Rubio falta a más votaciones que nadie en el Senado desde su candidatura
Un entusiasta entrevistador radial tiene en el aire al senador Marco Rubio.
“¿Cómo ha estado, señor?”
“He estado muy ocupado”.
“Usted ha estado muy ocupado en el Senado. .. ¿Nos acompaña esta mañana desde Washington?”
“No, estoy en Nueva York”.
Era una mañana de jueves en junio y Rubio estaba en Nueva York para presentarse en Fox News y terminar el día en Connecticut con una actividad de recaudación de fondos y un discurso.
Mientras hace campaña por la presidencia, el republicano por Florida desatiende cada vez más el cargo para el que lo eligieron en Washington.
Sólo en julio, faltó a más de la mitad de las votaciones en el Senado. En junio, Rubio no participó en 67 por ciento de las votaciones, y se tomó una semana completa para recaudar fondos en California y asistir a una reunión de candidatos en Utah.
En abril, mes en que no asistió a 21 por ciento de las votaciones, Rubio se presentó en el pleno del Senado para quejarse de que no podía conseguir apoyo para una enmienda contra el acuerdo nuclear con Irán. “Si ustedes no quieren votar sobre los proyectos de ley,” dijo levantando la voz, “no se postulen al Senado”.
En general, Rubio tiene el peor historial de faltas a votaciones entre todos los senadores en el cargo.
Este año faltó a votaciones sobre el oleoducto Keystone, el Banco de Financiación a Exportaciones e Importaciones, aunque en algunos casos ha votado en asuntos de procedimiento o en la votación final. El equipo de Rubio señala que el senador no se ha saltado una votación en la que un voto hubiera cambiado el resultado.
Sus inasistencias —similares a las del senador Barack Obama cuando se postuló a la presidencia en el 2007— llaman la atención en Washington y entre sus rivales de campaña. Ahora Rubio corre el riesgo de parecer que no presta atención a su cargo ante los electores que lo colocaron en el escenario nacional y cuyo apoyo necesita en las primarias de la Florida en marzo del 2016.
“No puedo alejarme de mi empleo para una entrevista para otro trabajo y que me paguen”, dijo Tim Curtis, un líder del Tea Party en Tampa. “[Rubio] pidió el empleo de representarnos; que lo cumpla. Mucha gente acepta esto, pero esa es la situación en que estamos hoy, porque no pedimos cuenta a nuestros funcionarios electos”.
A un nivel más profundo, el asunto pudiera ser una señal del patrón de un político de carrera movido más por la ambición que el deseo de llevar a cabo el poco atractivo y complicado trabajo de legislar.
Más que la media
Desde que fue elegido al Senado en enero del 2011, Rubio no ha participado en casi 11 por ciento de las votaciones, mucho más que la media de 1.6 por ciento de los senadores en el cargo en toda su carrera.
Este año, Rubio ha faltado a 76 de 262 votaciones, equivalente a 29 por ciento. Un total de 51 de esas votaciones en que no participó se han realizado después del 13 de abril, cuando anunció que se postulaba a la presidencia.
Más allá del pleno del Senado, Rubio ha estado ausente de numerosas audiencias y reuniones, como sesiones de información clasificada sobre el acuerdo nuclear con Irán y la amenaza del Estado Islámico. Al mismo tiempo, ha colocado su experiencia en política exterior en el frente de su campaña.
Lo sucedido el miércoles es un ejemplo. Rubio no participó en una sesión a puertas cerradas para todos los senadores sobre el acuerdo nuclear con Irán. También faltó a una audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores sobre las implicaciones del acuerdo para el Medio Oriente y una sesión informativa privada con el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Rubio estaba en Cleveland para una actividad de campaña de cara al primer debate de los precandidatos republicanos celebrado el jueves.
Rubio, de 44 años, ha expresado frustración con la manera que funciona el Senado y dice que no se postulará a la reelección como senador si no sale adelante en la campaña presidencial, lo que le permitiría concentrarse con más intensidad más allá de la Florida.
