Las cámaras de control de velocidad en zonas escolares de Miami-Dade generan más de 2 millones de dólares al mes
Según un nuevo informe, las cámaras de velocidad operadas por una empresa privada, instaladas en alrededor de dos docenas de zonas escolares del Condado Miami-Dade, generaron multas por un valor aproximado de 17 millones de dólares en ocho meses.
Las cámaras, operadas por RedSpeed, una empresa con sede en Chicago, emitieron aproximadamente 252,000 multas a conductores que circulaban a una velocidad al menos 10 mph superior al límite de velocidad establecido en los días escolares. Cada multa conlleva una sanción de 100 dólares.
Estas multas no están relacionadas con las generadas por otro conjunto de cámaras instaladas en los autobuses escolares para detectar a los conductores que ignoran las leyes estatales que prohíben rebasar un autobús escolar detenido. La jefa de policía de Miami-Dade, Rosie Cordero-Stutz, suspendió ese programa el año pasado después de que una investigación conjunta del Miami Herald y Tributary reveló que algunas multas se emitían a vehículos que circulaban por el otro lado de una mediana fija, donde no es obligatorio detenerse ante un autobús escolar.
Sin embargo, las cámaras de las zonas escolares siguen contando con el respaldo de los funcionarios de Miami-Dade, y pocos conductores logran impugnar las multas con éxito. El reciente informe de la alcaldesa del condado, Daniella Levine Cava, indica que de las 252,873 multas emitidas entre diciembre de 2024 y julio de 2025, solo 531 fueron anuladas tras las apelaciones de los conductores.
En 2024, RedSpeed obtuvo un contrato con el condado para instalar las cámaras bajo un sistema de reparto de ingresos autorizado por las leyes de la Florida. El programa comenzó en diciembre de 2024, y el informe de Levine Cava detalla los ingresos generados durante los primeros ocho meses.
De los 17 millones de dólares recaudados en multas, aproximadamente $6.5 millones se destinaron a financiar la policía y las iniciativas de seguridad pública patrocinadas por los comisionados del condado. Casi tres millones se emplearon en gastos escolares, incluyendo el personal de seguridad vial. La Florida recibió cuatro millones de dólares y RedSpeed, alrededor de 3.6 millones.
Hasta el momento, las cámaras no están generando tantos ingresos como Miami-Dade espera que ocurra una vez que RedSpeed amplíe su red de dispositivos de detección de velocidad en todo el condado. Aunque el informe que cubre los primeros ocho meses del programa mencionaba 70 sistemas de cámaras en más de dos docenas de zonas, el inventario más reciente muestra 122 ubicaciones de cámaras.
El presupuesto actual del condado cuenta con $26 millones adicionales para que los comisionados los inviertan en sus distritos en programas de seguridad que dependen de que las cámaras de velocidad alcancen sus objetivos de recaudación. El dinero se asigna en función del número de cámaras de velocidad en cada distrito.
Aunque se espera que los ingresos aumenten a medida que RedSpeed instale más cámaras, la posibilidad de que la recaudación por multas no alcance lo previsto ha generado preocupación entre algunos comisionados.
“Los residentes están recibiendo estas multas”, declaró el comisionado Keon Hardemon en la reunión de la Comisión del Condado del miércoles. Pero si las proyecciones de ingresos no se cumplen, no habrá suficientes fondos provenientes de las multas para “reinvertir en sus barrios”.
El número de multas emitidas durante la primera mitad de 2025 debería haber generado ocho millones de dólares adicionales, pero, según el informe, unas 82,000 multas no se han pagado. Una multa de cámara de velocidad impagada conlleva recargos y la posibilidad de sanciones adicionales según las leyes de la Florida.