Sur de la Florida

Lo que ocurre con la vida silvestre cuando azota un huracán

Una salamandra jaspeada. Los huracanes pueden favorecer la recuperación y desencadenar aumentos poblacionales en algunas especies.
Una salamandra jaspeada. Los huracanes pueden favorecer la recuperación y desencadenar aumentos poblacionales en algunas especies. UF/cortesía

Si después de las lluvias intensas arrojadas por un huracán observa muchos sapos spadefoot en su jardín es posible que se deba a un episodio de “reproducción masiva y explosiva” vinculado al ciclón.

El anfibio conocido también como “sapo huracán” es un ejemplo de cómo los huracanes pueden favorecer la recuperación y desencadenar aumentos poblacionales en algunas especies, de acuerdo con un estudio de la University of Florida (UF), publicado en la revista Biological Reviews.

También los huracanes pueden tener un impacto significativo en la vida silvestre, incluso llevando a algunas especies al borde de la extinción.

El estudio analizó más de 300 artículos académicos para identificar patrones sobre cómo los animales reaccionan y se adaptan a los ciclones tropicales, categoría que incluye los huracanes en el océano Atlántico, los tifones en el noroeste del Pacífico y los ciclones en el Pacífico sur y el océano Índico.

Hance Ellington, autor principal del estudio, dijo que la principal conclusión es que los ciclones tropicales afectan a la vida silvestre de múltiples formas, tanto directas como indirectas, ya sea influyendo en su supervivencia, alterando su reproducción o mediante otros mecanismos.

“Si bien no es la norma, uno de los hallazgos más fascinantes de este estudio es que algunas especies silvestres pueden, en ciertos casos, beneficiarse de los huracanes”, dijo Ellington, profesor asistente del Departamento de Ecología y Conservación de la Vida Silvestre del UF Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS).

Animales modifican comportamiento ante huracanes

En términos generales, los investigadores identificaron varios patrones recurrentes: animales de distintas partes del mundo modificaron su comportamiento ante los huracanes, ya fuera por instinto o como consecuencia directa del impacto de la tormenta.

Algunos buscaron refugio, mientras que otros huyeron hacia lugares inesperados. Muchas poblaciones sufrieron pérdidas masivas, pero otras lograron prosperar y multiplicarse contra todo pronóstico.

En el caso de algunos anfibios, las intensas lluvias asociadas a los huracanes pueden llenar estanques y crear condiciones ideales para que las ranas gopher depositen sus huevos.

El sapo spadefoot, ha sido apodado el “sapo huracán”, ya que los ciclones y las tormentas tropicales pueden “desencadenar episodios de reproducción masiva y explosiva”, según señala el estudio.
El sapo spadefoot, ha sido apodado el “sapo huracán”, ya que los ciclones y las tormentas tropicales pueden “desencadenar episodios de reproducción masiva y explosiva”, según señala el estudio. Wikimedia Commons

De manera similar, el sapo de espuelas oriental, conocido también como sapo spadefoot, ha sido apodado el “sapo huracán”, ya que los ciclones y las tormentas tropicales pueden “desencadenar episodios de reproducción masiva y explosiva”, según señala el estudio.

Las tasas de supervivencia de los piqueros patiazules también suelen aumentar después de una tormenta, posiblemente debido al incremento de las poblaciones de peces que forman parte fundamental de su dieta, de acuerdo con los expertos.

Las tasas de supervivencia de los piqueros patiazules también suelen aumentar después de una tormenta.
Las tasas de supervivencia de los piqueros patiazules también suelen aumentar después de una tormenta. Wikimedia Commons

Algunos efectos positivos ocurren de manera indirecta. Por ejemplo, la caída de vegetación desde las copas de los árboles, causada por los fuertes vientos huracanados, puede generar nuevas fuentes de alimento.

Tras el paso del huracán Georges en 1998 los venados cola blanca de los Cayos de Florida registraron un aumento en el número de crías, posiblemente gracias al abundante rebrote de vegetación, se indicó en el estudio.

Impacto negativo de los huracanes

La UF informó que algunas especies han estado al borde de la extinción debido al impacto de los ciclones tropicales, entre ellas el ave conocida como cuitlacoche de Cozumel y la mariposa azul de Miami.

No obstante, esta última ha mostrado señales de recuperación gracias a un programa de cría desarrollado por el Museo de Historia Natural de Florida, perteneciente a la UF.

Ciertas fuerzas climáticas indirectas también pueden provocar la muerte de animales; un ejemplo es la intrusión de agua salada en hábitats de agua dulce, que afecta a los caimanes americanos, o el caso de los caracoles reina, conocidos también como caracoles rosados o botutos, que pueden quedar sepultados bajo arena o escombros tras el paso de una tormenta.

Las tormentas también pueden facilitar la propagación de especies invasoras. Por ejemplo, se ha informado que el huracán Andrew en 1992 liberó pitones de una instalación en el sur de Florida; “aunque es probable que este evento se haya agravado, más que iniciado, la invasión de la pitón birmana, que ya estaba establecida en la región”.

Otro caso es la expansión del pez león desde Florida hacia las Bahamas. Se trata de una especie no nativa que ya causaba impactos ecológicos en la región y cuya dispersión puede haberse visto favorecida por las corrientes y los escombros asociados a las tormentas.

Otros animales como las aves no siempre pueden evitar estos fenómenos y pueden quedar atrapados en su trayectoria mientras están en pleno vuelo.

En 2023, el huracán Idalia desplazó a bandadas de flamencos americanos desde la península de Yucatán en México a través de al menos 13 estados de Estados Unidos, alcanzando regiones tan al norte como Wisconsin y Ohio.

El huracán Idalia desplazó a bandadas de flamencos americanos desde la península de Yucatán en México a través de al menos 13 estados de Estados Unidos.
El huracán Idalia desplazó a bandadas de flamencos americanos desde la península de Yucatán en México a través de al menos 13 estados de Estados Unidos. UF/Cortesía

Se ha documentado también que el albatros de nariz amarilla del Atlántico y el albatros errante, conocido también como albatros viajero, han volado directamente hacia el ojo de un ciclón tropical, una zona donde la velocidad del viento es considerablemente menor.

Independientemente de que sus efectos sean positivos, negativos o devastadores, comprender cómo los ciclones tropicales afectan a la vida silvestre puede apoyar la toma de decisiones en materia de conservación y manejo, dijo Ellington.

Sonia Osorio
el Nuevo Herald
Cubro temas de América Latina, judicial, negocios y locales relacionados con la comunidad latinoamericana. Gran parte de mi carrera la desarrollé en agencias internacionales de noticias. Mis trabajos de investigación han recibido premios de la FSNE y SPJ Sunshine State. Soy periodista venezolana.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA