Hombre de Coral Gables cumplirá cinco años de prisión por compartir videos de tortura de monos
Un hombre de Coral Gables fue sentenciado el jueves a cinco años de prisión por distribuir videos que muestran violencia extrema y abuso sexual contra monos, según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ).
Francisco Javier Ravelo, de 36 años, se declaró culpable en marzo de la distribución en línea de más de 40 “así llamados ‘videos de aplastamiento de animales’” entre septiembre de 2024 y febrero de 2025, informó el DOJ. Los animales que aparecían en los videos eran aplastados, quemados o sometidos deliberadamente a otras formas de lesiones graves para la gratificación sexual de los espectadores.
Ravelo era el líder y organizador de grupos de internet —accesibles solo por invitación— dedicados a compartir y debatir videos que mostraban a monos siendo mutilados y torturados, señaló el DOJ en un comunicado. Las torturas se infligían tanto a monos cría como a adultos.
Durante la audiencia de sentencia celebrada en el tribunal federal de Miami, el juez “calificó el material distribuido como ‘malvado’”, indicó el DOJ. El tribunal explicó que la severidad de la sentencia impuesta a Ravelo debe servir como medida disuasoria para otros miembros de la “comunidad de odio hacia los monos”. Ravelo se enfrentaba a una pena de hasta siete años de prisión.
Ravelo trabajaba como contratista de la Fuerza Aérea de EEUU en la Florida y obtuvo un título en ingeniería mecánica por la Universidad de Miami (UM). Su abogado, Michael Perry Mirer, no respondió el domingo a una solicitud de comentarios.
Tras su liberación, Ravelo cumplirá un periodo de tres años de libertad supervisada, durante el cual no se le permitirá tener ningún tipo de contacto sin supervisión con animales, informó el DOJ.
“La condena de Ravelo y esta sentencia dejan claro que quienes cometen estos crímenes atroces no pueden eludir la justicia”, declaró en el comunicado Matt Wright, Agente Especial Encargado interino de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Nueva Orleans. “Incluso cuando los infractores utilizan tecnología avanzada y grupos exclusivos —accesibles solo por invitación— para ocultar sus actividades ilícitas, HSI los perseguirá incansablemente y se asegurará de que rindan cuentas ante la ley”.