Una torre de condominios de 62 pisos podría erigirse cerca del mar. ¿Por qué los vecinos se oponen?
Imponentes condominios de cristal han transformado una ciudad costera del Condado Miami-Dade, conocida antaño por moteles kitsch como el Sahara, el Suez y el Castaways. Ahora, la mayoría de esos moteles de la década del 50 han desaparecido. Y otro edificio alto podría añadirse al horizonte costero de Sunny Isles Beach.
Los promotores BH Group, Dezer Development y Related Group han colaborado en los planes para un edificio de condominios que, con 820 pies de alto y 62 pisos, sería el más alto de Sunny Isles Beach. Sin un límite en la altura de los edificios de la ciudad, Sunny Isles Beach se ha convertido en el hogar de los edificios más altos de la isla barrera.
Sin embargo, los promotores se enfrentan a la oposición de los residentes de la franja costera, apretada entre Haulover al sur y Golden Beach y el límite del Condado Broward al norte.
El propuesto Miami Beach Club reemplazaría un antiguo edificio de condominios de baja altura con el mismo nombre, ubicado en 19051 Collins Avenue, entre Ocean Two Condominium y Residences by Armani Casa.
En enero, los promotores presentaron el proyecto ante la Comisión Municipal de Sunny Isles Beach para obtener la aprobación de los planos. Sin embargo, tras una polémica audiencia que se prolongó durante horas, los comisionados municipales retrasaron la votación. La comisión revisará la propuesta nuevamente en su reunión del jueves 19 de febrero.
Antes de la reunión de enero, el promotor Gil Dezer le declaró al Miami Herald que esperaba que no hubiera problemas para obtener la aprobación de la comisión, ya que no solicitaba ninguna variación de zonificación. Dezer afirmó que ya había recibido la aprobación de la Administración Federal de Aviación (FAA) para construir un edificio de 820 pies.
Aunque técnicamente el proyecto no requiere excepciones al código de zonificación de la ciudad, la propuesta hace uso de derechos de desarrollo transferibles, que permiten a los promotores comprar el derecho a construir proyectos con más unidades o superficie construida de la que normalmente permite el código municipal. Si se aprueban sus planes, los promotores pagarían más de $26 millones por el derecho a construir una torre con superficie adicional.
Dezer reiteró el miércoles que espera que la comisión apruebe el plano del sitio en la reunión. Añadió que le parece “irrespetuoso” que los residentes del edificio Armani, que él mismo construyó, protesten ahora por su próximo proyecto.
La comisión tiene la autoridad para decidir si concede estos derechos a un promotor, declaró Alessandra Stivelman, abogada que representa a los residentes del edificio Armani. Sin embargo, esta es la última vez que la comisión escuchará los planes en una audiencia pública.
Algunos residentes de Sunny Isles Beach se manifestaron en contra del proyecto durante la sesión de comentarios públicos de la reunión del mes pasado.
Joel Simon, propietario de una unidad en el edificio Armani, junto al Miami Beach Club, es productor musical que divide su tiempo entre Nueva York y el sur de la Florida. De niño, creció alojándose en los moteles de Sunny Isles durante las vacaciones familiares.
Pero ahora discrepa de lo que ve. “Se trata realmente de la calidad de vida”, dijo Simon en una entrevista con el Miami Herald. “Soy capitalista, pero llega un punto en que esa mentalidad compromete a los residentes actuales de toda una ciudad”.
Simon expresó su preocupación por la posibilidad de que los residentes de las 145 unidades del edificio propuesto empeoren el tráfico en Sunny Isles Beach, cuya calle principal, la A1A, ya está congestionada gran parte del día.
Por su parte, Joe Levine, cardiólogo y propietario de una unidad en el edificio Armani, habló en la reunión del mes pasado sobre cómo el empeoramiento del tráfico podría impedir que los vehículos de emergencia lleguen rápidamente a las personas necesitadas.
Simon comentó que cuando compró un condominio junto a un motel viejo, sabía que el terreno sería urbanizado. Añadió que no le importa la remodelación, pero cree que el edificio propuesto es demasiado grande para el sitio. El Miami Beach Club sería casi 220 pies más alto que el vecino edificio Armani.
“Sin duda, es un edificio hermoso”, dijo Simon, “pero es el edificio equivocado en el lugar equivocado”.
A Simon y Levine les preocupa el impacto que la construcción del Miami Beach Club tendrá en los edificios circundantes, incluido el suyo. Sunny Isles Beach, construida sobre una isla barrera de arena, ha tenido problemas de hundimiento e inestabilidad en los edificios. Los expertos han advertido que perforar los cimientos a una profundidad suficiente para un edificio tan alto podría causar vibraciones que afectarían los cimientos de los edificios cercanos.
Levine, que divide su tiempo entre Nueva York y el sur de la Florida, le dijo al Herald que también le preocupa el impacto ambiental de la torre propuesta, incluyendo cómo podría afectar a las tortugas marinas que anidan en la playa. Las luces y sombras de los edificios pueden confundir a las crías de tortugas marinas mientras intentan llegar al mar.
Levine animó a otros residentes de Sunny Isles Beach que deseen compartir sus opiniones sobre el edificio propuesto que asistan a la reunión de la comisión el jueves a las 6:30 p.m. en el Ayuntamiento de Sunny Isles Beach, ubicado en el 18070 Collins Avenue.
“Se construirán seis edificios más en Sunny Isles, porque ven que hay terrenos vacíos”, dijo Levine. “Mi argumento ante la ciudad fue que tiene la oportunidad de cambiar el proceso. Pero también tiene que proteger a la gente”.