Revelan horrores que sufrieron migrantes en Miami víctimas de violenta red de tráfico humano
Tres hombres fueron condenados por integrar una red de tráfico de personas que operaba entre Cuba, el sur de Florida y Louisiana. Las víctimas eran sometidas a simulacros de ahorcamiento, trabajos forzados y constantes amenazas de muerte o de lesiones graves, dijeron las autoridades.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida informó que Osmel Benítez, de 40 años de edad y residente de Miami, fue sentenciado a 408 meses de prisión y a Víctor Manuel Pérez Cárdenas, 39 años y residente de Tampa, a 210 meses de prisión.
A Jhonny Walther Izaguirre López, 45 años, residente de Baton Rouge, Louisiana, lo condenaron a 346 meses de prisión.
Benítez y Pérez Cárdenas, ciudadanos cubanos, e Izaguirre López, ciudadano hondureño, serán deportados tras cumplir sus condenas, indicó la fiscalía.
Otros tres presuntos cómplices, Víctor Rafael Arcia Albeja, José Ángel Marrero Rodríguez y Yoelys Prada Ramos, están a la espera de juicio.
“Este fue un caso extremo de tráfico de personas, marcado por secuestros, extorsión y tortura”, declaró el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones del Distrito Sur de Florida el pasado viernes.
Golpizas con machete
Según los documentos judiciales, en mayo de 2024, Benítez, Pérez Cárdenas e Izaguirre López conspiraron para secuestrar a migrantes indocumentados que fueron trasladados ilegalmente desde Cuba a Estados Unidos.
El 18 de mayo de 2024, Pérez Cárdenas transportó a los migrantes en barco hasta una costa desierta en Cayo Largo.
Armado con un arma de fuego, Pérez Cárdenas los escoltó hasta una carretera cercana, donde Benítez y otros miembros de la organización los esperaban con vehículos para transportarlos a Miami.
Ese mismo día, varios migrantes fueron llevados a una finca en Miami. Allí, Benítez, Pérez Cárdenas, Izaguirre López y otros miembros de la organización los mantuvieron cautivos mientras extorsionaban o intentaban extorsionar a sus familiares y amigos.
La fiscalía citando los documentos judiciales detalló que en la propiedad, Benítez y otros miembros de la organización golpearon a los migrantes con un palo y un machete, y simularon ahorcamientos de dos de ellos.
En un incidente grabado, Benítez y otro cómplice obligaron a un migrante a subirse a una silla, le colocaron una soga alrededor del cuello y lo golpearon con el lado plano de un machete. El video se envió a la familia del migrante para coaccionar el pago.
Izaguirre López y otros miembros de la organización contactaron a los familiares y amigos de los inmigrantes, amenazándolos con matarlos o hacerles daño si no enviaban dinero.
Trabajo forzado
Cuando cuatro migrantes no pudieron pagar, Benítez, Izaguirre López y otros miembros de la organización acordaron que Izaguirre López los transportaría a Louisiana para trabajar en su empresa constructora y así saldar sus deudas.
El 20 de mayo de 2024, las autoridades interceptaron a Izaguirre López en la autopista Florida Turnpike, en el Condado Sumter, mientras transportaba a los migrantes indocumentados.
“La conducta violenta e inhumana que Benítez, Cárdenas y López infligieron a las víctimas de su operación de tráfico ilegal de personas y secuestro es casi inimaginable”, declaró Brett Skiles, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Miami.
Recalcó que “la magnitud de sus atrocidades incluyó simulacros de ahorcamiento, trabajos forzados y amenazas de muerte o lesiones; una conducta atroz que se corresponde con sus condenas. Que este caso sirva de advertencia a otros traficantes de personas: sus acciones ilegales no serán toleradas”.
Los acusados fueron sentenciados en septiembre pasado.
La fiscalía informó que Benítez, Pérez Cárdenas e Izaguirre López se declararon culpables de conspiración para secuestrar.
Además, Benítez e Izaguirre López se declararon culpables de conspiración para facilitar y obtener trabajos forzados, delitos violentos en apoyo de actividades delictivas organizadas, conspiración para poseer un arma de fuego y exhibición de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento.
Benítez y Pérez Cárdenas se declararon culpables de conspiración para traficar, transportar y albergar a migrantes indocumentados, en violación de la ley estadounidense, mientras que Izaguirre López se declaró culpable de transportar migrantes dentro de Estados Unidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de noviembre de 2025, 0:11 p. m..