Sur de la Florida

¿Qué hacer con un cocodrilo que vive en tu barrio? Reptil provoca debate en Miami

Durante años, los residentes que viven cerca del Parque Highland Oaks en el norte del Condado Miami-Dade, han compartido un lago ubicado en el centro del parque y las áreas adyacentes con dos cocodrilos americanos que muchos de los vecinos creen que son una hembra y un macho.

El lunes, las autoridades capturaron a uno de los reptiles después que se acercó demasiado a una de las casas de la urbanización.

En las primeras horas del día, uno de los dos cocodrilos, una hembra, llegó hasta la puerta de la casa de uno de los residentes. Fue la segunda vez en las últimas semanas que una de las criaturas se aparece en el frente de una casa. Según reportaron los vecinos, un hombre que montaba bicicleta por la acera, en medio de la oscuridad, le pasó por encima a la cola del animal.

Enseguida, llamaron a las autoridades locales y un cazador de la Comisión de Pesca y Conservación de la Vida Silvestre de la Florida (FWC) acudió a la casa para atraparlo.

Las patas del cocodrilo se ataron con una cuerda plástica y la boca se le selló con cinta adhesiva. El cazador etiqueteó al reptil, y le tomó una muestra de sangre del hocico. Con la ayuda de varios patrulleros de la policía de Miami-Dade —y del residente cuyo jardín invadió el cocodrilo— el cazador subió al enorme lagarto a la camioneta, en tanto otros residentes contemplaban lo que ocurría.

El agente de la FWC le dijo al Miami Herald que su agencia no había hallado ninguna evidencia de actividad de construcción de nido por la pareja, y que el cocodrilo capturado sería relocalizado lejos de zonas residenciales.

En meses recientes, los dos cocodrilos —a quienes los vecinos llaman Charlie— se aventuraron un poco lejos del lago donde viven y donde se tiran a tomar el sol, hasta los céspedes del frente de algunas casas.

Los animales han desatado algunas controversias entre los residentes que los consideran una amenaza para las mascotas y los niños, y aquellos que opinan que los animales deben dejarse en paz, de acuerdo con la Ley Federal de Protección de Especies en Peligro de Extinción.

En la aplicación NextDoor, un vecino dijo que las puertas en los canales que se conectan con el río Oleta, y lleva a la bahía de Biscayne, hacen muy poco para evitar que las criaturas lleguen hasta barrios residenciales.

Mientras algunos han argumentado cómo manejar el problema de “depredadores emboscados”, otros han señalado que los humanos necesitan hacen más por los reptiles que lo único que quieren es encontrar un buen lugar para vivir.

“El pobre Charlie”, escribió una residente. “Probablemente se aterró cuando le pasaron por encima de la cola”. En un tono un poco más serio, la residente agregó: “Por favor, hay que tener cuidado con sus alrededores. Somos afortunados de tener cerca todo tipo de vida silvestre”.

Traducción de Jorge Posada

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