¿Podrían los loros de Jungle Island regresar a su antiguo hogar? Ya se han iniciado las conversaciones
por Howard Cohen
Patrick Farrell
Archivo del Miami Herald
Hasta 50 loros de Parrot Jungle podrían regresar a su hogar original, en momentos en que directivos de los parques temáticos Jungle Island y Pinecrest Gardens están explorando la posibilidad de trasladar las aves al sur desde Watson Island.
Ya se han iniciado las conversaciones entre la ciudad de Pinecrest, donde durante 67 años Parrot Jungle fue una institución muy querida cerca de Red Road, y la atracción Jungle Island, frente al viaducto MacArthur en Miami, hogar de las aves desde el 2003.
Vista aérea de la Isla Watson el miércoles 31 de julio de 2024. Pedro Portal pportal@miamiherald.com
“Jungle Island y Pinecrest Gardens están realizando un estudio exploratorio de viabilidad para evaluar posibles colaboraciones respecto al cuidado y la ubicación futura de algunas de las aves de Jungle Island. Las aportaciones de los residentes de Pinecrest influirán en cualquier decisión sobre este proyecto”, dijo un comunicado conjunto que emitieron la atracción y la ciudad.
La iniciativa se encuentra en sus etapas preliminares. En noviembre, los votantes de la ciudad de Miami aprobaron dos preguntas en la boleta electoral para dos propuestas de reurbanización destinadas a transformar Watson Island, un terreno municipal ubicado en la Bahía de Biscayne, frente al viaducto MacArthur. En el lado norte, donde se encuentra Jungle Island, Ecoresiliency Miami busca convertir el parque temático tropical en espacio para dos condominios de gran altura frente a un parque público de 13 hectáreas, reportó el Miami Herald.
Próximos pasos para los loros de Pinecrest
El emblemático monumento con forma de vela de Jungle Island se recorta contra el horizonte de Miami el viernes 15 de junio de 2012. Marsha Halper Archivo del Miami Herald
“La gente de Jungle Island se puso en contacto con la comunidad y la ven como una oportunidad única para continuar preservando la historia de Miami”, declaró Michelle Hammontree, portavoz de Pinecrest Gardens.
El Consejo de Pinecrest Village decidirá si acepta o no una donación de las aves, que podría incluir descendientes de los primeros loros, además de una factura considerable. El consejo también deberá aprobar los gastos para albergar a las aves en la propiedad.
El próximo taller presupuestario del consejo está programado para el 20 de agosto.
El financiamiento que incluye unos 80,000 dólares en gastos de personal, deberá provenir del presupuesto municipal o complementarse con contribuciones filantrópicas. Se añadirán trabajadores adicionales al personal del zoológico que cuida a los animales en la propiedad.
El pequeño zoológico de Pinecrest Gardens cuenta con cabras y una vaca. Pinecrest Gardens
Opciones en Pinecrest Gardens
Tres opciones para recintos para aves en Pinecrest Gardens costarían entre uno y tres millones de dólares, de acuerdo con el informe de viabilidad, que elaboró Zoo Solutions, una firma consultora del centro de la Florida.
“El objetivo del proyecto no es una nueva versión de Parrot Jungle, sino destacar los jardines existentes con la presencia de las aves”, afirmó el informe.
El jardín botánico de 14 hectáreas alberga algunas de las atracciones originales de Parrot Jungle, su piedra caliza y follaje, y las exhibiciones de animales incluyen burros, cisnes, cerdos, conejos y vacas miniatura en recintos interactivos. Pinecrest Gardens organiza eventos culturales, como conciertos de jazz, eventos familiares, exposiciones de arte y mercados agrícolas.
En la actualidad, el precio de entrada a Pinecrest Gardens es de $5.
“No hay intención de aumentar la entrada”, dijo Hammontree, incluso si los loros regresan a casa, donde los visitantes podrán verlos en sus recintos.
¿Qué pasa con Bert, el guacamayo?
En esta foto del 28 de septiembre de 1995, Eddie Lorenzo, entonces entrenador de animales en Parrot Jungle and Gardens, sostiene a Bert, un guacamayo de alas verdes. Al fondo, a la izquierda, aparecen el alcalde Steve Clark y el comisionado Willie Gort. Parrot Jungle realizó una presentación en la reunión de la Comisión de la Ciudad de Miami. Patrick Farrell Archivo del Miami Herald
No se sabe si Bert, el guacamayo de alas verdes que vivió tanto en Parrot Jungle como en Jungle Island, regresará si se concreta el acuerdo.
