15 años después del asesinato de su hija adoptiva, Jorge Barahona podría ir finalmente a juicio
Después de 15 años, Jorge Barahona —el electricista de Westchester acusado del brutal asesinato de su hija adoptiva— podría enfrentarse finalmente a un jurado.
Durante una audiencia celebrada el miércoles por la mañana, la jueza del Tribunal de Circuito del Condado Miami-Dade, Andrea Wolfson, expresó su deseo de que Barahona, de 58 años, vaya a juicio en octubre o noviembre. Barahona ha permanecido tras las rejas desde marzo de 2011, luego de ser acusado del homicidio de Nubia Barahona, de 10 años, y de torturar a su hermano gemelo, Víctor.
El abogado de Barahona, Stephan López, calificó de “poco realista” fijar una fecha para el juicio dentro de ese plazo. López asumió el caso en diciembre, después de que Barahona destituyera a su anterior abogado de oficio.
Vestido con el uniforme carcelario rojo, reservado para los reclusos de alta seguridad, Barahona permaneció sentado en silencio durante toda la audiencia. Está acusado de asesinato en primer grado, intento de asesinato y una serie de delitos relacionados con el abuso infantil. De ser declarado culpable, se enfrenta a la pena de muerte.
La esposa de Barahona, Carmen Barahona, de 75 años, también fue acusada en relación con el asesinato de Nubia. En 2020, llegó a un acuerdo con la fiscalía, aceptando una cadena perpetua a cambio de su testimonio.
Carmen deberá prestar declaración jurada en el marco de este caso el próximo mes de julio.
Esta breve audiencia tuvo lugar un día después de una serie de intercambios entre los abogados y la jueza en torno a los retrasos en el caso. A las afueras de la sala del tribunal, López declaró que está “avanzando con celeridad” para fijar una fecha de juicio.
“El Sr. Barahona ha manifestado que es inocente y que desea ir a juicio”, declaró López a los periodistas.
Entre las razones de la demora figura el hecho de que, durante años, se consideró que Barahona no era competente para ser juzgado. El pasado mes de julio, la jueza Wolfson determinó que Barahona era competente, dictaminando que era capaz de asistir a sus abogados defensores y que comprende la gravedad de las penas a las que se expondría en caso de ser declarado culpable.
Hija quemada con productos químicos
El 14 de febrero de 2011, la policía descubrió el cadáver de Nubia, en avanzado estado de descomposición, envuelto en plástico y cubierto de productos químicos en la parte trasera de la camioneta de Barahona, a un costado de la autopista I-95 en West Palm Beach.
Victor, quien de alguna manera logró sobrevivir, se encontraba en la cabina de la camioneta sufriendo convulsiones a causa de las quemaduras químicas. Junto a Victor, en el asiento del conductor, estaba Barahona, quien —según la policía— también había logrado quemarse a sí mismo con los productos químicos.
De acuerdo con las autoridades, no pasó mucho tiempo antes de que una investigación en el hogar de los Barahona revelara actos atroces cometidos contra sus hijos. Los investigadores señalaron que Barahona y su esposa, Carmen, golpeaban y torturaban a los gemelos, atándolos con cables eléctricos y aplicándoles descargas eléctricas dentro de una bañera con la puerta cerrada con llave. Un legislador estatal declaró que la pareja untaba heces en los rostros de los gemelos cuando se sentían molestos con ellos.
La agencia estatal de bienestar infantil fue objeto de un intenso escrutinio debido a sus fallas en la protección de Nubia y Victor. En 2017, legisladores del estado de la Florida le otorgaron a Victor —de quien se tuvo noticia por última vez viviendo con familiares en Texas— una indemnización de 3.75 millones de dólares.
La próxima audiencia del caso está programada para el martes 12 de mayo.