Sur de la Florida

Hombre de Miami asesinó brutalmente a una camarera de La Carreta. ¿Volverá a enfrentarse a la pena de muerte?

Rafael Andrés fue condenado a muerte el miércoles por el asesinato en el 2005 de una camarera del aeropuerto de Miami.
Rafael Andrés fue condenado a muerte el miércoles por el asesinato en el 2005 de una camarera del aeropuerto de Miami. THE MIAMI HERALD

Un hombre que estuvo en el corredor de la muerte de la Florida por golpear, apuñalar y estrangular a una camarera de La Carreta con el cable de una arrocera en el 2005, volverá a ser juzgado por un jurado. En esta ocasión, un nuevo jurado deberá decidir si debe ser ejecutado por el horrendo crimen que cometió hace dos décadas.

Rafael Andrés, de 61 años, fue declarado culpable en 2014 del asesinato de Yvette Fariñas, una camarera de 31 años, que trabajaba en el restaurante La Carreta del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA). Fariñas había contratado a Andrés, que se dedicaba a trabajos de reparación y de mantenimiento como jornalero, para realizar reformas en el apartamento que compartía con su novio.

La fiscal, Deisy Hernández, sostiene una fotografía de la camarera Yvette Fariñas, asesinada por Rafael Andrés en el 2005. La fase de sentencia de muerte del juicio de Andrés se llevó a cabo en la sala de la jueza Dava Tunis el lunes 15 de diciembre de 2014.
La fiscal, Deisy Hernández, sostiene una fotografía de la camarera Yvette Fariñas, asesinada por Rafael Andrés en el 2005. La fase de sentencia de muerte del juicio de Andrés se llevó a cabo en la sala de la jueza Dava Tunis el lunes 15 de diciembre de 2014. Emily Michot The Miami Herald

Andrés, que en aquel momento fue condenado a muerte por un jurado con una votación de 9-3, obtuvo un nuevo juicio para la lectura de su sentencia debido a cuestiones constitucionales relacionadas con la pena de muerte en el estado. Andrés ya cumple cadena perpetua por otros cargos relacionados con el asesinato.

Se cree que la nueva sentencia de Andrés, que aún se encuentra en la fase de selección del jurado, comience con los alegatos iniciales el miércoles.

El juicio tiene lugar en momentos en que otro jurado de Miami decide el destino del ex reo del corredor de la muerte, Labrant Dennis, de 53 años, quien en 1996 fue condenado por matar con una escopeta a su ex novia, Timwanika Lumpkins, y al jugador de football de la Universidad de Miami (UM), Marlin Barnes.

Los investigadores vincularon a Andrés con el ADN encontrado en un paño ensangrentado cerca del cuerpo de Fariñas. Un vecino vio a Andrés salir de la casa —con una lata de gasolina en la mano— momentos antes de que el lugar se incendiara. Fariñas fue asesinada dentro de su apartamento, ubicado en la cuadra 7300 de la calle 12 del suroeste.

En 1999, Fariñas se mudó a Miami desde Cuba, donde dejó atrás a su pequeña familia. En el momento de su asesinato, estaba siendo entrevistada para convertirse en agente de seguridad federal en el aeropuerto.

La mañana del 24 de enero de 2005, Andrés usó una llave de repuesto para entrar en la vivienda, según la fiscalía. Una vez dentro, golpeó a Fariñas hasta que ella le dio su contraseña de la tarjeta del cajero automático, que luego usó para sacar dinero, comprar artículos en la tienda Home Depot y hospedarse en el Miccosukee Resort and Casino.

En su desenfrenado frenesí de compras, gastó más de 1,600 dólares, de acuerdo con la fiscalía. Las pruebas contra Andrés se acumularon rápidamente:

Los registros de su teléfono celular lo vinculaban con el sitio del crimen. Se encontraron rastros de gasolina en sus zapatillas. La tapa del bidón de gasolina hallada en el lugar coincidía perfectamente con un recipiente sin tapa encontrado en su casa. Su camioneta fue abandonada en una zona rural del oeste de Miami-Dade.

«Cuando tomaste el cable de la arrocera y se lo enrollaste alrededor del cuello, la evidencia es clara», le dijo la ex jueza del Tribunal de Circuito de Miami-Dade, Dava Tunis, a Andrés al sentenciarlo a muerte en 2015. «Ella estaba viva. Sabía que la estabas estrangulando. Luchó por su vida».

Durante la lectura de la sentencia, Tunis también mencionó que Andrés cumplió una condena muy corta por asesinar a otra mujer en 1987.

No fue su primer asesinato

En 1988, Andrés fue hallado culpable del asesinato a puñaladas de Linda Azcarreta, de 32 años, amiga de su esposa. Andrés afirmó haberla matado en un arrebato provocado por el consumo de drogas. Tras matarla, cobró un cheque de 100 dólares a nombre de ella.

Andrés le declaró a los detectives que «no sabía por qué lo hizo, porque quería mucho a Linda y era una gran amiga».

Andrés se declaró culpable del homicidio y fue condenado a nueve años, pero quedó en libertad tras solo 18 meses tras las rejas debido a su buen comportamiento en prisión.

Sin embargo, los asesinatos de ambas mujeres unieron a sus respectivas familias.

El hijo de Azcarreta, René Azcarreta, ya adulto, quien descubrió el cuerpo de su madre cuando tenía siete años, asistió al juicio por pena de muerte en 2015. Se derrumbó cuando los fiscales revelaron detalles del asesinato de su madre y consoló a la familia Fariñas durante todo el proceso, según archivos del Herald.

“Nos reconfortó mucho que estuviera allí con nosotros, alguien más que sufrió lo mismo que nosotros por culpa de este hombre”, le dijo René Fariñas, padre de Fariñas, al Herald tras la sentencia de 2015.

Este reporte se complementó con archivos del Miami Herald.

Grethel Aguila
Miami Herald
Grethel covers courts and the criminal justice system for the Miami Herald. She graduated from the University of Florida (Go Gators!), speaks Spanish and Arabic and loves animals, traveling, basketball and good storytelling. Grethel also attends law school part time.
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