss Universo en 1958.
Arminia Pérez, Miss Cuba, representó a la isla en el certamen de Miss Universo en 1958. Foto forma parte de Colección Cubana de la Universidad de Miami

En 1958 Arminia Pérez representó a la isla en Miss Universo; en 1959, Irma Buesa, hija del poeta José Angel Buesa (1910-1982); y en 1960 Flora Lauten fue la última que llegó de la isla a Miami Beach, para competir en Miss Universo antes de que Fidel Castro condenara el concurso como un “capricho superficial”.

“En 1960, cuando me preguntaron mi consejo para las concursantes, dije algo que todavía considero relevante hoy. No se centren tanto en el espejo. Miren hacia dentro y trabajen para ser mejores seres humanos siempre”, dijo Lauten en entrevista con Radio Martí el pasado 2 de julio.

Su carrera posterior como actriz, directora de teatro y fundadora del grupo Buendía en la isla, eclipsaron el título de belleza, del que Lauten, ahora en Miami, prefiere no hablar mucho.

De la pasión por las reinas a la condena de Castro

La elección de reinas de belleza fue siempre un tema apasionante para los cubanos, como demuestran las publicaciones de prensa que en diferentes etapas de la historia de la república hasta 1960 reflejaron la elección de las cubanas más hermosas.

Aparecen en la Colección Herencia Cubana (CHC, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Miami, revistas que documentan esa pasión en la segunda décadas del siglo XX, cuando la revista Cuba y America reflejaba el interés de los lectores, que participaban en el proceso de elección de la señorita más bella.

Laudelina “Nena” Machado, hija mayor de Gerardo Machado, el quinto gobernante de Cuba (1925-1933), fue una de esas jóvenes consideradas más bellas por Cuba y América en un momento en que el premio para la elegida era un colgante de brillantes con un rubí de gran tamaño, según describía la revista que se extendió del 1920 al 1926.

Gladys Gómez-Rossié, directora de Relaciones Comunitarias de Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, y Amanda Moreno, directora de la colección, muestran fotos y artículos de revistas Carteles, y de publicaciones del exilio cubano, que documentan selección de la reina del Carnaval, Miss Cuba y Miss Free Cuba.
Gladys Gómez-Rossié, directora de Relaciones Comunitarias de Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami, y Amanda Moreno, directora de la colección, muestran fotos y artículos de revistas Carteles, y de publicaciones del exilio cubano, que documentan selección de la reina del Carnaval, Miss Cuba y Miss Free Cuba. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

“Las publicaciones muestran la evolución de los concursos de belleza, el desarrollo de la industria y las clases sociales”, dijo Amanda Moreno, directora de la Cuban Heritage Collection de UM, indicando a su vez que también se puede apreciar en las fotografías cómo cambian los cánones de belleza.

En los primeros años las imágenes muestran una belleza clásica y luego se van sexualizando, indicó Moreno.

El valor del premio que recibían o la magnitud de las confrontaciones entre los seguidores de las candidatas, que manifestaban su pasión con chiflidos o aplausos, eran parte de las crónicas en la revista Carteles, una de las publicaciones más importantes de Cuba hasta 1960.

Moreno señala que la colección refleja cómo se manifestaban las diferencias raciales y la segregación en el país. Las Sociedades de Color, en las que se agrupaban los negros de diferentes clases, intereses y profesiones, celebraban sus concursos de belleza, pero de manera independiente.

Por otra parte, la selección de la Reina del Carnaval y la corte que la acompañaba en el desfile por el Malecón habanero quedaban registradas con fotos y entrevistas de los reporteros de farándula más importantes de la época.

“Una matancera reina del Carnaval habanero”, publicado en Carteles en febrero de 1954, sobre el ascenso de Clara Beatriz Santos López como reina del Carnaval, demuestra que los cubanos se tomaban en serio ese evento, que se celebraba en el Palacio de Convenciones y Deportes, ubicado entonces en la avenida Paseo junto al mar.

Políticos y funcionarios del período republicano y comandantes de la Revolución, como Juan Almeida, que aparece retratado con una reina del Carnaval conocida como Consuelo I, en los primeros años del castrismo, demuestran el sustrato político que tienen los concursos, aunque sus organizadores prefieran obviarlo.

Las prohibiciones y censura a los concursos de belleza en Cuba también reafirman su importancia y arraigo popular, un espacio que los regímenes totalitarios no están dispuestos a compartir.

“No existe una mujer más hermosa que una mujer miliciana, vestida de verde, con su boina, sus botas de combatiente y su mirada de guerrillera enérgica”, dijo Castro cuando decidió que “los esfuerzos nacionales estarían concentrados en asuntos de mayor envergadura”.

Miss Free Cuba y el exilio cubano

Cuando Castro impide la participación de Cuba en Miss Universo después de 1960, las reinas que iban en nombre de los cubanos se elegían en Miami, muchas veces a teatro lleno en el Dade County Auditorium. Las fotos las tomaba un fotógrafo cubano que tenía su estudio en la ciudad, Gort Studios, Alfredo “Willy Gort, padre del que fue comisionado y alcalde de Miami, Willy Gort.

Lesbia Murrieta, elegida Miss Free Cuba en 1966, recuerda que iban al concurso “al natural”, sin preparación, como dijo Salabarría.

El único requisito era ser cubanas. El actor Rosendo Rosell era clave en la organización del concurso de las jóvenes exiliadas y tenían como patrocinador a la Clínica Asociación Cubana.

