Muere en Miami el actor y director de teatro cubano Mario Ernesto Sánchez
El teatro de Miami pierde a uno de sus pilares fundamentales, el actor, director y empresario cubano Mario Ernesto Sánchez, fundador de Teatro Avante y del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami.
Mario Ernesto, como lo llamaban en el mundo de las tablas y la actuación, falleció en la madrugada del 10 de abril en esta ciudad a consecuencia de un cáncer de pulmón. Tenía 78 años.
Sánchez fundó Teatro Avante en 1978, y su primera puesta en escena fue Electra Garrigó, del escritor cubano Virgilio Piñera. En 1986 comenzó a organizar un festival de teatro anual que pocos años después alcanzó estatura al presentar obras de Latinoamérica, España y otros países. Pasó entonces a llamarse Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, el cual sigue celebrando hoy con éxito su cita anual, que en el 2025 se planea para septiembre.
“Sánchez luchó sin claudicar por casi cuatro décadas para traer a Miami teatro internacional”, dijo el escritor Luis de la Paz, resaltando su legado como un “gran trabajador” que capeó muchas adversidades.
“Logró impulsar un festival de teatro a base de dedicación y entrega. Enfrentó censura, huracanes, recortes de fondos, pérdida de importantes patrocinadores, falta de visas para las compañías invitadas, la pandemia y su propia enfermedad que llevó con dignidad”, dijo De la Paz.
Un cubano que hizo el crossover a Hollywood
Sánchez fue también uno de los pocos actores nacidos en la isla que logró hacer el crossover al inglés y trabajar en grandes producciones de Hollywood, como The Specialist (1994), The Truman Show, Bad Boys y Miami Vice –la serie de televisión y la película– por citar solo algunas de las películas en su currículo.
Alto, corpulento, con una sonrisa y un bigote que se quedaban en la mente del espectador, desarrolló una de las carreras más ricas y versátiles tanto en el teatro de Miami como el cine. Se desplazó con maestría de la interpretación de los clásicos en puestas en escenas en español, hasta roles en inglés como chofer de taxi, policía o como uno de los tantos “abuelos” que juega en el Parque del Dominó de La Pequeña Habana en The Father of the Bride, la versión protagonizada por Andy García y Gloria Estefan en el 2022.
Sus comienzos en Cuba
Su pasión por el teatro comenzó en pequeñas obras escolares en su natal San Antonio de las Vegas, antes parte de la provincia Habana y hoy provincia de Mayabeque.
“Mis padres no querían que fuera actor. No querían que tuviera lo que imaginaban que sería una vida de trasnochadera, drogas y sexo”, dijo Sánchez en una entrevista con Christine Dolen, que fue crítica de teatro del Miami Herald.
Mario Ernesto llegó a Miami a los 15 años como parte del éxodo de Pedro Pan, en el que 14,000 niños cubanos emigraron a Estados Unidos sin sus padres.
“Pensé entonces: ahora puedo convertirme en actor y fumar. He hice ambas cosas”, dijo a Dolen.
Como muchos niños y jóvenes de la Operación Pedro Pan, Mario Ernesto fue enviado a Helena, Montana y allí trabajó en una producción de su escuela secundaria, The Music Man, sin dominar bien el inglés.
A su regreso a Miami en 1968, comenzó a trabajar en una compañía de zarzuelas. Todo lo que hizo falta para que lo eligieran fue saber bailar, lo que hacía muy bien, aunque no destacaba por sus habilidades para el canto, señaló en la entrevista con Dolen.
Se graduó de Teatro en la Universidad Internacional de la Florida, y su trabajo final consistió en dirigir una producción de Anastasia, en la que participó un joven y curioso Andy García, que según recordaba Sánchez, le preguntaba si su manera de caminar en el musical se parecía a la de un ruso.
Maestro e impulsor del teatro de Miami
Sánchez trabajó en numerosas adaptaciones de clásicos del teatro estadounidense como ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, Un tranvía llamado deseo y Picnic. Pero es su labor de maestro, de director que ofreció oportunidades para lanzar la carrera de actores, dramaturgos, directores, la que deja un legado importante.
Fue uno de los primeros egresados de Teatro Prometeo, el grupo estudiantil del Miami Dade College, fundado por las actrices Teresa María Rojas y Griselda Nogueras. Allí se formaron la mayoría de los actores de Miami, que luego dieron forma al teatro en la ciudad y que incluso ganaron el Premio Pulitzer, como es el caso del dramaturgo cubanoamericano, Nilo Cruz.
“Mario me abrió las llaves del teatro, y eso se lo voy a agradecer hasta el más allá, al igual que las giras y las risas”, dijo la actriz, escritora y profesora Rosie Inguanzo, a quien Sánchez le dio la oportunidad de dirigir su primera obra, Malecón, en los años 1990.
Inguanzo, también egresada del grupo de MDC, dijo que los prometeicos son una gran familia, y que para ella es como si se hubiera ido un hermano.
“Era muy simpático, con un humor muy cínico, mordaz, nos hacía reír tanto, y lo hacía con todo propósito”, dijo Inguanzo, recordando las giras que hicieron como representantes de la escena teatral de Miami, que Sánchez enriqueció al traer grandes compañía de España, México, Chile y Argentina.
Inguanzo recuerda los talleres que promovía Sánchez con las grandes figuras que asistían al festival, como Alberto Félix Alberto, director de la compañía argentina Teatro del Sur.
“Con Alberto aprendí a hacer luces”, dijo Inguanzo, que pudo luego hacer las luces de la obra Matecumbe, de Sánchez, en las que reflejó sus experiencias como joven Pedro Pan.
“Mario logró esa reacción en cadena que es promover las artes, que se logra con un festival, que a su vez nos permite intercambiar”, dijo Inguanzo.
De la Paz señaló que, aunque la muerte de Mario Ernesto Sánchez marca el fin de una etapa en el teatro, no debe, de ninguna, manera significar el fin del festival que construyó.
“Este año en su honor, debería entregársele el “Premio una vida dedicada al teatro”, que cada año concede el Festival”, sugirió De la Paz.
“Mario Ernesto fue, y seguirá siendo, el alma del teatro en Miami”, dijo el escritor José Abreu Felippe. “No se puede hablar de teatro en Miami sin mencionar su trabajo, su dedicación al Festival Internacional de Teatro y su entusiasmo a prueba de infortunios”
A Sánchez lo sobreviven dos hijos, Gastón, Verónica y Greta, de su matrimonio con la actriz y ex directora de la Feria del Libro de Miami, Alina Interián, y también cuatro nietos.
Los servicios funerarios son el martes 15 de abril, 5:30 a 11 p.m., Memorial Plan Westchester Funeral Home, 9800 SW 24 St., Miami. Misa, miércoles 16 de abril, 11:30 a.m. Church of the Little Flower, 2711 Indian Mound Trail, Coral Gables. Celebración de vida, viernes 18 de abril, 7 p.m., Westchester Cultural Arts Center, 7930 SW 40 St., Miami. En lugar de flores, la familia pide donaciones para la Fundación Live Like Bella, livelikebella.org/mario-ernesto-sanchez/
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de abril de 2025, 7:07 p. m..