Sur de la Florida

“Sólo porque somos una minoría no significa que no tengamos una voz”


En la recepción de los programas de verano del Caucus Hispano del Congreso (CHCI) se reunieron participantes de R2L NextGen y del programa de internado del CHCI.
En la recepción de los programas de verano del Caucus Hispano del Congreso (CHCI) se reunieron participantes de R2L NextGen y del programa de internado del CHCI. Cortesía - Caucus Hispano del Congreso

Ser líder significa acoger la inquietud como una forma de vivir. Siempre hay algo que cambiar, una batalla que librar en nombre de algo necesario. Qué mejor estado que ese por el que se ejerce el liderazgo por el bien de otros que, al final, es el de uno.

Esa sensación la entienden los siete estudiantes del Sur de la Florida que participaron en Washington de la quinta edición del programa R2L NextGen, que celebró recientemente el Instituto del Caucus Hispano del Congreso (CHCI, por sus siglas en inglés), una organización dedicada a fomentar el liderazgo en jóvenes latinos.

Ana Ruas, Steven Espinoza, Jenniffer Lago y Denisse Sandoval son parte de ese grupo de estudiantes elegidos para hacer parte de un programa de liderazgo que les permitió viajar, crecer y, en el proceso, acercarse a otros chicos que, como ellos, sienten la urgencia de hacer.

Su experiencia, como parte de los 70 estudiantes de escuela superior de Estados Unidos que estuvieron en la capital federal del 26 al 31 de julio pasado, se convirtió en una suerte de ventana para entender qué conlleva ser un líder. Pero más allá del entusiasmo que les provocó visitar monumentos, conocer líderes políticos o ser testigos tras bastidores de cómo funciona el gobierno, esos días les reafirmaron el liderazgo y el sentido de comunidad que ya han demostrado.

“Fue mi primera experiencia de viajar sola fuera del estado, sin mi mamá, y aunque pensé que estaría sola, tuve un grupo. Fue una experiencia que personalmente cambió mi vida”, comenta Denisse Sandoval, de 17 años, quien resalta la oportunidad de conocer a estudiantes de distintas partes del país. “Hay niños que sí les interesa hacer cambios en sus comunidades. Yo pensé que era la única, pero no es así”.

Es que, como sucede con viajes de esta naturaleza, algo se transforma en uno. El vigor y las ideas son, precisamente, la secuela que les dejó este evento. De ese modo conversaron sobre su experiencia y algunas de las metas con las que retornaron a casa.

“Después de mi experiencia en Washington comprendí cuán privilegiados somos en Miami porque vivimos en una comunidad en la que estamos rodeados de latinos e hispanos de todo el mundo. En algunas partes no todos los hispanos pueden tener la comodidad de vivir en un lugar que les permite estar cerca de otros que comparten su trasfondo y para ellos, la discriminación es una realidad diaria”, explica Steven Espinoza, de 17 años, para quien fue “eye-opening” escuchar historias de inmigración durante esta coyuntura.

Para Ana Ruas, de 15 años, Washington significó un acceso a la Cámara de Representantes que aún le entusiasma. “Fuimos a un briefing en el que hablaban de una ley que querían pasar o discutían un problema y hablaron de inmigración. Nosotros estábamos ahí y me digo, ‘Aquí es donde las leyes de nuestro país pasan, el lugar donde cambian nuestro país’. Eso me impresionó mucho porque no todos los días ves eso”.

A Jenniffer Lago, de 17 años, el mundo con sus complejidades se colocó, de pronto, delante de sí cuando escuchó a jóvenes que compartieron sus historias de cómo llegaron a los Estados Unidos. “Uno de los niños tuvo que dormir en el piso por años, dándole comida a su hermanita y a su mamá. Me impactó porque yo vine porque mi papá nos reclamó y no tuve esa vida, yo no sabía que era tanto el problema. Hay una persona indocumentada en el mismo programa y no la dejaron ni estudiar por un año, algo que es tan grande de nuestro país, la educación, y no se la dieron”, reflexiona.

Cúmulo de voluntades

Los 70 estudiantes que asistieron al R2L NextGen provienen de familias de bajos recursos. De esos, según Evelyn García Morales, mánager principal de programas de enriquecimiento educativo del CHCI, casi el 60% vienen de hogares con ingresos de menos de $30,000 y 83% serán la primera generación en sus familias en graduarse de la universidad.

