Detienen e interrogan en aeropuerto de Miami a activistas que regresaban de Cuba
Activistas que regresaban a Estados Unidos tras un viaje humanitario a Cuba fueron detenidos el miércoles en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), según informaron varias personas que formaban parte de la misión de ayuda.
Al menos 20 de las más de 100 personas que participaron en el “Convoy Nuestra América” fueron retenidas para ser interrogadas a su regreso a Miami esta semana, señalaron los participantes. La iniciativa fue liderada por grupos como CodePink y la Internacional Progresista.
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) también incautó al menos 18 dispositivos electrónicos a los viajeros, incluidos teléfonos y computadoras portátiles, según informaron miembros del personal de CodePink. El CBP no respondió a una solicitud de comentarios. El aeropuerto remitió todas las consultas a la agencia federal.
La mayoría de los integrantes de la misión de ayuda regresó el lunes en un vuelo chárter y no fue detenida ni retenida para interrogatorio, según relataron los participantes al Miami Herald; sin embargo, un puñado de participantes que prolongaron su estancia y regresaron en un vuelo comercial el miércoles se enfrentaron a interrogatorios a su llegada.
Según datos del CBP, los registros fronterizos de dispositivos electrónicos son poco frecuentes, aunque están autorizados en virtud de precedentes de la Corte Suprema. Los miembros de la misión que regresaron de Cuba esta semana afirmaron haber sido objeto de registros por motivos políticos.
“Han puesto la mira en los activistas; me han señalado a mí en particular, por lo que no me sorprendió. Pero, aun así, resulta sumamente invasivo y constituye una vulneración total de la privacidad”, declaró al Herald Olivia DiNucci, coordinadora de CodePink en Washington, DC.
DiNucci comentó que ella fue una de las pocas viajeras del grupo que logró recuperar su teléfono de manos del CBP. Espera que el resto de los participantes reciban sus dispositivos por correo en las próximas semanas.
Caroline Kingsbury, enfermera radicada en Nueva York que se unió al convoy, relató que fue una de las pocas personas que conservó su teléfono tras ser interrogada en el MIA. “Fue un acto indebido y realmente sentí que violaron mi privacidad”, afirmó el miércoles. “Como si hubieran invadido mi espacio y husmeado en mis asuntos personales”.
El viaje fue promovido tanto como una misión para entregar ayuda —en medio de una crisis humanitaria que se agrava a causa del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos contra el país—, como una declaración política en contra de los planes declarados del presidente Donald Trump de llevar a cabo una “toma de control amistosa” de la isla.
Sin embargo, la iniciativa también suscitó una fuerte reacción en contra por parte de figuras conservadoras de Miami, incluida la congresista María Elvira Salazar, quien acusó a CodePink de apuntalar al régimen comunista de Cuba y de “recorrer una realidad escenificada, ignorando a los presos políticos, la represión y a un país en colapso”.
Leonardo Flores, portavoz de la campaña para América Latina de CodePink y organizador de la coalición, declaró ser una de las personas detenidas el miércoles en el aeropuerto. En un video publicado en las redes sociales, relató haber escuchado a los agentes bromear sobre la posibilidad de someter a interrogatorio a los activistas.
“Me indigna que nos hayan hecho esto, pero era de esperar”, afirmó Flores. “El hecho de que me confiscaran el teléfono y la computadora portátil, sinceramente, valió la pena; pues logré entregar no solo las 6,300 libras de ayuda humanitaria que trajimos, sino que mi compañero y yo transportamos más de 100 libras adicionales en nuestro propio equipaje, y sabemos que eso sirvió de ayuda para el pueblo cubano”.