Sur de la Florida

Juez afirma que grupo budista puede demandar por proyecto de construcción en los Everglades

Un grupo budista local obtuvo una pequeña victoria en su intento de detener un proyecto de restauración de los Everglades que, de acuerdo con el grupo, atentaría contra las creencias religiosas de sus miembros.

Un juez federal denegó el martes la moción del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU para desestimar una demanda interpuesta en su contra por la organización budista Soka Gakkai International-USA, presentada a principios de este año.

En la demanda, el Centro de Naturaleza y Cultura de Florida (FNCC), un centro espiritual budista propiedad de y operado por la Soka Gakkai, afirma que las obras cercanas del proyecto de restauración hídrica tendrían “impactos adversos” en el centro de retiro y perturbarían la capacidad de sus miembros para practicar sus creencias religiosas, incluida la meditación.

El grupo budista afirma en la demanda que los impactos del proyecto de restauración de los Everglades, que ya lleva años en marcha, dejarán la propiedad “funcionalmente inservible para su único propósito: un centro de retiro religioso para los miembros de la SGI-USA”. El proyecto impugnado está dirigido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EEUU, la rama de construcción del gobierno federal, y planea convertir una enorme franja de terrenos vecinos en una zona de amortiguamiento natural denominada zona de embalse C-11.

An aerial image showing the location of various buildings on the Florida Nature and Culture Center property in western Broward County.
An aerial image showing the location of various buildings on the Florida Nature and Culture Center property in western Broward County. Courtesy of Soka Gakkai International-USA

El proyecto está diseñado para retener el agua dentro de los límites de los Everglades sin inundar a los vecinos, como el centro o la comunidad residencial de Southwest Ranches, y para evitar que el agua contaminada que fluye por las calles contaminadas con petróleo en la zona urbana llegue a los frágiles humedales del oeste.

En diciembre, el Cuerpo de Ingenieros intentó desestimar la demanda, argumentando que el proyecto lleva 15 años en desarrollo y que el Centro Budista podría haber presentado su demanda en 2012, cuando el Cuerpo evaluó por primera vez los impactos ambientales del proyecto.

Sin embargo, los tribunales le dieron la razón al centro budista, señalando que el Congreso financió el proyecto en 2022 y no tomó una decisión definitiva sobre su ejecución hasta 2023, lo que prorrogó el plazo de prescripción. “Nuestro objetivo es obligar al Cuerpo de Ingenieros a hacer lo que la ley le exige: diseñar, construir y operar el Embalse con base en una evaluación completa, pública y transparente de los impactos del Proyecto en el entorno circundante, en particular en el FNCC, que colinda directamente con el Proyecto”, escribió la Soka Gakkai en un comunicado.

No fue posible contactar inmediatamente con el Cuerpo de Ingenieros para obtener comentarios sobre este artículo.

LA CONSTRUCCIÓN EN LOS EVERGLADES PODRÍA “DESTRUIR LA PAZ”

Soka Gakkai Internacional-EEUU es una comunidad budista fundada en la década de 1930 que se basa en la filosofía del Budismo Nichiren, una práctica que enseña a las personas a “superar el sufrimiento, vivir una vida plena y contribuir a la paz en el mundo”, según su sitio web. Los miembros de la Soka Gakkai se reúnen para estudiar los principios budistas, como la no violencia y la acción social. Su práctica consiste en oraciones, cantos y autorreflexión en la naturaleza para alcanzar el crecimiento espiritual.

La tranquilidad en la naturaleza es particularmente importante para la comunidad budista, según la demanda, razón por la cual el grupo intenta detener la construcción, que, según afirman, perturbaría sus prácticas religiosas.

“El ruido, la vibración, el polvo, las emisiones de vehículos de maquinaria pesada de construcción y otros impactos adversos, desde ahora y durante los al menos nueve años que durará el proceso de construcción, destruyen o perjudican materialmente la paz, la armonía natural y la unidad con la naturaleza necesarias para la práctica de las creencias religiosas [de la SGI], tal como lo han hecho durante varias décadas sin interrupciones”, escribió el grupo budista en una moción de emergencia para intentar detener la construcción.

La Soka Gakkai adquirió el terreno en 1996, reservando un tercio de la propiedad para la conservación de humedales. El resto del terreno incluye instalaciones del campus, como dormitorios, comedores, centros de conferencias para el estudio budista y varios altares religiosos utilizados para la oración. El campus alberga al menos 30 retiros religiosos al año, a los que asisten miles de budistas de la SGI, según la demanda.

La Soka Gakkai también alegó en la demanda que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército no consideró adecuadamente el impacto de sus proyectos de construcción en las zonas cercanas, a pesar de años de conversaciones entre ambas entidades y varias visitas guiadas a la propiedad de Weston.

“La agencia debe tener en cuenta la seguridad y la santidad de nuestra propiedad, el medio ambiente, las actividades espirituales de nuestros miembros y la comunidad en general”, escribió la SGI en un comunicado. “Buscamos un enfoque equilibrado que alinee los objetivos ambientales del Proyecto con la protección de nuestras actividades religiosas y espirituales”.

Traducción de Jorge Posada

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de julio de 2025, 11:46 a. m..

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