Sur de la Florida

Miami iguala a Houston al tener el costo de transporte más alto de EEUU

Los residentes de Miami enfrentan costos elevados de transporte debido a la congestión del tráfico y pocas opciones de transporte público.
Los residentes de Miami enfrentan costos elevados de transporte debido a la congestión del tráfico y pocas opciones de transporte público. DVARELA@MIAMIHERALD.COM

Conducir en Miami y el resto del sur de la Florida puede ser estresante, y costoso. De los residentes en las 10 áreas metropolitanas más grandes de Estados Unidos, los miamenses están a la par con los habitantes de Houston en cuanto al gasto en transporte.

Aproximadamente el 20% de lo que las personas en el Gran Miami gastan cada año se destina al transporte, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales. En promedio, esto significa más de $14,400 por hogar en los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach.

En general, los estadounidenses están gastando más en automóviles ahora que casi nunca antes. Según Kelley Blue Book, los compradores de automóviles nuevos pagaron casi $50,000 por compra a finales de 2024, justo por debajo de los máximos de 2022, cuando las disrupciones en la cadena de suministro llevaron a una escasez de vehículos nuevos en el mercado.

Y esa cifra aún no toma en cuenta los aranceles del 15% del gobierno de Trump sobre las importaciones de automóviles de Japón y la Unión Europea, dijo el presidente de Debt.com, Howard Dvorkin.

Estos costos afectan especialmente al Gran Miami, donde los residentes generalmente ganan menos que sus contrapartes en todo el país.

Los gastos netos en automóviles de los residentes de los tres condado, la diferencia entre lo que pagaron por sus autos y lo que recuperaron al vender los antiguos, representaron casi la mitad de los costos de transporte de los miamenses y el 9% de sus gastos anuales totales, nuevamente igualando a Houston, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

La necesidad explica parte de ese gasto, dijo Cathy Dos Santos, directora de Transit Alliance Miami, una organización sin fines de lucro local que promueve caminar, el uso de las bicicletas y un mejor transporte público. El área metropolitana de Miami, dijo, ofrece pocas alternativas prácticas a las de conducir autos.

“Estamos pidiendo a la gente que elija entre pagar costos realmente altos de transporte al tener que poseer o alquilar su automóvil”, dijo Dos Santos, “y gastar a veces el doble de tiempo utilizando el transporte público para desplazarse”.

No es de sorprenderse que la mayoría de las personas se apega a sus autos. Y dado lo lejos que muchos surfloridanos tienen que viajar para llegar al trabajo, es difícil culparlos de tomar esa decisión.

Largos viajes para llegar al trabajo

Los datos del censo muestran que más de la mitad de los trabajadores de los tres condados viajan al menos 10 millas para llegar al trabajo. Casi el 15% tiene un desplazamiento de más de 50 millas. Además de esas distancias, se encuentra el alto tráfico que a menudo es agobiante. Según INRIX, una empresa de análisis de datos de tráfico, Miami es la ciudad 14 más congestionada por autos en el mundo, con los conductores locales pasando el equivalente a casi tres días al año atrapados en el tráfico.

Y esos automóviles, ya sea que estén en movimiento o no, necesitan combustible, otro gran factor en el gasto local. La gasolina consume aproximadamente el 4% del gasto anual de los hogares de la Gran Miami, una de las proporciones más altas entre las principales áreas metropolitanas de EEUU, según la Oficina del Censo.

También necesitan estar asegurados. Debido en gran parte al mayor riesgo de condiciones climáticas severas y tasas de conductores sin seguro, los floridanos pagan más de $3,200 en primas de seguro de automóvil, el segundo gasto más alto del país detrás de los habitantes de Luisiana, según MarketWatch.

Pero más allá de la necesidad, la cultura puede explicar algunos de esos altos costos, dice Dvorkin. “Mucho tiene que ver con la imagen”, dijo, observando que los surfloridanos tienden a “gustarles los coches lujosos”, incluso si sus cuentas bancarias están disminuyendo.

Si se reduce el uso del auto, se reducen los costos

Lujosos o no, los surfloridanos necesitan autos para desplazarse porque gran parte de donde viven está construido en torno a los automóviles, dijo Dos Santos. Eso es algo que los gobiernos locales pueden tomar medidas para corregir. La vivienda de baja densidad y en expansión, una gran porción de las nuevas construcciones de viviendas en los tres condados, hace difícil que las personas vivan a una distancia que se pueda cubrir caminando o en bicicleta del trabajo, o incluso de los mandados regulares, señaló.

Una zonificación más densa y de uso múltiple puede facilitar que las personas satisfagan sus necesidades caminando o con un corto viaje en transporte público de donde viven, señaló Dos Santos. Eso, junto con la inversión en proyectos de capital que puedan mejorar el transporte público en todo el sur de Florida, podría reducir lo que pagan los residentes.

Pero son proyectos a más largo plazo.

En el futuro inmediato, dijo Dos Santos, los gobiernos locales pueden invertir en “infraestructura pequeña” más barata y de alto impacto, como carriles para bicicletas, aceras y cruces peatonales mejorados para hacer que el tránsito sin coche, que es la forma más económica de desplazarse, sea más atractivo, especialmente para viajes cortos.

Pero para aquellos que conducen docenas de millas solo para llegar al trabajo, como muchos surfloridanos, sus empleadores pueden desempeñar un papel importante en la reducción de los costos de transporte, dijo la directora ejecutiva de United Way of Florida, Melissa Nelson.

Al proporcionar tarjetas de gasolina o de autobús, si los empleados tienen acceso conveniente al transporte público, por ejemplo, los empleadores pueden ayudar a aliviar la carga de los costos de transporte de sus trabajadores.

Para los trabajadores que reciben asistencia gubernamental, esos beneficios pueden ayudar a compensar costos sin aumentar su ingreso gravable.

Esa distinción es crucial. A veces, pequeños aumentos en los ingresos pueden costarle a las personas que reciben asistencia miles de dólares en beneficios perdidos, ya que ese ligero ingreso extra los saca del umbral de elegibilidad, un fenómeno conocido como “benefits cliff”, o barranco de los beneficios.

Pero aún más importante, ofrecer flexibilidad, especialmente para el trabajo que se puede hacer de manera remota y no en la oficina, es clave para reducir el tiempo y dinero gastados en transporte, dijo Nelson. Esta adaptabilidad es especialmente muy valiosa para familias con niños que deben ser recogidos de la guardería o de la escuela.

En última instancia, dijo, ayudar a los trabajadores a eliminar las barreras de transporte abre puertas para el desarrollo personal y profesional.

“Las personas que están atrapadas en sus autos tres horas al día” no pueden invertir en sí mismas, dijo Nelson. “No están realizando ninguna formación continua, lo que significa que no se están preparando para el trabajo al que te gustaría que accedieran”.

Este reportaje fue producido con el apoyo financiero de patrocinadores, incluidos The Green Family Foundation Trust y Ken O’Keefe, en alianza con Journalism Funding Partners. The Miami Herald mantiene el completo control editorial de este trabajo.

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