“La comunidad latina sigue creciendo. Somos la minoría más grande en el país pero pese a que continuamos creciendo, enfrentamos desigualdad en cuanto a salarios y educación”, explica García Morales. “Queremos ser un modelo para los estudiantes, recordarles que ‘Puedes lograr esto’, ‘Puedes ser abogado, político, doctor’. Queremos que compartan sus historias y proveerles oportunidades para que visualicen su futuro”.

La misión de este programa para estudiantes de escuela superior –al igual que sus otros programas diseñados para estudiantes universitarios y graduados– es, de acuerdo con García, desarrollar la próxima generación de líderes hispanos para que sean agentes de cambio en sus comunidades.

No extraña entonces que Ana, Steven, Jenniffer y Denisse tengan algunas propuestas con intención de ponerlas sobre ruedas. “Sólo porque somos una minoría no significa que no tengamos una voz”, expresa Denisse quien desea regresar a su escuela para ofrecer presentaciones sobre ser un líder latino y así trabajar para mejorar su comunidad. Tanto Denisse como Ana aseveraron que esa voz debe traducirse en votos. “No puedo votar todavía porque soy muy joven, pero tengo unos amigos que sí pueden y quiero decirles que deben hacerlo porque nuestras voces pueden hacer un cambio y mover la nación en una dirección diferente”, subraya Ana.

Jenniffer, por otra parte, comparte su preocupación por jóvenes hispanos que en ciertas circunstancias no pueden pedirles ayuda a sus padres porque ellos no saben inglés y no saben cómo ayudarlos, o que deben pagar mucho por tomar tutorías para un mejor desempeño escolar.

“No sé cómo hacerlo exactamente pero quiero empezar un nonprofit organization [organización sin fines de lucro) y ayudar a todos en mi comunidad. Tratar de quitar los gangs [pandillaas] de la calle, tratar de quitar las drogas, mejorar las escuelas, ayudar a todos los estudiantes que lo necesitan. Yo quisiera hacer eso antes que me vaya a la universidad, dejar algo aquí que es bueno para la comunidad”, reflexiona Jennifer, ilusionada de que sus nuevos compañeros la ayudarán. Ellos dicen que sí con sus gestos. “Al momento que di la idea todos saltaron y me dijeron ‘vamos a estar al lado tuyo ayudándote’, y eso me inspiró más todavía”.

Steven expone que su trabajo en la escuela y en su comunidad lo dedica a la comunidad LGBTT y su nuevo proyecto sigue esa dirección. “El año que viene quiero empezar una nueva conversación en torno a trans youth of color y gay youth of color [jóvenes gay de minorías] porque si eres gay y blanco es diferente a ser gay e hispano”, menciona quien asegura que esta conversación puede traer otras lecturas en torno a lo significa ser hispano.

Cuenta Jenniffer que en uno de los talleres que tomaron como parte de este programa les pidieron trabajar un poema al que debían asignarle una letra a su legado. “Y me di cuenta que ese legacy nadie lo va a hacer por mí. Lo tengo que hacer yo misma. Nosotros mismos”.

A estos muchachos les une la esperanza de impactar positivamente sus comunidades y ellos, al igual que el resto de sus compañeros en R2L NextGen y tantos jóvenes más, representan una realidad mayor. Basta prestarles atención.

Siga a Carmen Graciela Díaz en Twitter: @carmen7graciela

Estudiantes del sur de la Florida que participaron en R2L NextGen

Yasmeen Anchia - Keys Gate Charter High School

Maynor Loaisiga - G. Holmes Braddock Senior High School

Ana Ruas - Terra Environmental Research Institute

Steven Espinoza - iPrepatory Academy

Jenniffer Lago - Hialeah Senior High School

Daniela Morales - Miami Lakes Educational Center

Denisse Sandoval - Miami Lakes Educational Center

Conozca más del programa y del instituto accediendo a www.chci.org y sus redes sociales.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de agosto de 2015, 5:03 p. m. with the headline "“Sólo porque somos una minoría no significa que no tengamos una voz”."

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