Adiós al reverendo Martín Añorga: ícono del exilio cubano y líder espiritual en Miami
El exilio cubano y la comunidad hispana de Miami han perdido una de sus figuras más ilustres y queridas: el reverendo Martín N. Añorga, quien falleció el viernes 17 de enero a los 97 años, en una clínica del Baptist Hospital.
Su esposa, Iraida Yochman, informó a el Nuevo Herald que el reconocido líder religioso falleció debido a complicaciones derivadas de una infección por influenza tipo A.
“Estoy en paz, porque sé que está reunido con Dios, como era su voluntad”, afirmó Yochman.
A pesar de su avanzada edad y padecimientos, incluyendo problemas cardíacos, su partida deja un vacío profundo: “Últimamente casi no podía caminar; el corazón le estaba fallando”, expresó su amigo cercano, el reverendo Marcos Antonio Ramos, a el Nuevo Herald.
Un legado de liderazgo y servicio
Desde su llegada a Miami como exiliado en los años 60, el reverendo Añorga se dedicó incansablemente a servir a la comunidad.
Nacido en Matanzas, Cuba, el 25 de junio de 1927, fue un pilar fundamental en la fundación del Colegio Presbiteriano “La Progresiva” de Miami en 1971, una institución emblemática que refleja su dedicación inquebrantable con la educación cristiana de excelencia.
“Llegó a EEUU en 1963, trabajaba como ministro presbiteriano en Cuba. Llegó a México y luego entró a Estados Unidos”, relató el reverendo Ramos.
Su formación académica y pastoral fue descollante: licenciado en Teología por el Seminario Evangélico de Teología en Matanzas, doctor en Pedagogía por la Universidad de La Habana, máster en Teología por el Seminario Teológico de Princeton y máster en Educación por la Universidad de Miami. Estas credenciales subrayan su pasión por la enseñanza y su devoción por los valores éticos y espirituales, dijeron allegados del religioso.
Añorga fue pastor de la Primera Iglesia Prebiteriana Hispana desde 1963 hasta su jubilación en 1992. A principios de 1981, fue uno de los fundadores de un grupo de instituciones educativas bilingües del Condado de Miami-Dade, un rol vital en la educación de los niños, especialmente los de origen hispano.
El colegio “La Progresiva” de Miami fundado por Añorga refleja la intención de “formar alumnos bajo términos educacionales de altos estándares, disciplina y respeto en un ambiente cristiano, en donde la enseñanza bíblica, niveles de conducta, ética y moral repercutirán en el bienestar de sus alumnos y el orgullo de sus familias”.
El reverendo Añorga, además, escribió columnas y artículos en medios locales, y también condujo programas radiales, dejando una huella imborrable en la vida cultural y espiritual de Miami.
Su voz resonaba no solo en los templos, sino también en los corazones de quienes buscaban consuelo y dirección en momentos de adversidad.
Reconocimientos y relaciones ecuménicas
Entre los numerosos reconocimientos que recibió destaca la medalla pontificia Benemerenti, otorgada por el Papa Benedicto XVI en 2008, un honor excepcional para un líder protestante. “Él y yo somos los únicos ministros protestantes cubanos condecorados por el Papa”, recordó el reverendo Ramos.
Añorga mantuvo un profundo sentido ecuménico, promoviendo la unidad entre diferentes confesiones cristianas y fortaleciendo los lazos entre la comunidad protestante y la Iglesia Católica en Miami.
Ramos recuerda a Añorga como uno de los líderes religiosos más conocidos de Miami: “Fue pastor de la Primera Iglesia Presbiteriana de Miami, pero el nombre de Martín Añorga era conocido en todo Estados Unidos”.
Añorga fue “un orador de alto vuelo, un gran amigo y un servidor incansable de la comunidad”, destacó Ramos. “Estuvo involucrado en cuanto programa de ayuda a refugiados existió aquí; un gran esposo y padre”.
Una figura ejemplar y querida
Amigos y colegas lo describen como un hombre de integridad, bondadoso y profundamente dedicado a la libertad de Cuba.
El historiador y escritor Julio Estorino definió la vida del reverendo Añorga como una fuente de inspiración.
“Para Cuba es una tremenda pérdida porque se trataba de un patriota íntegro, sin más compromiso que el bienestar de su patria, por la cual luchó hasta el último día de su vida”, aseguró Estorino a el Nuevo Herald.
“Era un hombre con un gran sentido ecuménico”, dijo Estorino, quien añadió que el recorrido de Añorga demuestra su esfuerzo por mantener el espíritu de unidad entre todas las confesiones cristianas.
Por su parte, el periodista Pedro Corzo destacó su entrega al ideal de la libertad: “Siempre estuvo dispuesto a aportar a la sociedad, nunca actuó desde el egoísmo, sino pensando en los demás”, comentó Corzo a el Nuevo Herald.
A menudo recordaba sus años en Matanzas con nostalgia, mencionando cómo su formación espiritual allí marcó profundamente su vida y vocación.
Yochman, su viuda, afirmó: “Vivía con recuerdos y nostalgias de Cuba. Siempre mencionaba a su mentor en la isla, Alfonso Rodríguez Hidalgo, director del seminario de Matanzas donde se hizo pastor Martín”.
Un adiós con honor
El reverendo Añorga será despedido en un servicio religioso el sábado 25 de enero a las 11 a.m., en la Primera Iglesia Presbiteriana de Miami, ubicada en 2480 NW y 7th Street.
Le sobreviven, además de su esposa Iraida, sus hijos Lidia Amparo, Martín Jr., Nancy Esther, Estrella; sus nietos, Roberto, Martín, Ashley, Jackie, Ernesto, Cessilia; y sus bisnietos, Savannah, Ernesto, Gianni, Jett y Rocky.
Familiares y amigos aseveraron que su legado perdurará como una fuente de inspiración para quienes lo conocieron y en las comunidades que transformó con su fe, dedicación y amor por la justicia.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de enero de 2025, 6:06 p. m..