Los loros en cautiverio bien cuidados pueden vivir más de 60 años.
“Ambos establecimientos comparten un profundo compromiso con la conservación y el bienestar animal. Nuestra colaboración busca garantizar que cualquier plan futuro priorice la salud, la seguridad y el enriquecimiento de las aves, honrando el legado de ambas atracciones y de las comunidades a las que servimos”, dijeron Jungle Island y Pinecrest Gardens en un comunicado conjunto.
Israel Kreps, representante de Jungle Island, le informó al Miami Herald en un correo electrónico que Jungle Island respalda la declaración conjunta y que el equipo de propietarios y promotores no tiene nada más que añadir por ahora. Jungle Island sigue abierto en Watson Island y su remodelación podría tardar meses o incluso años.
Preservando la historia de Miami
En 1952, Franz Scherr y sus amigos emplumados tenían motivos para sonreír. Su atracción de 16 años, Parrot Jungle, se encontraba en pleno auge tras la guerra, atrayendo a casi 100,000 visitantes, se leía en Parrot Jungle and Gardens de Miami: La colorida historia de una atracción poco común, por Cory Gittner, University Press of Florida. Scherr fundó Parrot Jungle en 1936. Archivo del Miami Herald
Las conversaciones preliminares entre Pinecrest y Jungle Island tienen peso, afirmó Hammontree.
“Queremos preservar esa atmósfera histórica de Miami cuando tantas cosas están desapareciendo lentamente”, añadió.
Parrot Jungle fue fundado por Franz y Louise Scherr en 1936, y sus terrenos con aspecto de mosaico y sus edificios de piedra caliza fueron declarados históricos por la Junta de Preservación Histórica del Condado Miami-Dade en diciembre de 1990.
En 1995, el presidente de Parrot Jungle, Bert Levine, imaginó un plan de 26 millones de dólares para trasladar la atracción a Watson Island y asegurar un terreno más grande para sus senderos selváticos, jardines tropicales y teatros.
Parrot Jungle cesó sus operaciones en Pinecrest y sus aves y personal se mudaron a Miami con la apertura de Jungle Island en 2003. Pinecrest asumió la gestión de los terrenos de 14 hectáreas que las aves dejaron atrás y gestiona a Pinecrest Gardens como jardín botánico, parque y atracción cultural, con conciertos de jazz, exposiciones de arte y un zoológico interactivo.
Pinecrest Gardens se inscribió en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 2011.
Del pasado al presente
En esta foto de archivo del 9 de septiembre de 2002, Bobbie Ibarra, entonces gerente general de Parrot Jungle and Gardens, sostiene a los pájaros Boomer y Ray bajo un baniano en el parque de Pinecrest. KATHRYN COOK Archivo del Miami Herald
En agosto de 2002, Georgia Tasker, la difunta escritora de jardines del Herald, recorrió por última vez el Parrot Jungle original para observar a los loros y otras aves.
“Los turistas seguían alimentándolos, y también a los flamencos, que dejaron de marchar bajo órdenes en la década de 1980 y comenzaron a tener crías”, escribió. Los niños jugaban entre las ramas de un baniano gigante, como lo han hecho durante décadas. Las cacatúas y los guacamayos estaban en sus perchas, esperando para actuar, y la selva estaba repleta, realmente llena, de cantos de aves. Nunca hubo un ave más ruidosa que un guacamayo, pero las cacatúas pueden llegar hasta allí. Los chillidos metálicos sonaban como música al rebotar en las palmeras y robles en las profundidades del pantano de cipreses.
Jardines paisajísticos de Pinecrest Gardens. Jeremiah Pena Pinecrest Gardens
“Es un lugar que muestra algunas de las mejores artesanías de la zona”, escribió Tasker, que murió en 2023.
Si el acuerdo se concreta, Pinecrest Gardens podría ver una escena similar. El jardín inferior, a la derecha de la entrada principal, podría transformarse en un aviario abierto, similar al que experimentan los visitantes del Zoológico de Miami, dijo Hammontree.
“Tendremos una mejor idea una vez que terminen las audiencias presupuestarias”.
Representación de Zoo Solutions de cómo luciría un recinto de malla de cuerda si las aves que vivieron en Parrot Jungle y actualmente se encuentran en Jungle Island regresaran algún día a su espacio original en Pinecrest. Zoo Solutions