Sus cifras en las encuestas en los estados que hacen las primeras nominaciones se han estancado, pero Rubio tuvo un buen debate, sigue siendo uno de los principales candidatos a la nominación y ha creado esperanzas entre personas de todo el país en su condición de una figura fresca llena de ideas para hacer frente a los problemas del país.
Pero todo ello está afectando su trabajo en Washington.
Aunque Rubio habla de grandes ideas en los actos de campaña, no las ha hecho realidad en Washington. Por ejemplo, no ha presentado ningún proyecto de ley para modificar el crédito fiscal a los ingresos con una “mejora”, una idea que propuso en enero del 2014 en medio de grandes titulares. Tampoco ha tratado de presentar una propuesta oficial de una importante modificación del sistema fiscal que resumió hace tiempo.
‘Es algo muy difícil’
Afortunadamente para Rubio, el Senado comenzó el jueves un receso de cinco semanas. Pero sus faltas deben aumentar en el otoño y durante las primarias de principios de año.
“Es difícil postularse cuando uno es senador”, dijo el senador Orrin Hatch, republicano veterano por Utah quien se postuló a la presidencia en 2000. “A medida que se hace más difícil y competitivo, aumenta el problema”.
“Exista la obligación de votar [en el Senado], la obligación de atender los asuntos de tu comisión”, agregó Hatch. “Pero cuando uno se postula a la presidencia la gente se da cuenta que tiene que haber un enfoque razonable tanto a las votaciones y participar en las actividades [del Senado]. Es algo muy difícil”.
Jeb Bush, ex gobernador de la Florida, ha trabajado para llamar la atención sobre el historial de asistencia de Rubio, tratando de aprovechar el descanto del público con el gobierno federal. Durante un discurso reciente sobre las reformas en el “Monte Washington”, Bush criticó senadores que no identificó que no van a trabajar y pidió una ley que les reduzca el sueldo, que en este momento es de $174,000 anuales.
“Es fácil para los funcionarios electos establecer referentes de rendimiento para otros. Pero, ¿que son esas altas normas ni no nos las aplicamos a nosotros mismos?”, expresó Bush. “Miren lo que sucede en Washington con legisladores que a veces consideran la asistencia a las reuniones y votaciones como algo opcional, algo que se hace si el tiempo lo permite”.
Bush tiene el lujo de que no tiene que ir a trabajar todos los días. Muchos de los candidatos a puestos públicos, entre ellos otros senadores y varios gobernadores, enfrentan las mismas presiones que Rubio.
El senador Ted Cruz, republicano por Texas, ha faltado a 54 votaciones desde que anunció su precandidatura a la presidencia el 23 de marzo, y ha sido criticado por salir a actividades de recaudación de fondos y no participar en la votación de confirmación de la secretaria de Justicia Loretta Lynch, a quien se opuso insistentemente. El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, no ha participado en 35 votaciones desde que anunció su candidatura el 1 de junio.
En comparación, el senador Rand Paul, republicano por Kentucky, sólo se ha perdido tres votaciones desde que se incorporó a la carrera por la presidencia el 7 de abril.
“Yo sigo trabajando en Washington, a diferencia de algunos senadores, a quienes no se les ve”, dijo Paul a la conductora radial Laura Ingraham el mes pasado. Paul anunció sus intenciones de postularse a la reelección, de manera que no puede alejarse mucho del cargo.
El senador Bernie Sanders, demócrata por Vermont, sólo ha faltado a cuatro votaciones desde que lanzó su campaña el 26 de mayo.
Rubio faltó a 29 por ciento de las votaciones en el Senado en los primeros seis meses del 2015, mientras impulsaba activamente su campaña presidencial en todo el país. En comparación con otros senadores que ya estaban en campaña presidencial para estas fechas en el 2008, Rubio ha faltado a más votaciones que Obama (20 por ciento) y Hillary Clinton (3 por ciento) juntos, pero no tanto como John McCain (49 por ciento).
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de agosto de 2015, 10:01 p. m. with the headline "Rubio falta a más votaciones que nadie en el Senado desde su candidatura."