Miami-Dade avanza con el plan para un nuevo incinerador de residuos ¿Pero dónde?
Dos años después de que el incinerador de residuos más grande de Miami-Dade se incendiara, los comisionados del condado acordaron iniciar nuevamente en camino para construir uno nuevo.
La pregunta más grande y controvertida, sin embargo, sigue en el aire: ¿dónde colocarlo?
Ante una inminente escasez de vertederos que ya obliga al condado a tomar la costosa medida de transportar algunos desechos al norte del estado, los comisionados de Miami-Dade acordaron el miércoles construir un nuevo incinerador con un diseño más limpio y moderno que también convertiría los desechos en energía.
“Tenemos que dejar de jugar a la política. Esta es la situación más importante que enfrenta este condado hoy”, dijo el presidente Anthony Rodríguez. “¿Adónde irá la basura?”.
Pero una serie de votaciones pareció también descartar la mayoría de las propuestas previas. Cada una de ellas generó críticas o amenazó con demandas de las comunidades aledañas, y la reconstrucción en el antiguo incinerador de Doral generó una reacción negativa del hijo del presidente Donald Trump debido al posible impacto en el campo de golf familiar. Esas críticas, así como las objeciones de los ambientalistas, habían suspendido el debate sobre el incinerador durante casi dos años, hasta las votaciones del miércoles.
Según los criterios de ubicación, la nueva instalación -que, según el condado, probablemente no entrará en funcionamiento hasta dentro de por lo menos 10 años- tendría que construirse al menos a media milla de los barrios residenciales. Los comisionados también votaron a favor de eliminar algunas posibles ubicaciones previas en Medley, otro sitio conocido como el Aeropuerto Opa-Locka Oeste, al que se opuso la ciudad de Miramar, así como el antiguo sitio de Doral.
Tras la reunión, la oficina de la alcaldesa Daniella Levine Cava, en respuesta a preguntas del Herald, indicó que no está claro qué otros sitios podrían calificar. El proceso de encontrar uno probablemente generará un nuevo debate y una posible reacción de las comunidades cercanas.
Un terreno de 65 acres propuesto el verano pasado por David Martin, director ejecutivo de la empresa de desarrollo Terra, fue considerado viable por la comisión, pero requeriría un intercambio de tierras. Un portavoz de Terra declaró al Miami Herald que la empresa no está preparada para avanzar con una propuesta de intercambio en este momento. (Aclaración: Martin ayuda a financiar un puesto de reportero climático para el Miami Herald).
“Desconocemos por qué se reintroduce esta propuesta en la agenda de la comisión”, declaró Terra por correo electrónico. “Nuestra asociación consideró esta propuesta como algo que ya no interesaba al condado”.
El condado aún podría revisar a fondo la propuesta para encontrar nuevas ubicaciones que requieran menos superficie o intercambiar terrenos del condado por terrenos privados. Una idea planteada por los comisionados Oliver Gilbert y Kionne McGhee fue ubicarlo en Alligator Alcatraz, un terreno propiedad del condado confiscado por el gobernador Ron DeSantis para convertirlo en un centro de detención.
“Solo quiero asegurarme de que la ubicación no se pierda en la discusión”, dijo McGhee. “Una vez que se aborde la inmigración en ese lugar en particular, tal vez deberíamos incluirlo en la ecuación”.
Dada su ubicación, rodeada por el Parque Nacional Everglades, la Reserva Nacional Big Cypress, humedales estatales protegidos y tierras tribales Miccosukee, esa elección casi con certeza generaría fuertes desafíos legales.
Tampoco está claro si el condado seguirá adelante con el plan original que contemplaba la construcción de lo que podría ser la planta de conversión de residuos en energía más grande del país. Esta vez, el plan también exige un gran énfasis en el compostaje, lo que potencialmente podría reducir la demanda de capacidad de las incineradoras.
La alcaldía encargó un informe que analizó a 38 empresas interesadas en construir un incinerador. Realizado por la consultora Arcadis, el informe analizó las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de cada empresa e identificó a la empresa de servicios públicos Florida Power and Light y a MasTec, promotoras del estadio de fútbol de Inner Miami, como las principales candidatas para operar la instalación. Ambas empresas propusieron que también podrían reciclar y compostar.
En un memorando sobre el problema de los residuos del condado, Levine Cava insistió en la posibilidad de ampliar la capacidad de los vertederos existentes y en considerar la construcción de uno nuevo en algún lugar del norte del estado. El miércoles, declaró al Herald que los incineradores de nueva tecnología eran seguros para el medio ambiente y que solo recomendó un vertedero porque no creía que hubiera consenso sobre dónde ubicar un incinerador.
Levine Cava afirmó que su principal prioridad era reducir el flujo de residuos -”reutilizar, reducir y reciclar”- y desviar los residuos orgánicos de los vertederos. Añadió que el condado podría empezar a hacerlo hoy mismo.
“Cuando hablamos con aquellos que quieran hacer negocios con el condado, incluiremos la cantidad de residuos que se desviarán”, dijo Levine Cava.
Antes de la votación, grupos ambientalistas, como el Sierra Club, Amigos de la Bahía Biscayne y el Instituto CLEO, se manifestaron en contra de la construcción de un incinerador e instaron a adoptar el compostaje. El Sierra Club sugirió que los vertederos, con una clasificación adecuada, eran mejores para el medio ambiente que un incinerador. Ya que incluso con un incinerador, seguiría habiendo cenizas que tendrían que eliminarse en un vertedero.
“Si bien los incineradores actualmente son más limpios que antes, no existe tecnología que detenga las emisiones de carbono provenientes de la quema de basura”, dijo Ken Russell, cabildero del Sierra Club.
Los comisionados respondieron que, si bien el compostaje era necesario, no sería una solución milagrosa.
“No creo que podamos solucionar esto con compost”, dijo René García. “Y poner un vertedero en el patio trasero de otra persona es una hipocresía”.
El compostaje a gran escala en el condado es ilegal debido a problemas con el código y los permisos, pero la comisionada Eileen Higgins afirmó estar trabajando para resolver ese obstáculo, posiblemente para septiembre. Es posible que algunos de los sitios considerados para una incineradora terminen convirtiéndose en plantas de compostaje.
“El compostaje está llegando”, dijo.
Ashley Miznazi es reportera sobre cambio climático para el Miami Herald, financiado por la Fundación de la Familia Lynn y Louis Wolfson II y MSC Cruceros en colaboración con Journalism Funding Partners.