El debate del ventilador: Crist violó las reglas, pero Scott quedó mal parado
La inesperada ausencia del gobernador Rick Scott al comienzo del debate televisivo transmitido a lo largo y ancho del estado, redefinió la contienda por la gobernación el jueves, cuando los patrocinadores del debate acusaron a Charlie Crist de romper las reglas y el equipo de Scott mostró preocupación ante la posibilidad de que el gobernador haya perjudicado sus probabilidades de ser reelecto.
La razón de la disputa: un ventilador de $20 que los espectadores no podían ver, ronroneando a los pies de Charlie Crist dentro del auditorio de Broward College en Davie.
Scott negó haberse negado a subir al escenario aun cuando los espectadores observaron su podio vacío por siete largos y caóticos minutos. El personal de campaña de Crist y los patrocinadores del debate ofrecieron explicaciones contradictorias de lo que había conllevado al episodio, los expertos tuvieron una razón más para burlarse de la política en la Florida y el ventilador acalló el dialogo sobre empleos, educación, cuidado de salud y el medio ambiente.
“El estaba sudando y necesitaba un ventilador”, dijo Scott el jueves en CNN. “Me sorprende que no haya intentado pedir hielo seco”.
Antes de que el debate fuera transmitido en vivo a las 7 p.m. del miércoles, el caos tras bastidores era más intenso de lo que parecería ser desde las salas de las casas de los espectadores.
Mientras Scott esperaba en una casa rodante estacionada ante el edificio, sus asesores protestaban por el ventilador de Crist, que este ha usado por largo tiempo para aparecer refrescado bajo las calurosas luces de la televisión. Los asesores de Scott urgieron a Wendy Walker de Liderazgo de Florida y a Dean Ridings de la Asociación de Prensa de Florida a poner fin al debate antes de que empezara. Pero la estación patrocinadora de Miami, WFOR, rechazó detener el evento.
El asesor de debates de Scott, Brett O’Donnell, encontró a la directora de noticias de WFOR, Liz Roldán y empezó a gritar acerca del ventilador. El coordinador de debates de Crist, Dan Gelber, insistió en que el ventilador permanecería en su lugar.
Roldán, quien rehusó hacer comentarios para esta nota, se mantuvo firme en su posición.
“Nosotros estamos produciendo el debate”, dijo. “Saldremos en vivo a las 7”.
El debate comenzó sin los candidatos y con una “situación extremadamente peculiar”, dijo el moderador Eliott Rodríguez de WFOR.
A menos de un minuto de comenzado el debate, Crist se apresuró a tomar el escenario, pero Scott no apareció hasta las 7:07 p.m.
Para el mediodía del jueves, los organizadores habían emitido una declaración que decía que la insistencia de Crist de tener el ventilador era una clara violación de las reglas del debate.
Liderazgo de Florida y la Asociación de Prensa de Florida dijeron haber enviado cartas a ambos candidatos en donde especificaban que estos “no podían traer ningún dispositivo electrónico (incluyendo ventiladores), apoyo visual, ni notas”.
Una versión anterior de la carta enviada a los candidatos en julio 22 prohibía los dispositivos electrónicos pero no específicamente los ventiladores.
“Los ventiladores pueden crear un problema en la tarima” dijo Ridings. “Pueden producir un murmullo”.
Los representantes de campaña de Scott respondieron a la carta el 9 de octubre mientras que el personal de campaña no lo hizo hasta el 13 de octubre, dos días antes del debate. La respuesta incluía una nota escrita a mano que decía: “Con la salvedad de que los anfitriones del debate pueden resolver cualquier problema de temperatura con un ventilador de ser necesario”.
Ridings recibió el papeleo de Gelber a las 6:44 p.m. el lunes, durante un momento caótico en el que los organizadores estaban lidiando con otra crisis: una demanda por parte del candidato del partido Libertario, Adrian Wyllie en la que exigía que se le permitiera participar en el debate. Un juez federal se negó a dejar que Wyllie tomara parte en el evento.
“Todos estábamos extremadamente concentrados en la demanda de Wyllie”, dijo Ridings. “Y, francamente, llamar a nuestro equipo legal para discutir un problema con un ventilador en ese momento parecía algo bastante trivial desde mi perspectiva”.
Durante una revisión del auditorio el martes, Gelber vio una extensión eléctrica que iba desde la pared hasta el podio de Crist, y que estaba fijada con cinta adhesiva. Pero no hubo ninguna charla de seguimiento que clarificase cuándo si un ventilador podía ser usado ni quien debía aprobarlo, lo cual quiere decir que los organizadores del evento y el personal de la campaña de Crist tenían diferentes conceptos de lo que eran las reglas básicas.
Gelber insistió el jueves que Ridings reconoció que el sistema de aire acondicionado del salón era temperamental. Ridings le dijo a Gelber que “si él (Crist) estaba incómodo, habría un ventilador ahí para él”, dijo Gelber.
Ridings confirmó que le había dicho a Gelber que los organizadores querían que los candidatos estuviesen cómodos. Cuando la temperatura del recién renovado Salón Bailey fue fijada en unos frescos 66 grados, Ridings le recordó a la campaña de Crist que no se permitían ventiladores. Crist era conocido por usar ventiladores durante eventos públicos.
“Entre las 6 y las 6:20 p.m.” (del miércoles) dice su comunicado, “alguien de la campaña de Crist colocó un ventilador bajo el podio de Charlie Crist y se le dijo de nuevo que no se permitían ventiladores. Liderazgo de Florida y la Asociación de Prensa de la Florida no anticiparon ni planearon para lidiar con la posibilidad de que el candidato no seguiría las reglas del debate. En retrospectiva, los asociados del debate debieron estar mejor preparados”.
Minutos antes de que el debate fuese transmitido en vivo, O’Donnell estaba visiblemente ofuscado. Se aproximó a los moderadores del debate con una copia de las reglas y se le escuchó decir: “Las reglas dicen que los ventiladores no están permitidos. ¿Van a seguir las reglas?”
Rodríguez y otros fueron sorprendidos por la exigencia. Estaban discutiendo las preguntas del debate, no sobre la preparación del escenario.
“Nos tomó totalmente por sorpresa”, dijo Rodríguez.
Las dos últimas encuestas muestran que la contienda entre Scott y Crist está empatada y que un suceso inesperado podría cambiar el resultado de las elecciones. Esa posibilidad inquietó a algunos de los simpatizantes de Scott.
“Fue una oportunidad desperdiciada. Fue muy extraño”, dijo el abogado de Fort Lauderdale Ed Pozzuoli, un aliado de Scott y ex presidente republicano del Condado de Broward. “El gobernador Scott tiene que elogiar en cualquier oportunidad, y lo único de lo que se está hablando ahora es del ventilador”.
En lugar de un corto boicot, dijo Pozzuoli, Scott debió haber usado el humor para defender la controversia, “y le habría sacado mayor provecho”.
El New York Times lo llamó “el gran debate del ventilador” y Politico dijo que un “Horrendo debate entre Crist y Scott sobre un ventilador empeora la riña”. El Sunshine State News, una fuente de noticias a favor de Scott calificó las acciones de éste como “una ofuscación sin sentido”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2014, 10:53 p. m. with the headline "El debate del ventilador: Crist violó las reglas, pero Scott quedó mal parado."