Hombre recibe 20 años de prisión por dispararle a otro en la fila de la lotería en un Publix de Coral Gables
Entre sollozos en la corte, la esposa de un hombre que fue asesinado en un Publix de Coral Gables mientras hacía fila para comprar un boleto de lotería, relató cómo no ha podido volver a entrar a la tienda.
Aymara LaGuardia, esposa de Franklyn José Piñeyro, describió el miércoles cómo ha llorado la pérdida de su esposo hace casi cuatro años, y cómo su hijo adolescente perdió a su padre, quien a menudo le hablaba de la importancia de tener un buen desempeño en la escuela.
“Es muy difícil no tenerlo [con nosotros] en el cumpleaños de su hijo, en el Día de las Madres, en el Día de los Padres o el 4 de julio, cuando le gustaba ver fuegos artificiales con su hijo”, dijo LaGuardia en español. “Nunca volverá a ser lo mismo. Nunca”.
Osmel Lugo Gutiérrez, de 55 años, fue sentenciado el miércoles a 20 años de prisión por el tiroteo del 5 de febrero de 2022 dentro del Publix ubicado en el 106 Ponce de Leon Boulevard, en Coral Gables, que le costó la vida a Piñeyro, de 49 años. En noviembre, un jurado de Miami declaró a Lugo Gutiérrez culpable de homicidio involuntario.
El acusado se enfrentaba a una pena de hasta 30 años de cárcel. Lugo Gutiérrez, que dirigía una empresa de construcción en Miami, ya ha estado en prisión durante casi cuatro años.
Antes de dictar la sentencia, la jueza del Tribunal de Circuito del Condado Miami-Dade, Christine Hernández, dijo que Lugo Gutiérrez no fue al Publix con la intención de herir o matar a alguien, pero eso fue lo que sucedió cuando sacó su arma durante una discusión que subió de tono con Piñeyro.
“Usted apretó el gatillo en ese Publix abarrotado y acabó con la vida de un hombre”, dijo Hernández. “Esa decisión que tomó arruinó la vida de la familia Piñeyro, la vida de su familia y su propia vida... Fue una tragedia sin sentido”.
Piñeyro, dijo LaGuardia, amaba ser padre, y su hijo le ha dicho que no ha podido llorar desde que perdió a su padre. Entre lágrimas, LaGuardia pidió a la corte la pena máxima.
“Era muy feliz”, dijo en español. “Tenía ganas de vivir.”
Antes de ser sentenciado, Lugo Gutiérrez con la ayuda de un intérprete de español, se disculpó con la familia de Piñeyro.
“No quería causarle dolor a su familia ni a la mía”, dijo. “No quería quitarle la vida a nadie ni arruinar la mía en la cárcel”.
Lugo Gutiérrez detalló los hechos que precedieron al tiroteo, diciendo que sacó su arma porque se sintió amenazado. Cuando los detectives le informaron que Piñeyro había muerto, dijo que bajó la cabeza sobre la mesa porque “no quería tener en mi conciencia haber causado la muerte de alguien”.
Tiroteo en la fila de la lotería
Las imágenes de video del Publix mostraron a Piñeyro comprando boletos de la Lotería de la Florida en la fila cuando Lugo Gutiérrez se le acercó por detrás.
Por alguna razón, ambos comenzaron a discutir y se acercaron el uno al otro. Luego, Piñeyro “se abalanzó sobre Lugo Gutiérrez con el brazo izquierdo extendido y la palma de la mano izquierda abierta”, perdiendo el equilibrio y tropezando hacia la izquierda, según la policía.
Cuando Piñeyro recuperó el equilibrio, Lugo Gutiérrez retrocedió, pero Piñeyro se le acercó de nuevo, de acuerdo con la policía. Fue entonces cuando Lugo Gutiérrez se levantó la parte delantera de la camiseta, sacó una pistola Glock 19 de 9 mm de la cintura y le disparó a Piñeyro en el pecho.
Piñeyro no estaba armado.
El tiroteo ocurrió un sábado por la noche, generalmente el comienzo de la hora pico de las filas de la lotería en tiendas y gasolineras. Se estaba formando una “larga fila” detrás de Piñeyro, dijo la policía.
Dos familias destrozadas
Frente a la jueza, la hija de Lugo Gutiérrez, Angélica Lugo, de 24 años, dijo que su padre siempre estuvo presente, la llevaba a la escuela y era voluntario en los eventos escolares.
“Las circunstancias son desgarradoras”, dijo Lugo. “Esto es algo que ninguno de nosotros hubiera querido jamás”.
Lugo dijo que su hermana de 15 años está “muy apegada” a su padre y le ha resultado difícil asimilar su encarcelamiento.
“Siempre lamentaremos lo sucedido”, dijo Lugo. “Hay arrepentimiento, y estamos profundamente desconsolados...”
La esposa de Lugo Gutiérrez, Odalis Benavides, le tomó la mano mientras él se dirigía al tribunal. Benavides recordó cómo su esposo la apoyó en su aprendizaje del inglés, en sus estudios en Miami-Dade College (MDC) y, posteriormente, en la obtención de su licenciatura en la Universidad Internacional de Florida (FIU).
“Es una gran persona”, dijo. “Es un gran padre... Lamentamos mucho lo sucedido. Es desafortunado que la familia esté sufriendo, y nosotros también estamos sufriendo”.
Fuera de la sala del tribunal, LaGuardia le declaró a los periodistas que sentía que la disculpa de Lugo Gutiérrez no era sincera, pero que creía que se había hecho justicia para su esposo.
El periodista del Miami Herald, David Neal, contribuyó a este reportaje.