¿Puede Airbnb detener tu ruidosa fiesta en casa de Miami? Qué se debe saber sobre las restricciones
Mientras los estadounidenses celebran el fin de semana del 4 de Julio con fiestas en casa, Airbnb está reforzando su tecnología “antifiestas”.
La compañía intenta reducir las posibles reuniones ruidosas tomando medidas enérgicas contra los huéspedes que reservan alojamientos grandes antes de celebrar una gran fiesta de verano, lo cual constituye una violación de los términos y condiciones.
La compañía cuenta con un conjunto de herramientas tecnológicas que ayudan a determinar qué usuarios corren mayor riesgo de celebrar una fiesta en EEUU. El objetivo actual es reducir el número de fiestas no autorizadas y disruptivas durante el fin de semana del 4 de Julio.
Los clientes detectados por la compañía podrían ser bloqueados y no podrán usar el sitio web de Airbnb.
“Estamos tratando de encontrar personas problemáticas e impedir que usen Airbnb para fiestas”, declaró Andy Gonzalez, responsable de políticas para el sureste, en una entrevista con el Miami Herald.
El crecimiento de Airbnb en el sur de la Florida —con Miami entre los 10 mercados principales, sumado al auge del mercado inmobiliario de la región en los últimos años— ha generado desafíos, según funcionarios locales y residentes afectados. El aumento en las ventas de viviendas y los pagos de hipotecas, junto con la compra de residencias por parte de empresas de inversión externas, ha llevado a algunos propietarios a alquilarlas para estancias cortas en Airbnb.
Y la proliferación de rascacielos, muchos con propietarios ausentes, también ha provocado un aumento en el número de inquilinos a corto plazo y, en ocasiones, ha dado lugar a grandes eventos ruidosos como fiestas en la piscina. Mientras tanto, muchos condominios en el centro y Brickell permiten estancias inferiores a los 30 días exigidos por la ley de la ciudad de Miami y muchos de los propios reglamentos de los edificios.
“Pedimos a todos nuestros anfitriones que cumplan con las leyes locales”, dijo González.
Sin embargo, las fiestas siguen siendo un problema en la región, según las autoridades.
Fiestas en Airbnb
En Miami Beach, un grupo de trabajo abrió 760 investigaciones sobre alquileres a corto plazo durante el año fiscal 2024-25, según datos que el comisionado Alex Fernández compartió con el Herald. En el año fiscal 2023-24, la cifra fue de 1,419, la tercera más alta desde el año fiscal 2014-15.
Esas cifras podrían ser aún mayores si las autoridades de Miami Beach no hubieran tomado medidas drásticas, afirmó.
Fernández ha promovido varias ordenanzas, incluyendo una de marzo que exige un permiso especial para eventos especiales de “fiestas y eventos residenciales a gran escala”. Si se deniega el permiso, el evento puede ser clausurado inmediatamente.
“Estamos protegiendo a los residentes de la congestión en las calles, el bloqueo de accesos de emergencia y las interrupciones en el vecindario”, declaró Fernández.
Los eventos suelen utilizar “altavoces comerciales de gran tamaño y potencia, iluminación comercial de gran tamaño para fiestas y pistas de baile, y generadores comerciales”, según un memorando que describe la ordenanza.
Las autoridades de Miami Beach también han solicitado medidas cautelares contra quienes infringen las leyes municipales sobre alquileres a corto plazo. Un inquilino recibió 42 citaciones solo el año pasado por infracciones relacionadas con alquileres a corto plazo o ruido.
Los alquileres por menos de seis meses y un día están prohibidos en todas las viviendas unifamiliares de Miami Beach y en muchos edificios multifamiliares.
“Es fantástico que Airbnb se autocontrole, pero no vamos a depender de ellos”, declaró Fernández en una entrevista con el Miami Herald. Miami Beach cuenta con más de 5,800 alquileres a corto plazo registrados. Estima que la cifra real es el doble, “un gran segmento clandestino”.
“La mayoría de nuestras quejas por ruido están relacionadas con alquileres ilegales”, afirmó.
La ciudad de Miami no proporcionó datos sobre alquileres a corto plazo al Miami Herald. Sin embargo, el portavoz municipal Orlando Rodríguez le dijo al Herald en un correo electrónico: “Estamos al tanto del problema en Brickell y en el resto de la ciudad. Todas las quejas siguen el proceso: inicio, investigación y, si es necesario, resolución”.
Personas desnudas en Shenandoah
Eso no es un gran consuelo para Yvonne Bayona, presidenta de la Asociación de Propietarios de Viviendas del Este Histórico de Miami, Shenandoah.
Bayona vive en una casa unifamiliar en el barrio de Shenandoah, y comentó que los inquilinos a corto plazo han acudido en masa a su vecindario. Los autobuses suelen llegar para dejar a la multitud que asiste a fiestas nocturnas. Hay menores de edad en algunas fiestas. Comentó que los fiesteros borrachos deambulan por sus calles. Tocan timbres al azar. Algunos se desnudan.
Y los perros de Bayona ladran cada vez más tarde por la noche.
“Hemos tenido muchos problemas” con los alquileres a corto plazo, dijo Bayona, “pero la situación ha ido empeorando”.
Ahora tiene cámaras en su casa y las revisa con frecuencia.
¿Cómo funciona la represión de fiestas de Airbnb?
Airbnb ha desarrollado una tecnología “diseñada para ayudar a identificar y prevenir ciertos intentos de reservar estancias de una o dos noches en anuncios de casas completas que podrían suponer un mayor riesgo de una fiesta disruptiva”. La empresa cuenta con datos que demuestran que, históricamente, ciertas reservas de última hora han dado lugar a un número desproporcionado de grupos no autorizados.
Airbnb evalúa el tipo de alojamiento, la duración de la estancia, la distancia al alojamiento desde la ubicación principal del huésped y si la reserva se realizó a última hora.
La empresa también analiza el historial de los huéspedes y prioriza las reseñas positivas. Los clientes que reservan alojamientos completos a última hora en la misma zona donde viven generarán sospechas.
Los huéspedes que reserven en sus propias ciudades deben aceptar la política de Airbnb de no celebrar fiestas y verán una advertencia que les indica que, si incumplen dicha norma, se enfrentan a la suspensión o eliminación de la plataforma. Los clientes también reciben la advertencia al reservar para otras personas.
Existen criterios y métodos adicionales, pero “no queremos revelar todos los secretos”, afirmó Gonzalez.
Airbnb lleva años intentando abordar estos problemas. En agosto de 2020, la empresa anunció la prohibición temporal de todas las fiestas y eventos en sus anuncios a nivel mundial, una medida que se hizo permanente en 2022. Ese mismo año, implementaron la tecnología antifiestas.
En 2024, estas herramientas disuadieron a unas 51,000 personas en Estados Unidos de realizar reservaciones, según la empresa. En Florida, se impidió el acceso a unas 7,400 personas. Solo Texas tuvo más, con 7,750. La ciudad de Miami registró 470. La cifra de 2024 representa una mejora con respecto a 2023, cuando la compañía informó que unas 67,500 personas en todo el país fueron bloqueadas, lo que sugiere que la disuasión podría estar funcionando.
“Estas fiestas siguen siendo extremadamente poco frecuentes”, afirma Airbnb, ya que menos del uno por ciento de las reservas en 2024 dieron lugar a acusaciones.
Traducción de Jorge Posada.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de julio de 2025, 1:03 p. m..