Alertan a estadounidenses evitar viajar a estos 21 países, dos son de Latinoamérica
Estados Unidos emitió alertas de viaje de alto nivel para 21 países, entre ellos dos de América Latina, por considerar que son lugares peligrosos y que los estadounidenses podrían correr riesgos al visitarlos.
La alerta de nivel 4, que significa “No viajar”, fue publicada por el Departamento de Estado el miércoles, horas antes de que el presidente Donald Trump emitiera una proclamación prohibiendo la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de varios países a partir del 9 de junio.
El gobierno estadounidense alertó a sus ciudadanos que eviten viajar a Haití, Venezuela, Afganistán, Bielorrusia, Burkina Faso, Birmania, República Centroafricana (RCA), República Democrática del Congo (RDC), Irán, Irak, Líbano, Libia, Malí, Corea del Norte,Rusia, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen.
“Este nivel (4) se asigna según las condiciones locales y/o nuestra limitada capacidad para ayudar en esos lugares. Estos lugares son peligrosos y podría poner en riesgo su salud al visitarlos”, advirtió el Departamento de Estado.
Haití: violencia y secuestros
Con respecto a Haití, detalló que desde marzo de 2024, este país se encuentra en estado de emergencia. Los delitos con armas de fuego son comunes, incluyendo robos, robos de vehículos, agresiones sexuales y secuestros para pedir rescate.
El secuestro es generalizado, y ciudadanos estadounidenses han sido víctimas, algunos incluso resultaron heridos o asesinados, alertó.
Detalló que los secuestradores pueden planificar cuidadosamente o atacar a las víctimas en momentos aleatorios e imprevistos. Incluso atacan convoyes. Los casos de secuestro a menudo implican solicitudes de rescate. Las familias de las víctimas han pagado miles de dólares para rescatar a sus familiares.
A ello se suman las protestas, manifestaciones y bloqueos de carreteras que “son comunes e impredecibles. A menudo dañan o destruyen infraestructura y pueden volverse violentos. Los asesinatos y las agresiones públicas han aumentado, incluyendo a sospechosos de cometer delitos”.
Según el gobierno estadounidense, el aeropuerto de Puerto Príncipe es un posible foco de actividad armada. Los robos a mano armada son comunes. Los ladrones de vehículos atacan vehículos privados atascados en el tráfico. Suelen atacar a conductores solitarios, especialmente a mujeres.
Como medida de precaución, la embajada de EEUU exige a su personal utilizar el transporte oficial para ir y volver del aeropuerto.
También recomendó a los estadounidenses evitar cruzar la frontera terrestre entre Haití y la República Dominicana debido al riesgo de secuestro y violencia. Estos peligros existen en las carreteras que conectan las principales ciudades haitianas con la frontera.
“La embajada de EEUU no puede ayudarle a entrar a la República Dominicana por aire, tierra ni mar. Los ciudadanos estadounidenses que crucen a la República Dominicana por un cruce no oficial podrían enfrentar multas migratorias elevadas si intentan salir”, informó.
Asimismo, la Guardia Costera de EEUU expresó preocupaciones sobre la seguridad en los puertos haitianos. Mientras estas no se resuelvan, recomienda a marineros y pasajeros que extremen las precauciones al viajar a través de estos puertos.
El gobierno estadounidense advirtió que tiene una capacidad muy limitada para asistir a sus ciudadanos en Haití.
Venezuela: salga de inmediato
Sobre Venezuela, alertó a los estadounidenses que no se abstengan de viajar o permanecer en el país debido al alto riesgo de detención injusta, tortura durante la detención, terrorismo, secuestro, aplicación arbitraria de las leyes locales, delincuencia, disturbios civiles y la deficiente infraestructura sanitaria.
“Se recomienda encarecidamente a todos los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales en Venezuela que salgan del país de inmediato”, dijo el Departamento de Estado.
Advirtió que el gobierno de EEUU no tiene la capacidad de brindar servicios de emergencia ni asistencia consular a los ciudadanos estadounidenses en Venezuela.
En marzo de 2019, el Departamento de Estado retiró a todo el personal diplomático de la Embajada en Caracas y suspendió sus operaciones. Todos los servicios consulares, tanto rutinarios como de emergencia, permanecen suspendidos hasta nuevo aviso.
“Cualquier persona con ciudadanía estadounidense o cualquier otro estatus de residencia estadounidense en Venezuela debe abandonar el país de inmediato, incluyendo quienes viajen con pasaportes venezolanos o extranjeros. No viaje a Venezuela por ningún motivo”, recalcó en la alerta de viaje.
El Departamento advirtió que existe un riesgo muy alto de detención injusta de ciudadanos estadounidenses en Venezuela. Las fuerzas de seguridad han detenido a ciudadanos estadounidenses hasta por cinco años sin respetar el debido proceso.
El gobierno estadounidense generalmente no es notificado de estas detenciones ni se le permite visitar a los detenidos. Tampoco tiene medios de contactar a los ciudadanos detenidos, y a estos no se les permite comunicarse con sus familias ni con abogados independientes.
Según exdetenidos, así como organizaciones independientes de derechos humanos, los detenidos han sido sometidos a tortura y tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, incluyendo palizas severas, inmovilización prolongada en posturas forzadas y simulacros de ahogamiento.
Además, en el país sudamericano hay delitos violentos, como homicidios, robos a mano armada, secuestros y robos de vehículos.
Se producen mítines y manifestaciones políticas, a menudo con poca antelación. La policía y las fuerzas de seguridad han instituido una brutal represión contra las manifestaciones a favor de la democracia o contra el régimen, incluido el uso de gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma contra los participantes, que en ocasiones degeneran en saqueos y vandalismo.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2025, 2:01 p. m..