Spirit Airlines suspende vuelos y cierra operaciones: ¿pueden los viajeros obtener reembolso?
Spirit Airlines, con sede en el sur de la Florida y conocida por sus aviones amarillos, sus tarifas bajas y su servicio básico, cesó sus operaciones el sábado por la mañana tras varios años de dificultades financieras.
El cierre se produjo después de que fracasara un acuerdo de última hora para obtener un rescate financiero con fondos de los contribuyentes federales. Spirit había solicitado la bancarrota en dos ocasiones y se estaba quedando sin fondos.
“Con gran pesar, Spirit Airlines ha comenzado a liquidar sus operaciones globales, con efecto inmediato”, declaró la aerolínea en un comunicado el sábado. “Todos los vuelos han sido cancelados y el servicio de atención al cliente ya no está disponible”.
Spirit, que cuenta con un centro de operaciones en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL) y un nuevo edificio de oficinas centrales en Dania Beach, anunció que “procesará automáticamente los reembolsos” de los vuelos adquiridos con tarjeta de crédito o débito. La compensación para los pasajeros que reservaron sus vuelos mediante vales o puntos del programa Free Spirit “se determinará en una fecha posterior a través del proceso judicial de bancarrota”, indicó el comunicado de Spirit.
El sábado, el Departamento de Transporte de EEUU (DOT) anunció un programa de asistencia para los pasajeros de la aerolínea de bajo costo, el cual incluye precios máximos limitados en los boletos de United, Delta, JetBlue y Southwest para aquellos viajeros que necesiten reprogramar vuelos cancelados. El DOT también informó que American y Delta están ofreciendo tarifas reducidas en las rutas más populares de Spirit.
“En cuestión de horas, hemos movilizado a nuestras aerolíneas asociadas para garantizar que los pasajeros no queden varados, que las comunidades mantengan el acceso a las rutas, que las tarifas no se disparen y que la plantilla laboral de Spirit acceda a nuevas oportunidades de empleo”, dijo el secretario de Transporte de los EEUU, Sean Duffy.
JetBlue, otra aerolínea de bajo costo que en el pasado había llegado a un acuerdo para fusionarse con la financieramente atribulada Spirit, ofreció su ayuda a los pasajeros afectados por el cierre. “Estamos aquí para ayudar”, afirmó JetBlue.
La aerolínea anunció el sábado que está ofreciendo “tarifas de rescate” de 99 dólares a los viajeros de Spirit que hayan quedado varados, y que además ampliará sus servicios en Fort Lauderdale con 11 nuevos destinos para ayudar a cubrir el vacío dejado por Spirit.
Frontier, otra aerolínea con la que se barajó una posible fusión en el pasado, también tendió la mano: “Estamos listos para apoyar a los clientes, con el objetivo de ayudar a las personas a continuar con sus planes de viaje mediante opciones de tarifas bajas”.
American Airlines, que cuenta con una importante presencia en el Aeropuerto Internacional de Miami, anunció que está ofreciendo “tarifas de rescate” en rutas seleccionadas para ayudar a los clientes de Spirit. Y Avianca ofrece repatriar a los pasajeros de Spirit que han quedado varados “sin cargo por pasaje aéreo”, sujeto a disponibilidad.
El aeropuerto FLL emitió un aviso de viaje con respecto al cese de operaciones de Spirit: “Todos los vuelos con origen o destino en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood, así como en el resto de la red de la aerolínea, han sido cancelados. Si usted tiene un boleto reservado con Spirit, la aerolínea aconseja a los viajeros no acudir al aeropuerto”.
El Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) insta a los pasajeros de Spirit a ponerse en contacto con otras aerolíneas: “Comprendemos que esta noticia pueda resultar frustrante y perturbadora para muchos viajeros”.
Spirit ha publicado una guía dirigida a los viajeros con boletos, en la que se explica cómo solicitar reembolsos y recuperar el equipaje extraviado.
Algunos pasajeros que intentaban volar justo antes del cese de operaciones ya sufrieron las repercusiones de la situación.
Roger Hayder se presentó en el aeropuerto FLL tras la cancelación de su vuelo.
“Hice la reserva e intenté obtener la tarjeta de embarque y me apareció el mensaje de ‘cancelado’. Intenté enviarles mensajes de texto y hablar con ellos, pero no hubo manera”, le dijo Hayder a CBS News Miami, asociado informativo del Miami Herald.
La aerolínea, con 34 años de trayectoria, había estado buscando un rescate gubernamental de $500 millones para poder seguir operando; sin embargo, las negociaciones no lograron concretar un acuerdo. El presidente Donald Trump declaró que su administración había presentado a la compañía una “propuesta final” para que esta pasara a ser gestionada con fondos públicos (bajo el control de los contribuyentes).
Al igual que otras aerolíneas, Spirit se ha visto recientemente afectada por el aumento en los costos del combustible, derivado del reciente conflicto en Oriente Medio.
La maltrecha Spirit Airlines había vivido una auténtica montaña rusa durante los últimos dos años, alternando la incorporación de nuevos vuelos con la reducción de rutas, a veces de manera simultánea.
A principios de este año, Spirit —que cuenta con una plantilla de más de 17,000 empleados— alcanzó un acuerdo para salir de su segundo proceso de bancarrota en un lapso de dos años. No obstante, la aerolínea mantuvo sus servicios e incluso incorporó algunas novedades y nuevos destinos.
En agosto de 2025, Spirit alertó a sus inversores y pasajeros sobre los problemas que se avecinaban: advirtió que, en el plazo de un año, podría verse obligada a cesar sus operaciones comerciales, a pesar de haber completado con éxito su reestructuración financiera tras la bancarrota y de haber intentado generar nuevas fuentes de ingresos.
Esta sombría profecía, recogida en un informe presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), se dio a conocer poco después de que la aerolínea anunciara la apertura de nuevas rutas desde el aeropuerto FLL con destino a Gran Caimán, Ciudad de Belice y Key West. Asimismo, la compañía nombró a un nuevo director ejecutivo e introdujo servicios de categoría “premium”, tales como asientos con mayor espacio para las piernas.
Apenas un año antes, Spirit inauguró un reluciente nuevo edificio para su sede central en Dania Pointe, un distrito de restaurantes y tiendas en el sur de Broward. La sede central de Spirit llegó por primera vez al sur de la Florida en 1999, cuando se trasladó de Detroit a Miramar.
Sin embargo, incluso con estas incorporaciones, Spirit atravesaba dificultades y anunció que reduciría algunas rutas, disminuiría el tamaño de su flota de naves y suspendería temporalmente a sus tripulaciones de vuelo.
El cese de operaciones de la aerolínea deja un gran vacío en el servicio aéreo del Aeropuerto de Fort Lauderdale. En 2025, Spirit transportó a más pasajeros con destino u origen en FLL que cualquier otra aerolínea, acaparando el 28 por ciento de la cuota de mercado en dicho aeropuerto.
“Estamos orgullosos del impacto que nuestro modelo de ultra bajo costo ha tenido en la industria durante los últimos 33 años, y esperábamos seguir sirviendo a nuestros clientes por muchos años más”, declaró Spirit el sábado por la mañana, tras anunciar el cierre de la aerolínea.
Esta es una noticia de última hora que se actualizará.