El oro ilegal financia algo más oscuro de lo que parece y EEUU debe frenarlo
La minería ilegal de oro no solo devasta el medioambiente: también financia al crimen organizado y a regímenes autoritarios en el hemisferio occidental. Sus tentáculos llegan incluso a Estados Unidos, donde las ganancias ilícitas logran entrar al sistema financiero, según un nuevo informe.
La Coalición para la Responsabilidad Financiera y la Transparencia Corporativa (FACT), con sede en Washington, divulgó el informe “Abordando la minería ilegal de oro en el hemisferio occidental: Nuevos enfoques para la política estadounidense”.
En el reporte se examinan los “efectos devastadores” de la minería ilegal en Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela, y advierte que esta actividad ilícita se ha convertido en una crisis demasiado grave para que Estados Unidos la ignore.
“Como uno de los mayores mercados consumidores de oro, Estados Unidos desempeña un papel fundamental en el multimillonario comercio ilícito de oro. Al reforzar la supervisión, cerrar las lagunas legales y restaurar la capacidad de aplicación de la ley puede cambiar la lógica de costo-beneficio para los actores criminales que consideran la minería ilegal como una actividad de bajo riesgo y alta rentabilidad”, se destacó en el informe.
El oro, vinculado a conflictos y al crimen organizado, está llegando a las puertas del país. En los últimos tres años, las autoridades del Aeropuerto Internacional de Miami estiman haber encontrado más de una tonelada de oro ilícito, dijo la FACT.
Julia Yansura, directora del Programa de Delitos Ambientales y Financiamiento Ilícito de la Coalición FACT, dijo que con “importantes deficiencias en nuestras regulaciones contra el lavado de dinero y políticas comerciales, Estados Unidos se ha convertido en un centro para el producto de este delito, fortaleciendo a las redes criminales y a los regímenes autoritarios en el proceso”.
Salvavidas para régimen de Maduro
En Venezuela, el informe afirma que el comercio ilícito de oro se ha transformado en un salvavidas para el régimen de Nicolás Maduro, “fusionando la corrupción estatal con el crimen organizado transnacional”.
La gravedad de la situación de Venezuela exige “soluciones audaces”. Yansura dijo a el Nuevo Herald que la magnitud de la crisis venezolana requiere medidas más fuertes para cortar las rutas ilícitas del oro y combatir el lavado de activos.
“No queremos que el oro ilegal de Venezuela ni el dinero sucio asociado con su venta llegue a los EEUU. Una solución clave es aumentar el escrutinio sobre las propiedades y activos adquiridos en EEUU por montos significativos, asegurando que no estén vinculados con funcionarios o testaferros del régimen. Sin embargo, en nuestro trabajo hemos observado como la opacidad y el anonimato favorecen a los actores ilícitos y gobiernos autoritarios”, explicó.
Los funcionarios de Maduro saben que Estados Unidos tiene un problema con las empresas fantasmas y lo aprovechan, por lo que el gobierno estadounidense debe implementar la Ley de Transparencia Corporativa, una medida que Yansura afirma es clave para combatir esas compañías y las finanzas ilícitas.
Otras soluciones incluyen fortalecer la cooperación internacional para sancionar a intermediarios que comercializan oro venezolano disfrazado como proveniente de terceros países, y aumentar los recursos de las agencias gubernamentales que investigan crímenes financieros y ambientales.
Lavado de dinero del oro venezolano
El lavado de dinero proveniente del oro ilícito venezolano representa un riesgo fundamental para el sistema financiero estadounidense, alertó Isidoro Hazbun, miembro de políticas de la FACT para delitos ambientales y finanzas ilícitas.
No se trata solo de transferencias directas, sino también de flujos indirectos: redes de compañías fantasma y operadores financieros que dispersan los fondos a través de múltiples jurisdicciones antes de llegar a lugares como Miami, dijo a el Nuevo Herald.
“En el sur de Florida, en particular, se han identificado patrones de compra de bienes raíces y movimientos bancarios que facilitan la sostenibilidad del régimen venezolano. La contabilidad y trazabilidad de estos flujos es esencial para reducir el riesgo de que el sistema financiero estadounidense sea utilizado como refugio de capitales ilícitos,” detalló el experto.
