Hombre arrestado por violar a una estudiante de la Universidad Florida Memorial, según la policía
Un hombre de 30 años fue arrestado el miércoles por seguir a una estudiante de la Universidad Florida Memorial (FMU) hasta el recinto y violarla, informó el Departamento de Policía de Miami Gardens.
El sujeto supuestamente agredió a la estudiante alrededor de las 6 a.m. del domingo en el 15800 NW 42 Avenue, en Miami Gardens.
Esa mañana, la joven salió de su habitación en la residencia estudiantil y cruzó la puerta principal para encontrarse con una amiga que iba a llevarla a un campamento deportivo donde hacía trabajo voluntario, según el reporte del arresto. La amiga llamó para cancelar, así que la estudiante regresó a su residencia.
Vio a un hombre parado en una parada de autobús al otro lado de la calle de la universidad, de acuerdo con el reporte. El hombre le silbó, pero ella lo ignoró y siguió caminando, pasando la puerta principal de la universidad.
Mientras caminaba junto a una cancha de baloncesto en la escuela, miró hacia atrás y vio al hombre de la parada de autobús acercándose, según el reporte.
Él le pidió usar su teléfono, pero ella se negó y siguió caminando. Presuntamente, él le arrebató el teléfono de la mano y se lo guardó en el bolsillo, tiró su mochila al suelo, la empujó contra una pared y la violó.
“Cuando el sospechoso terminó, le pidió un beso a la víctima y luego dijo: ‘Te veré más tarde’”, apuntó el reporte.
La chica llamó al 911 y las autoridades le realizaron un examen forense de agresión sexual.
El lunes, detectives de la policía de Miami Gardens recibieron una denuncia anónima de que un hombre desamparado, que coincidía con la descripción que dio la estudiante, frecuentaba los alrededores de la universidad y había sido visto repetidamente durante las últimas dos semanas en las primeras horas de la mañana.
Los investigadores recorrían la zona para identificar a posibles sospechosos y detuvieron a Steven Devon Mason Rivers, quien les dijo que dormía en las instalaciones de una iglesia a unas dos cuadras de la universidad.
Un detective habló el martes con un representante de la iglesia, quien dijo que le había dicho a Rivers que se fuera de la iglesia el domingo por la mañana.
Había pruebas circunstanciales sustanciales, por lo que Rivers fue detenido cerca de la universidad para ser interrogado. Aceptó ser entrevistado en la estación de policía.
Rivers negó haber violado a la estudiante.
Un detective obtuvo una orden judicial para obtener su ADN, que fue enviado a la Oficina de Ciencias Forenses del Laboratorio Criminalístico de la policía del Condado Miami-Dade para compararlo con las muestras del examen forense de la estudiante, según se informó. El miércoles a las 7 a.m. se confirmó la coincidencia de ADN. Rivers fue arrestado y llevado al Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK) de Miami-Dade.
Según registros judiciales, Rivers enfrenta un cargo de agresión sexual y un cargo de robo con violencia. Permaneció bajo custodia el miércoles por la noche a la espera de que se fijara su fianza.
Los registros judiciales muestran que Rivers ya había sido declarado culpable en el Condado Palm Beach por delitos graves, incluyendo exhibicionismo obsceno o lascivo en presencia de una empleada, exhibicionismo lascivo y agresión a un agente del orden público.
El miércoles por la tarde se podía ver vehículos entrando y saliendo del recinto, pero solo unos pocos estudiantes se encontraban fuera de las puertas de la universidad. FMU está ubicada en una zona tranquila, sin mucho tránsito peatonal, y está rodeada principalmente por viviendas y el Aeropuerto Ejecutivo Miami-Opa-locka.
El presidente de FMU, William C. McCormick Jr., declaró en un comunicado el miércoles que la universidad mantiene “protocolos de seguridad interna reforzados, incluyendo una estrecha coordinación con las fuerzas del orden, una mayor vigilancia del campus y procedimientos de seguridad reforzados diseñados para proteger a todos los miembros de la comunidad universitaria”.
McCormick exhortó a los estudiantes, profesores y personal a seguir promoviendo una cultura de concienciación y cuidado, según el comunicado.
“Somos más fuertes cuando nos mantenemos unidos como una sola familia de FMU”, dijo McCormick en el comunicado. “Al cuidarnos unos a otros y comunicarnos abiertamente, contribuimos a mantener un entorno seguro y de apoyo para todos”.
En los recintos universitarios, el 13 por ciento de los estudiantes sufren violación o agresión sexual, según la Red Nacional contra la Violación, el Abuso y el Incesto (RAINN), la organización contra la violencia sexual más grande del país. Las mujeres de entre 18 y 24 años que son estudiantes universitarias tienen tres veces más probabilidades que las mujeres en general de sufrir violencia sexual.