Sur de la Florida

Nuevo testigo podría cambiar el caso de Pablo Ibar, condenado por triple asesinato en Florida

EFE

Los abogados de Pablo Ibar, un hombre condenado en un infame caso de triple asesinato de 1994 que ha permanecido en los tribunales del sur de la Florida durante décadas y ha atraído la atención internacional, afirman tener un nuevo testigo que dijo que otros dos hombres —y no Ibar— fueron quienes cometieron el crimen relacionado con el narcotráfico.

Ibar, de 53 años, fue condenado en 2019 por matar a tiros a tres personas en un allanamiento a una vivienda en Miramar, conocido por muchos como los asesinatos de Casey’s Nickelodeon, llamado así por el bar propiedad de una de las víctimas, Casimir “Butch Casey” Sucharski, de 48 años. También murieron en los asesinatos del 26 de junio de 1994: Sharon Anderson y Marie Rogers, dos mujeres de 25 años que se hospedaban en la casa de Sucharski.

El testigo, cuyo nombre fue omitido en un documento judicial de 38 páginas presentado el domingo, afirma que una persona identificada como “A.N., alias El Loco”, le confesó que él y otro hombre, apodado “F.B., alias Loeva”, cometieron los asesinatos por los que Ibar fue condenado.

Ibar ha mantenido su inocencia desde su arresto en la década de 1990.

De acuerdo con el testigo anónimo, conoció a El Loco cuando trabajaban para una organización colombiana de narcotráfico en el sur de la Florida, declaró el abogado Daniel Tibbitt, que redactó el documento judicial. El testigo afirmó que una persona identificada como “C.P., alias El Gordo”, ordenó el asesinato de Sucharski “por haber robado narcóticos”.

Ibar no conoce al testigo, ni a El Loco, ni a Loeva, ni a El Gordo, según el documento. El Loco, declaró el testigo, se jactó de los asesinatos y le dijo que a él y a Loeva se les ordenó recoger las drogas y el dinero dentro de la casa, apuntó el documento. El testigo afirmó que le pidieron que participara en el asesinato, pero no lo hizo porque se encontraba fuera de la ciudad en ese momento.

El testigo también declaró a los abogados defensores de Ibar que divulgó la información a las autoridades federales y de Miami-Dade cuando fue arrestado por cargos federales de narcotráfico en 1996. Los cargos se le redujeron gracias a su cooperación.

“No hay pruebas de que esta información exculpatoria le fuera entregada a Ibar en ningún momento, y él alega sin contradicción que no fue así”, indica el expediente“. Si lo hubiera sabido, se habría asegurado de que sus abogados investigaran esta nueva pista sobre los verdaderos autores y presentaran el testimonio del testigo en el juicio”.

El testigo se presentó ante un grupo de partidarios de Ibar después de que su apelación fuera denegada en 2023, revela el documento. Firmó una declaración jurada después de que uno de los abogados de Ibar viajó al país donde reside actualmente, declaró Tibbitt al Herald el miércoles por la mañana. El Herald no ha podido obtener una copia de la declaración jurada, ya que se presentó bajo secreto para proteger la identidad del testigo, quien, según Tibbitt, temía por su seguridad.

Para Tibbitt, la versión del testigo de que los asesinatos fueron un golpe relacionado con las drogas “tiene mucho más sentido” que la teoría de la fiscalía de que Ibar robó la casa.

Las tres víctimas fueron asesinadas a tiros al estilo de una ejecución, aunque los investigadores creen que Sucharski era el objetivo. Sucharski era conocido por su participación en el tráfico de drogas y por tener grandes sumas de dinero en efectivo en la casa, de acuerdo con archivos del Herald.

Amy Beth Bennett EFE

Sin embargo, tras los asesinatos, se dejaron objetos valiosos dentro de la casa, incluyendo un reloj Cartier, dijeron documentos judiciales. También se encontró en el lugar de los hechos cinta adhesiva enrollada que indicaba la presencia de kilos de cocaína envuelta.

“La realidad es que si el jurado hubiera tenido conocimiento de esto... habría generado una duda razonable”, le dijo Tibbitt al Herald.

Tibbitt agregó que espera que el juez asignado al caso fije una audiencia donde los abogados de Ibar puedan presentar las nuevas pruebas.

“No se ha dado por vencido”, dijo Tibbitt. “Tiene esperanza y cree que, con el tiempo, la verdad saldrá a la luz”.

Al ser contactada para obtener comentarios el miércoles por la mañana, la Fiscalía Estatal del Condado Broward declaró: “Nuestros abogados de apelación presentarán una respuesta ante el tribunal”.

Décadas de idas y vueltas

La presentación de esta semana es solo el último giro en un caso complejo que se ha presentado en los tribunales de la Florida más de media docena de veces en los últimos 30 años.

Unas imágenes de vigilancia borrosas del interior de la vivienda —prueba clave del caso— captaron a dos invasores armados irrumpiendo en la casa mientras Sucharski y las dos mujeres conversaban alrededor de la mesa del desayuno, según archivos del Herald. Los agresores golpearon a Sucharski, ataron a las mujeres y finalmente les dispararon en la nuca mientras yacían boca abajo en el suelo.

En las imágenes se ve al asesino limpiándose la cara con una camiseta, lo que se convirtió en un punto de controversia durante el juicio de Ibar.

El ADN hallado en la camiseta se relaciona con dos fuentes: en parte con Ibar, pero principalmente con un hombre no identificado, según los registros. Los abogados defensores argumentan que el ADN de Ibar se transfirió a la camiseta debido a una mala manipulación de las pruebas, ya que dentro de la bolsa de pruebas se encontró “un guante de látex que nadie pudo explicar”.

Las pruebas también identificaron saliva en la camiseta, aunque se descartó la participación de Ibar, lo cual, según la defensa, sería imposible porque el agresor se limpió la cara con la camiseta en el video.

Ibar fue juzgado por primera vez en 1998, junto con otro acusado, Seth Peñalver. Ese juicio terminó con un jurado indeciso. Años después, ambos fueron juzgados por separado, lo que conllevó una condena y una pena de muerte.

ALAN FREUND Archivo del Miami Herald

Sin embargo, la Corte Suprema de la Florida anuló las condenas de ambos y les concedió nuevos juicios. En 2012, un jurado declaró a Peñalver inocente.

Ibar fue finalmente condenado por un jurado de Broward tras un juicio de tres meses en 2019. Ese mismo jurado recomendó que Ibar fuera condenado a cadena perpetua en lugar de ser devuelto al Corredor de la Muerte.

El caso de Ibar generó mucha atención en España, y funcionarios del gobierno incluso ejercieron presión diplomática para que Ibar fuera liberado del Corredor de la Muerte. El padre de Ibar, también español y un conocido jugador de jai-alai, se mudó al sur de Florida en la década de 1960. Ibar se nacionalizó español durante sus juicios, que tuvieron gran repercusión mediática.

El caso fue el tema central de Los asesinatos de Miramar, un documental de seis partes que se produjo en España y se estrenó en 2020.

Traducción de Jorge Posada

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