Sur de la Florida

Según un informe, solo hay 27 viviendas asequibles por cada 100 miamenses de bajos ingresos

Getty Images

Un nuevo informe revela que los costos de la vivienda afectan más a los residentes del Gran Miami que a los de casi cualquier otra área metropolitana importante de Estados Unidos.

El ingreso medio para un hogar de dos personas en el área metropolitana de Miami es de aproximadamente $99,100 anuales, cerca de $86,800 para una persona soltera o $123,900 para una familia de cuatro.

Los hogares que ganan esas cantidades o menos enfrentan una de las mayores cargas por costos de vivienda entre los residentes de las 50 áreas metropolitanas más grandes del país, de acuerdo con un nuevo informe de la Coalición Nacional de Vivienda para Personas de Bajos Ingresos.

Desde el inicio de la pandemia, los costos de la vivienda han aumentado mucho más rápido que los ingresos. Esto se aplica en todo el país, pero aún más en la Florida, y de forma más aguda en el Gran Miami, afirmó Anne Ray, directora del Centro Shimberg de Estudios de Vivienda, perteneciente a la Universidad de la Florida (UF).

En 2024, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EEUU (HUD) estimó que $2,324 era un alquiler mensual justo para un apartamento de dos habitaciones en el área metropolitana de Miami, un aumento de casi el 60 por ciento con respecto a los $1,454 que el HUD consideró justo en 2019.

Durante ese mismo período, el ingreso familiar promedio en el Gran Miami aumentó solo un 34 por ciento, según datos de la Oficina del Censo de EEUU.

Pero la Florida, y sobre todo Miami, no solo carece de viviendas asequibles para los inquilinos más pobres. Es el peor o casi peor estado del país en cuanto a asequibilidad de la vivienda en casi todos los niveles de ingresos por debajo de la media, apuntó el informe.

Escasez de viviendas

Cuanto menos dinero tenga, más difícil será encontrar un lugar para alquilar.

Por cada 100 inquilinos en la Florida con ingresos extremadamente bajos (menos del 30 por ciento del ingreso medio de su área), solo hay 26 viviendas asequibles disponibles, el séptimo mayor déficit de cualquier estado del país.

Sin embargo, al ascender en la escala de ingresos, la Florida, y el Condado Miami-Dade en particular, enfrenta una escasez de vivienda que casi no se ve en ningún otro lugar del país, según el informe.

En el área metropolitana de Miami, solo hay 27 viviendas asequibles por cada 100 inquilinos que ganan menos de la mitad del ingreso medio de la zona (aproximadamente $50,000 para un hogar de cuatro personas). El promedio en las principales áreas metropolitanas de EEUU es el doble.

A nivel estatal, esto se traduce en una escasez de unas 655,900 viviendas de alquiler asequibles para esos hogares, según el informe. Casi un tercio de esas viviendas faltantes se encuentran en el área metropolitana de Miami.

La gran mayoría de estas personas trabaja en los empleos más comunes de la Florida, según datos del Centro Shimberg de la Universidad de Florida.

Son trabajadores de atención al cliente y vendedores minoristas. Son cajeros, conductores y auxiliares de enfermería. Cuidan el césped, cocinan y sirven comida, limpian edificios y se aseguran de que los bienes de los que todos dependemos se transporten en camiones.

Y luchan por mantenerse. Casi la mitad de los floridanos no llegan a fin de mes, una realidad que afecta al 54 por ciento de los hogares del área metropolitana de Miami-Dade.

¿Por qué es tan cara la Florida?

Desde la década del 90, pero especialmente desde 2020, el crecimiento de la población de la Florida, que contribuyó al aumento del costo de la vivienda, combinado con el estancamiento de los salarios, ha ejercido presión sobre los inquilinos en el estado.

“Esta es una tendencia a largo plazo a nivel nacional, pero mucho más acelerada en la Florida, donde los alquileres y los precios de las viviendas han aumentado mucho más rápido que los ingresos”, dijo Ray, del Centro Shimberg.

Principalmente, durante la pandemia, cuando los ricos de otros estados inundaron la Florida, los precios de las viviendas se dispararon. Entre mediados de 2020 y 2021, el precio promedio de venta de una vivienda unifamiliar en Miami-Dade casi se duplicó, según la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Miami.

Eso puso la propiedad de vivienda fuera del alcance de muchos, manteniendo a los potenciales propietarios en el mercado de alquiler por más tiempo, una dinámica que, según Ray, “presiona los mercados de alquiler”, elevando los precios y dificultando que los inquilinos puedan costear sus viviendas.

¿Qué se puede hacer?

Durante la pandemia, “construimos brevemente una red de seguridad”, recordó Ray. La asistencia de emergencia para el alquiler y las medidas de prevención de desalojos ayudaron a las personas a conservar sus hogares.

Una expansión de la asistencia para el alquiler y la oferta de vivienda asequible podría ayudar a aliviar la presión que sienten tantas personas en el mercado de alquiler, afirmó. Lo mismo podrían hacer las iniciativas para la propiedad de vivienda.

En última instancia, el problema se reduce a un simple hecho: “Existe una brecha amplia y creciente entre lo que pagan los salarios y lo que cuesta la vivienda”, dijo Ray.

Este artículo se produjo con el apoyo financiero de patrocinadores como The Green Family Foundation Trust y Ken O’Keefe, en colaboración con Journalism Funding Partners. El Miami Herald mantiene el control editorial total de este trabajo

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA