Legisladores visitan Alligator Alcatraz y revelan lo que encontraron
Por primera vez desde que este mes detenidos comenzaron a llegar al centro de detención provisional de inmigrantes de la Florida en los Everglades, el gobierno del gobernador Ron DeSantis ofreció el sábado al mundo exterior un breve vistazo al interior de Alligator Alcatraz, con visitas guiadas limitadas a miembros del Congreso y de la Legislatura de Florida.
Poco antes del mediodía, legisladores demócratas y republicanos ingresaron a las instalaciones, sin sus teléfonos, para recorrer las tiendas de campaña y los remolques instalados en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier, junto a la carretera federal 41. Posteriormente, informaron a la prensa reunida fuera del perímetro que, durante unas dos horas, vieron la comida que se les daba a los detenidos, se reunieron con los administradores y realizaron un recorrido por un dormitorio nuevo y vacío.
En un momento dado, comentaron que su guía abrió brevemente la puerta de una habitación ocupada, donde los detenidos comenzaron a gritar “¡Libertad!”. Los guardias se interpusieron entre los legisladores y los detenidos.
La visita es uno de los primeros pasos del estado de la Florida hacia la transparencia en un centro de detención construido apresuradamente que alberga a cientos de migrantes detenidos y que el gobierno federal tiene previsto deportar. Varios legisladores afirmaron que el director de la División de Gestión de Emergencias, que supervisa el centro, les informó que el plan es deportar a todos los detenidos en un plazo de dos semanas a partir de su llegada.
Hasta ahora, la administración DeSantis se ha negado a publicar una lista de los hombres alojados en el centro, o a indicar cuántas personas se encuentran en sus celdas, construidas dentro de tiendas de campaña resistentes. Varios legisladores comentaron que el poco personal que quiso hablar con ellos les informó que aproximadamente 900 migrantes se encuentran detenidos en el centro.
Abogados y familiares afirman haber tenido dificultades para localizar a los detenidos, quienes durante los primeros días de operaciones han compartido historias de inodoros sin cisterna, temperaturas extremas y comida de baja calidad. Al día siguiente de la llegada de los primeros detenidos, los demócratas fueron rechazados en las puertas. El estado ha ignorado las solicitudes del Miami Herald para visitar las instalaciones.
Sin embargo, tras recorrer el lugar, el senador estatal republicano Blaise Ingoglia afirmó que las instalaciones no se parecían en nada a las descripciones deficientes que se habían presentado en la prensa la semana pasada. Ingoglia comentó que aprovechó la oportunidad para acostarse en una de las camas para detenidos, describiéndola como “mejor que la cama de mi casa”.
“Lo primero que les diré es que la retórica no se corresponde con la realidad de lo que han estado escuchando de los demócratas, especialmente de los demócratas del Congreso. En realidad, es una instalación bien administrada”, declaró Ingoglia a la prensa. “Decir que los detenidos están allí en condiciones precarias simplemente no es correcto”.
Antes de entrar, los demócratas, que querían realizar visitas sorpresa a las instalaciones, expresaron su escepticismo sobre si su limitada visión reflejaría la realidad cotidiana de los detenidos. “Esperamos que nos muestren poco o nada”, dijo la congresista Debbie Wasserman Schultz.
El congresista Maxwell Frost trajo consigo una carpeta llena de fotos de personas que, según él, sus electores le habían pedido que buscara mientras estaban dentro. Frost y otros afirmaron que se les negó el acceso para hablar con ninguno de los detenidos, sin ninguna explicación.
Poco después, no cuestionaron directamente los comentarios de Ingoglia sobre la limpieza del centro de detención, pero afirmaron que se les había impedido echar un buen vistazo a los baños y las instalaciones de alojamiento que utilizan en la actualidad los detenidos. Wasserman Schultz dijo que trajo un termómetro que marcaba una temperatura de aproximadamente 83 grados Fahrenheit en la entrada de un dormitorio donde se encontraban los detenidos. También señaló que las porciones de comida parecían ser más pequeñas en las instalaciones de los Everglades que en el Centro de Detención de Krome.
Los demócratas también se centraron en lo que dijeron haber aprendido en las instalaciones: Dijeron que los funcionarios aclararon repetidamente que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) está “tomando las decisiones” en el centro de detención, una pregunta abierta después de que el subdirector adjunto interino de operaciones de control y deportación de la agencia minimizara la participación federal.
En una declaración presentada en respuesta a una demanda presentada por grupos ambientalistas que cuestionan las operaciones de las instalaciones, Thomas P. Giles escribió que la función del ICE en relación con el desarrollo del sitio “se ha limitado a visitar las instalaciones para garantizar el cumplimiento de las normas de detención del ICE y a reunirse con funcionarios del estado de Florida para tratar asuntos operativos”.
“La decisión final sobre a quién detener” en Alligator Alcatraz, escribió, “le pertenece a la Florida”.
El ICE ha delegado repetidamente las preguntas de la prensa sobre las instalaciones al estado de Florida.
Los demócratas afirmaron que hay 32 detenidos por “jaula”, que se les entregan pulseras con códigos de colores para identificar a quienes tienen antecedentes penales y que, al parecer, el personal del interior de las instalaciones estaba compuesto principalmente por contratistas privados.
También dijeron que planean regresar.
“Les puedo asegurar que muchos de nosotros regresaremos para visitas sin previo aviso para ver cómo están las cosas”, dijo Frost.
Una portavoz de la División de Gestión de Emergencias no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre los detalles proporcionados por los legisladores.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de julio de 2025, 10:15 a. m..