Tribu miccosukee se une a demanda contra cárcel de inmigrantes Alligator Alcatraz
La tribu miccosukee busca unirse a una demanda contra los gobiernos estatal y federal por la cárcel de migrantes Alligator Alcatraz construido apresuradamente en los Everglades, lugar que los miccosukee consideran su hogar.
La Tribu Miccosukee de Indios de la Florida presentó una moción el lunes para unirse a las organizaciones sin fines de lucro Amigos de los Everglades, el Centro para la Diversidad Biológica y Earthjustice como demandantes en la demanda que acusa al estado de Florida y a las agencias federales de eludir las regulaciones ambientales para construir en Alligator Alcatraz.
“La tribu mantiene su compromiso de garantizar que sus tierras tradicionales no se utilicen como centro de detención”, declaró la tribu en un comunicado.
Florida opera el centro en la Reserva Nacional Big Cypress, una sección de los Everglades de Florida protegida por el gobierno federal. “Si alguien se escapa, no le espera mucho más que caimanes y pitones. No tiene adónde ir ni dónde esconderse”, declaró el fiscal general James Uthmeier en un video publicado en X en junio, anunciando el sitio.
Pero los miccosukee no están de acuerdo. Hay más de una docena de aldeas indígenas tradicionales en los alrededores de Alligator Alcatraz, incluyendo una aldea y una parada de autobús escolar a 1,000 pies de la entrada de las instalaciones, de acuerdo con el comunicado de la tribu. Terrenos de ceremonias tradicionales y 11 aldeas se encuentran a menos de tres millas de las instalaciones.
“La tribu miccosukee se compromete a garantizar que nuestras tierras ancestrales en Big Cypress no se conviertan en un centro de detención permanente”, declaró Talbert Cypress, presidente de los miccosukee, en un comunicado emitido el martes.
“Nos hemos comunicado con el gobierno estatal y el federal para expresar nuestra preocupación, pero aún no se nos ha informado de una fecha de cierre. En consecuencia, debemos emprender acciones legales para obligar a las partes a retirar estas instalaciones, dado su enorme impacto presupuestario, ambiental, de seguridad comunitaria y logístico. Esperamos que las administraciones cambien de idea y preserven estas tierras”.
Los miccosukee argumentan en su moción de intervención que “la construcción y operación de un centro de detención sin los estudios ambientales necesarios podría representar una amenaza sustancial para los derechos e intereses de la tribu y el sustento de los miembros tribales que viven en las inmediaciones”.
El pueblo miccosukee ha viajado desde el norte de la Florida hasta los Everglades para pescar, cazar y celebrar ceremonias sagradas “desde tiempos inmemoriales”, afirma el documento.
Los miccosukee fueron reubicados en los Everglades durante las Guerras Seminolas. El estado de Florida ha reconocido legalmente el derecho de estos habitantes a vivir y utilizar la tierra, incluyendo Big Cypress, durante más de un siglo, según la moción. Aunque se espera que la cárcel de inmigrantes albergue a miles de personas en una zona escasamente poblada, los gobiernos estatal y federal no han realizado estudios para determinar cómo la construcción y operación de Alligator Alcatraz afectará a los residentes de la aldea cercana y a los estudiantes de la escuela Indígena Miccosukee, según documentos judiciales.
La tribu argumenta que es probable que la cárcel de inmigrantes afecte la vida cotidiana de los residentes de la aldea, con preocupaciones que incluyen la contaminación del agua y un aumento significativo del tráfico en el sendero Tamiami de dos carriles, del que dependen los residentes para hacer evacuaciones durante emergencias.
El gobernador Ron DeSantis ha declarado que Alligator Alcatraz tendrá “cero impacto en los Everglades”. Sin embargo, grupos ambientalistas y expertos afirman que la instalación pone en grave riesgo a las especies en peligro de extinción y amenazadas de la zona, como la pantera de la Florida, el murciélago bonetero y el gavilán caracolero de los Everglades.
Los defensores de los derechos de los inmigrantes también han expresado su preocupación por la estructura. Los detenidos, muchos de los cuales no tienen antecedentes penales, describieron las duras y repugnantes condiciones dentro de las instalaciones, como plagas de insectos, calor extremo y servicios sanitarios defectuosos, durante los primeros días de operaciones. Abogados de inmigración informaron al Herald que no pueden contactar a sus clientes.
Traducción de Jorge Posada