Tras el colapso de su economía petrolera y la imposición de sanciones estadounidenses, el régimen formalizó la minería ilegal en 2016 mediante la creación del Arco Minero del Orinoco, una zona de 111,000 kilómetros cuadrados establecida por decreto ejecutivo.
Aunque aparentemente diseñado para atraer inversión extranjera, el Arco facilitó la extracción descontrolada, hoy bajo control de élites militares, grupos guerrilleros colombianos y bandas como el Tren de Aragua, catalogado como organización terrorista por Washington.
Hasta el 70% de la producción de oro —valorada en más de $4,400 millones en 2021— se contrabandea y blanquea en el extranjero mediante empresas fantasma y cadenas de suministro opacas.
Gran parte termina redes transnacionales diseñadas para eludir las sanciones y aprovechar vacíos legales, lo que permite que las ganancias ilícitas circulen en dólares e incluso lleguen a mercados estadounidenses a través de refinerías o compañías fantasma, detalla el reporte.
Oro y crimen organizado en Colombia
En Colombia, el informe detalla que gran parte del oro ilegal se blanquea mediante empresas fantasma y “refinerías cómplices”, antes de canalizarse hacia los mercados financieros e inmobiliarios en Estados Unidos, aprovechando estructuras de propiedad opacas que garantizan el anonimato.
La minería ilegal de oro ya genera más ingresos que el narcotráfico de cocaína para los grupos criminales, señala FACT. Estados Unidos es el principal comprador de oro colombiano: en 2023 importó alrededor de $1,400 millones, de los cuales se estima que el 80 % provino de actividades ilegales.
Perú epicentro de la crisis en la región
Perú se consolida como el epicentro de la crisis de la minería ilegal de oro en América Latina. El país concentra casi la mitad del comercio ilícito de este mineral en la región, impulsado por el alza de los precios y “agravado por una gobernanza deficiente, un amplio sector minero informal y redes transnacionales de contrabando”.
Estados Unidos es un mercado clave para el oro peruano: solo en 2023, las exportaciones de este mineral hacia ese país se acercaron a los $1,000 millones.
Criminales en zonas mineras de Ecuador
El reporte de FACT señala que en Ecuador la minería ilegal de oro se ha convertido en una crisis generalizada. Bandas criminales como Los Lobos y otros grupos se han infiltrado en zonas mineras remotas, desplegando maquinaria pesada que arrasa con extensas franjas de selva tropical y contamina ríos con mercurio tóxico.
Investigaciones han revelado que los permisos fraudulentos y la débil supervisión regulatoria permiten que estas operaciones prosperen, a menudo a costa de los mineros artesanales legítimos.
Estados Unidos figura como el segundo mayor importador de oro ecuatoriano a nivel mundial.
Casos recientes demuestran que las ganancias de esta economía ilícita han llegado hasta Estados Unidos, donde han sido blanqueadas a través de empresas fachada y compañías fantasma, precisa el informe.
En uno de ellos, una investigación del Miami Herald determinó que una empresa de Florida “apareció en una denuncia penal (…) como empresa fachada o intermediaria”, aparentemente ayudando a importar y revender oro ecuatoriano de origen ilegal en los mercados estadounidenses.
Cómo EEUU puede combatir este delito
El informe de FACT incluye recomendaciones para el Congreso y el Poder Ejecutivo de Estados Unidos, con el objetivo de cerrar las lagunas en el marco antilavado de dinero y apoyar los esfuerzos internacionales para combatir la minería ilegal.
Entre las recomendaciones clave se incluyen:
•Aprobar la Ley de Asociación para el Oro y la Minería Legal que establecería una estrategia plurianual para reducir el impacto ambiental y social de la minería ilegal de oro en el hemisferio occidental.
•Tipificar la minería ilegal de oro como delito subyacente o “predicado” del lavado de dinero, lo que ayudaría a los fiscales a perseguir las ganancias ilícitas con mayor eficacia.
•Abordar el contrabando transfronterizo añadiendo el oro al umbral de $10,000 para la declaración transfronteriza de divisas.
•Establecer un programa de sanciones específico en Estados Unidos dirigido a los delitos ambientales, incluida la minería ilegal de oro.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de agosto de 2025, 7:30 a. m..