Miss Free Cuba, Lesbia Murrieta, de Miami Springs, que representó a Cuba en el concurso de Miss Universe 1966, celebrado en Miami Beach, con Little Miss Cuba, Lidia Arnaiz, tomado de una publicación del Cuban Refugee Center, ubicado en Freedom Tower.
Miss Free Cuba, Lesbia Murrieta, de Miami Springs, que representó a Cuba en el concurso de Miss Universe 1966, celebrado en Miami Beach, con Little Miss Cuba, Lidia Arnaiz, tomado de una publicación del Cuban Refugee Center, ubicado en Freedom Tower. Gort Studio

Salabarría recuerda el apoyo al concurso de otros negocios de cubanos o que cubrían temas cubanos como las mueblerías Capó y el Diario las Américas, que documentaba la elección de las reinas y los eventos en que participaban.

La primera Miss Free Cuba fue Martha García Vieta (1961), después vinieron Aurora Prieto García (1962), Alicia Margit Chía (1963) y Alina De Varona Rodríguez (1965).

Las publicaciones de organizaciones de ayuda a los cubanos, como el Refugio, ubicado en la Torre de la Libertad, documentaron la elección de las reinas, que también incluía el Little Miss Free Cuba, en el que una niña era elegida reina del exilio.

Little Miss Free Cuba, María de los Angeles Fonte, de 5 años, en agosto de 1965 en un periódico del Centro de Refugiados Cubanos, en la Torre de la Libertad. María de los Angeles quedó como primera finalista en Little Miss Universe.
Little Miss Free Cuba, María de los Angeles Fonte, de 5 años, en agosto de 1965 en un periódico del Centro de Refugiados Cubanos, en la Torre de la Libertad. María de los Angeles quedó como primera finalista en Little Miss Universe.

María de los Angeles Fonte, de 5 años, Little Miss Free Cuba 1965, quedó como primera finalista en el concurso Little Miss Universe. Mientras, el padre de la niña permanecía como prisionero político en la Isla de Pinos en Cuba, según Resettlement Re-Cap, una publicación del Cuban Refugee Center, parte de la Colección Cubana de la Universidad de Miami.

“La comunidad que estaba llegando consideraba importantes estos concurso, tanto como para tirar muchas fotos e incluirlos en las notificaciones del momento”, dijo a el Nuevo Herald Gladys Gómez-Rossié, coordinadora de Relaciones Comunitarias de la Cuban Heritage Collection.

“Entre toda la tragedia que estaban pasando, dejaban espacio para estos concursos”, señaló Gómez-Rossié.

Así lo recuerda Murrieta, que con 21 años estaba en una tienda del downtown, donde trabajaba como secretaria legal en una firma de abogados, cuando se enteró del concurso y decidió presentarse.

“Fue un evento muy bonito, nos asignaban un número, pasábamos en traje de baño, luego vestidas de gala y al final nombraban a las cinco finalistas”, dijo Murrieta, cuyo nombre hoy es Leslie Cortina.

Lesbia Murrieta, Miss Free Cuba 1966, pidió a los organizadores del Miss Universo que le dieran una banda que indicara que representaba a los cubanos del exilio.
Lesbia Murrieta, Miss Free Cuba 1966, pidió a los organizadores del Miss Universo que le dieran una banda que indicara que representaba a los cubanos del exilio. Cortesía

Ya se había quitado los zapatos y estaba descansando cuando llamaron su número. Era la ganadora de Miss Free Cuba.

La experiencia en el Miss Universo no fue tan agradable. Considera que las chicas no eran tratadas igual, las de los países más importantes las hospedaban en el hotel Fontainebleau, y a las de Latinoamérica en hoteles de segunda categoría, cuenta.

“Tuve una experiencia desagradable, la gente pensaba que yo era de Cuba comunista y me hacían preguntas”, recuerda Murrieta, de un encuentro con el público.

Murrieta, cuyo padre era capitán de la policía en Cuba, se había exiliado en Miami con sus padres en 1961. “Me sentí dolida porque yo representaba a los cubanos del exilio”, dijo la reina, que no quería ser confundida.

A partir de ese momento, Murrieta pidió a la chaperona que la acompañaba todo el tiempo, que su banda no dijera “Cuba”, sino “Free Cuba”. Los organizadores del concurso respetaron su petición. Pero pasó otro mal rato al entrevistarse con los jueces, entre los que estaba la cantante Eartha Kitt.

“Me dijo que yo no representaba a Cuba, y le respondí que era tan cubana como los que estaban en Cuba, pero lo que pasaba es que yo no era comunista. Me levanté y me fui a hablar con otro juez”, recordó Murrieta, de 78 años, que en general conserva un balance positivo del concurso y de las experiencias que obtuvo.

“Fue algo muy especial, te sientes famosa”, dijo Murrieta, que se graduó de Administración de Negocios y como contadora en la Universidad Internacional de la Florida, y tuvo una larga carrera en la que alcanzó puestos ejecutivos.

“El concurso me dio seguridad, siempre le digo a mis hijas y nietas que participen en concursos, pero ninguna ha querido”, concluyó Murrieta con el recuerdo de un viaje a Los Angeles que hizo como Miss Cuba Libre en el que sus compatriotas la trataron como una reina.

Lesbia Murrieta, hoy Leslie Cortina, con su nieta. Murrieta fue la penúltima reina de belleza del exilio cubano, Miss Free Cuba, en 1966, representante de la isla en el concurso Miss Universo.
Lesbia Murrieta, hoy Leslie Cortina, con su nieta. Murrieta fue la penúltima reina de belleza del exilio cubano, Miss Free Cuba, en 1966, representante de la isla en el concurso Miss Universo. Cortesía

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de septiembre de 2024, 10:56 a. m..

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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