Sur de la Florida

Ante la incertidumbre de la ayuda federal, los Cayos de la Florida desmantelan diversos proyectos

Rhonda Haag, gerente del Programa de Sustentabilidad del Condado de Monroe, el 19 de enero de 2018, muestra la altura a la que se elevarán las carreteras bajo un nuevo programa piloto después de que el huracán Irma inundara el área de Big Pine Key.
Rhonda Haag, gerente del Programa de Sustentabilidad del Condado de Monroe, el 19 de enero de 2018, muestra la altura a la que se elevarán las carreteras bajo un nuevo programa piloto después de que el huracán Irma inundara el área de Big Pine Key. ctrainor@miamiherald.com

Ante la incertidumbre de la ayuda federal sobre los fondos de auxilio para huracanes y los déficits presupuestarios, los Cayos de la Florida implementaron una ola de recortes que comprende recortar la financiación de su emblemático programa de elevación de carreteras, abandonar un pacto regional sobre cambio climático y limitar las funciones del personal de emergencias diseñado para ayudar a prepararse para las tormentas.

La administración del presidente Donald Trump ha prometido desmantelar y reestructurar la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), incluyendo la reducción de la cantidad de fondos que la agencia federal otorga a los estados para la reconstrucción después de un desastre.

En concreto, un memorando filtrado de FEMA sugiere que la agencia está considerando aumentar drásticamente el umbral de lo que se considera un desastre, lo que excluiría a los gobiernos locales de cualquier financiamiento federal si un desastre fuera lo suficientemente pequeño, como un huracán que solo roza Cayo Hueso pero no el resto de los Cayos. Esto podría obligar al Condado Monroe a tener que pagar hasta 174 millones de dólares por un solo huracán. “No tendríamos ningún reembolso. Eso podría ser devastador para los Cayos”, declaró Christine Hurley, administradora del condado.

En respuesta, los comisionados de Monroe decidieron cuadruplicar la cantidad de dinero que tienen ahorrado para imprevistos, a 40 millones de dólares.

Para lograrlo, los Cayos recortaron 40 empleos, incluyendo un puesto degerente de mitigación de llanuras aluviales y un empleado del departamento de resiliencia, y redujeron y consolidaron varios puestos de gestión de emergencias, justo antes del pico de la temporada de huracanes.

También abandonaron el Pacto contra el Cambio Climático del Sureste de Florida, un acuerdo entre cuatro condados: Miami-Dade, Broward y Palm Beach, establecido en 2009, durante la Gran Recesión, para ahorrar $100,000 al año. La salida la reportó inicialmente WLRN News.

Pero quizás el mayor impacto de la restricción presupuestaria de Monroe sea su programa líder a nivel nacional para elevar las carreteras ante la subida del nivel del mar, que ya está inundando varios barrios de los Cayos y se espera que inunde hasta 90 de ellos en las próximas décadas.

El costo estimado es enorme.

Hasta ahora, Monroe ha invertido casi $300 millones en elevar las carreteras en tan solo siete comunidades. La lista total de proyectos compilada por el condado costaría unos 4,700 millones de dólares, un precio exorbitante para un condado de unos 80,000 habitantes con un presupuesto anual de unos 680 millones de dólares.

Y cada proyecto también ha sufrido sobrecostos. En el barrio de Stillwright Point, que acaparó titulares por sus inundaciones durante 90 días consecutivos, Monroe ha conseguido 40 millones de dólares en subvenciones, pero aún necesita reunir otros 10 millones para cubrir el aumento de los costos desde su diseño inicial.

Las variaciones drásticas de precios no son infrecuentes en este tipo de proyectos. En Miami Beach, elevar solo una pequeña parte del vecindario de First Street se estimó en un inicio en $46 millones en 2021, cifra que se elevó a $178 millones previstos para 2024.

El condado ya depende en gran medida de subvenciones federales y estatales para financiar la gran mayoría de los proyectos, pero después de unos cinco años financiando incluso una pequeña parte de cada proyecto, Monroe decidió oficialmente dejar de destinar fondos de los impuestos del condado a estos proyectos. Ahora, según la empresa, los residentes tendrán que asumir los gastos.

Muchos afrontarán un gasto considerable si los proyectos siguen adelante. El mapa del condado muestra que 42 vecindarios necesitarán reparaciones en sus calles en los próximos cinco a diez años para mantenerse por encima del nivel del mar, y hasta 90 necesitarán obras en las próximas décadas, de acuerdo con Hurley.

En el caso de Stillwright Point, eso significaría que los casi 20 propietarios tendrían que asumir los gastos de la diferencia de $10 millones.

“¿Quién va a pagar ese déficit? ¿Deberían ser todos los contribuyentes del condado, sabiendo que multiplicar esa cifra por 42 o 90 vecindarios solo va a crecer y crecer?”, preguntó.

La nueva política exige que los vecindarios se unan y soliciten al condado un proyecto para proteger sus hogares. Posteriormente, el condado buscará más subvenciones para diseñar y construir el proyecto, y exigirá a los residentes que se comprometan formalmente a pagar una tasación durante los próximos 20 años para cubrir los costos adicionales a la estimación inicial, así como las tasas de operación y mantenimiento.

En los Cayos siempre se ha considerado la posibilidad de que los residentes paguen parte de estos proyectos. Pero primero, el condado quería imponer un impuesto sobre las ventas del uno por ciento a todo el condado, dirigido principalmente a los turistas, como una forma de recaudar parte de los fondos. Tallahassee rechazó esa propuesta en 2023.

Ahora, la comisión decidió que las tasas, junto con la mayor cantidad posible de subvenciones, son la solución.

“El condado sigue muy comprometido con la reconstrucción. No vamos a detener nuestro esfuerzo, pero ya no esperamos que todos los contribuyentes del condado financien estas pequeñas mejoras en los vecindarios”, dijo Hurley.

Esto podría ser una difícil batalla en los Cayos, donde la oposición a estos proyectos, aunque no tienen costo para los residentes, ha sido intensa. Los vecinos de Twin Lakes, el primer vecindario en ver sus calles elevadas, se quejaron recientemente de la cuota de $2,000 al año que los aproximadamente 200 residentes tendrían que pagar para cubrir el mantenimiento de las nuevas bombas que mantienen las calles secas.

Hurley dijo que otro proyecto en Big Pine Key, para Father Tony Way, se ha licitado dos veces, pero está tan por encima del presupuesto que el condado desistió.

“Y ellos tampoco lo quieren. Vinieron y protestaron”, dijo Hurley.

El Condado Monroe dijo que todavía quiere trabajar con los vecindarios que desean el proyecto, como la mayoría de los residentes de Winston Waterways en Key Largo. Solo quiere que firmen acuerdos formales para cubrir los sobrecostos y los costos de mantenimiento.

Estos residentes suelen expresar su preocupación por la posibilidad de que las inundaciones recurrentes dañen el valor de sus propiedades, lo que podría empezar a afectar los presupuestos del condado en lugares como los Cayos, donde no hay impuesto sobre la renta. Los comisionados de Monroe conocen los riesgos, apuntó Hurley, pero por ahora creen que vale la pena ahorrar dinero donde sea posible y reducir los proyectos de protección contra inundaciones.

“Saben que puede ser así, pero no creo que la disminución del valor de las propiedades en un vecindario pequeño, ni siquiera en los próximos 10 años, sea tal que afecte gravemente los ingresos del condado”, dijo. “Con los 90 vecindarios, eventualmente, la situación sería diferente”.

Traducción de Jorge Posada

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