En Rosh Hashaná, el sur de Florida endulza con dignidad la vida de los sobrevivientes del Holocausto
En momentos en que la comunidad judía del sur de la Florida se prepara para Rosh Hashaná, un grupo del Condado Broward se asegura de que todos, incluyendo a las personas mayores y sobrevivientes del Holocausto, tengan la oportunidad de celebrar el Año Nuevo judío con comidas tradicionales y buena compañía.
Ruth Di Stefano, sobreviviente del Holocausto de 97 años, abrió su pequeño apartamento en Fort Lauderdale a periodistas y visitantes el viernes, recibiendo un paquete de regalo festivo de Goodman Jewish Family Services, con sede en Broward, antes de los Días Solemnes, una temporada de 10 días que comienza con Rosh Hashaná el lunes y concluye con Yom Kipur, el Día del Perdón, que termina al anochecer del 2 de octubre.
Di Stefano es una de las cientos de personas mayores confinadas en sus hogares que recibirán una comida preparada para Rosh Hashaná y un paquete de regalo que incluye manzanas y miel tradicionales, que simbolizan la esperanza de un dulce año nuevo, junto con velas y otros artículos tradicionales, de la organización de Broward para esta festividad.
Nacida en Hamburgo, Alemania, en 1928, Di Stefano recuerda vívidamente cómo su feliz infancia se vio interrumpida por el régimen nazi. Recuerda cómo le prohibían el acceso a los parques públicos, ver cómo ardían las sinagogas y sentir temor al sonido del timbre a medida que los arrestos de la Gestapo se hacían más frecuentes. Finalmente, su padre perdió su trabajo por ser judío y la familia se vio obligada a huir a Italia.
“Ya no podíamos ir a los parques, teníamos que comprar solo en ciertas tiendas y, finalmente, tuvimos que mudarnos de nuestra hermosa y lujosa casa”, dijo Di Stefano.
Con solo ocho dólares cada uno y documentos de inmigración estadounidenses, la familia de Di Stefano abordó un tren a Italia, pero la policía alemana los detuvo en la frontera. Afortunadamente, los maquinistas ferroviarios italianos intervinieron, lo que permitió a la familia abordar el último barco estadounidense que salía de Europa antes de que la guerra cerrara la ruta. Ocho meses después, casi todos los judíos que quedaban en Hamburgo fueron deportados a campos de concentración, incluida toda su familia extendida, que fue exterminada, excepto una tía que sobrevivió.
La familia de Di Stefano rehízo su vida en Baltimore con la ayuda de organizaciones benéficas judías. Ruth se graduó de la escuela secundaria, se convirtió en fotógrafa profesional en Nueva York y, finalmente, obtuvo un título en programación informática, todo mientras trabajaba y criaba a sus tres hijos. Incluso jubilada, Di Stefano fue voluntaria en el Centro de Artes Escénicas de Broward. Hoy sigue comprometida con la importancia de la conmemoración del Holocausto.
‘Más que comida’
El grupo de servicios sociales de Broward no solo ofrece ayuda en días festivos. Goodman JFS atiende a más de 700 familias con inseguridad alimentaria cada mes a través de su despensa de alimentos y conecta a personas mayores como Di Stefano con alimentos, atención médica y otros servicios esenciales durante todo el año. Muchas de las personas mayores están confinadas en sus hogares o viven solas, lo que puede ser especialmente difícil durante las fiestas, dijo Randy Colman, presidente y director ejecutivo de Goodman Jewish Family Services.
“Nuestras entregas para las Altas Fiestas son más que solo comida”, dijo Colman, y agregó que los paquetes de regalo brindan “dignidad, tradición y la tranquilidad de saber que alguien se preocupa” a las personas mayores y sobrevivientes del Holocausto que “sufrieron dificultades inimaginables”.
Además de las comidas, Colman afirmó que los voluntarios que visitan los hogares brindan conversación, calidez y conexión a personas que a menudo necesitan un sentido de comunidad.
En el Condado Miami-Dade, se llevarán a cabo decenas de celebraciones y servicios de Rosh Hashaná en hogares, sinagogas y centros comunitarios judíos. La Federación Judía del Gran Miami cuenta con un calendario completo de eventos locales, así como un programa que ofrece asientos gratuitos para las Altas Fiestas en sinagogas de todo el condado.
En Temple Beth Am, una sinagoga reformista en Pinecrest, el rabino Jaime Aklepi afirmó que los servicios de las Altas Fiestas se encuentran entre los más concurridos.
“Creo que esto demuestra que la gente realmente quiere tener esperanza para el nuevo año y que desea tomarse en serio estas ideas de renovación, de regreso a la fe y a la comunidad. La gente se presenta. Se presenta por la comunidad”, dijo.
Una de las cosas que los judíos celebran durante Rosh Hashaná, dijo Aklepi, es la creación del mundo y la humanidad. Su deseo para el nuevo año es seguridad para la comunidad judía.
“Mi deseo para las comunidades judías, la comunidad judía del sur de Florida, por supuesto, es que se mantenga segura y florezca, que todos podamos practicar nuestra fe sin miedo”, dijo Aklepi.
Traducción de Jorge Posada