Los servicios Uber y Lyft llegaron al sur de la Florida para quedarse
Cuando las compañías de servicios de transporte Uber y Lyft aparecieron el año pasado en el sur de la Florida, usando de forma desafiante una bandera pirata en el muy regulado negocio de los taxis, los gobiernos locales amenazaron con hacerlas desaparecer con una serie de multas de tránsito y embargos de autos.
Pero 15 meses después, parece que han convertido su poco firme punto de apoyo en un lugar permanente en la red local de transporte.
Los condados Broward y Palm Beach, bajo una ola de protestas de los consumidores por tratar de imponer duros controles a estas compañías, escriben nuevas ordenanzas que les hará más fácil operar. Y Miami podría estar a punto de hacer lo mismo.
El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, dijo que espera dar a conocer en el “futuro cercano” la propuesta de un marco regulatorio. No especificó una fecha, pero se espera que ocurra alrededor de noviembre.
El escenario probable: una combinación de algunas nuevas reglas para que Uber opere de manera legal en Miami-Dade combinado con suavizar las regulaciones que aún gobiernan a los taxis tradicionales.
“Debo traer a los taxistas al Siglo 21”, dijo Giménez; “no voy a regresar a Uber al Siglo 20. Ese es el plan”.
Las “compañías de redes de transporte”, o TCN por sus siglas en inglés (que es como se conocen en la jerga política y legal), han acoplado nueva tecnología y una despreocupada indiferencia por las regulaciones gubernamentales para ofrecer un modelo radical de alternativa a los clientes de taxis – aunque en algunas formas también recuerdan a los taxis informales que han operado siempre en la periferia del negocio de los taxis.
Como los informales, los choferes TCN son trabajadores por cuenta propia que usan sus vehículos privados y trabajan el tiempo que desean. Lo que los hace diferentes es el uso de la tecnología de los teléfonos celulares que permite a los posibles pasajeros adquirir un chofer con una buena puntuación de clientes anteriores, saber exactamente cuán lejos está el vehículo, y pagar con una tarjeta de crédito en vez de efectivo.
Ellos también han estado trabajando por completo fuera de la ley. Los TCN se establecieron en el sur de la Florida sin pasar por ninguna de las regulaciones que deben atravesar los taxis, incluyendo revisiones del gobierno a los choferes, los permisos del negocio y los límites estrictos sobre el número de vehículos que pueden funcionar. Los TCN también ignoran las tarifas únicas establecidas por los reguladores, al cobrar más que los taxis en las horas pico, y menos el resto del tiempo.
Pero lo que empezó como una guerra abierta entre los gobiernos y los TCN se ha enfriado en conversaciones de paz y la posibilidad de una tregua en el sur de la Florida. Las compañías dijeron que desean unirse a un marco regulatorio que sea adecuado a su modelo de negocio. Y los gobiernos han dejado de tratar de poner fin a los TCN.
Broward y Palm Beach siguieron aprobando este año nuevas leyes de transporte que los TCN consideran tan onerosas que han amenazado con dejar de funcionar. (En Broward, no sólo fue una amenaza: Uber y Lyft dejaron de operar el mes pasado y todavía tienen que regresar).
Ambos condados se retractaron y prometieron nuevas leyes que serían más amistosas con los TCN.
“Tenemos un cambio mayor en nuestro enfoque aquí en Broward; probablemente debido a la presión popular de apoyo a Uber”, dijo Chip LaMarca, comisionado del Condado Broward. “Cuando llegan 2,000 o 4,000 correos electrónicos que te dicen que has cometido un error, eso llama la atención de los comisionados”, manifestó la administradora interina del Condado Palm Beach, Verdenia Baker. “La comisión cambió el curso debido que oyó a tanta gente que respalda a Uber”.
La popularidad de los servicios de transporte no solo dio a las TCN la inesperada palanca política, sino que hizo inútiles los esfuerzos de cumplimiento del gobierno. Los 10,000 choferes que trabajan en Miami-Dade superan los intentos de inspectores encubiertos del condado para evitar caer.
“Una vez que saben que esta tarjeta de crédito está asociada a un inspector, no los agarran”, dijo Giménez. “Así que, está bien, agarramos a una persona”.
Sin embargo, no ha sido fácil alcanzar acercamientos entre los TNC y los reguladores, y aún existen importantes problemas por resolver. Parte del problemaes que gran parte de la ley de los taxis se escribió poco después de la II Guerra Mundial, cuando las ciudades comenzaron por primera vez regulaciones estrictas en la industria. Se hicieron para una economía en que la mayoría de las personas trabajaran a tiempo completo en un solo empleo, y donde no existían los teléfonos celulares e internet.
“En la mayoría de las jurisdicciones donde tratamos de logar acuerdos, estas regulaciones han existido por décadas y tampoco nadie las ha mirado realmente en décadas”, dijo Bill Gibbons, portavoz de Uber. “Y tampoco ha habido realmente ninguna innovación importante en la industria en décadas”.
Algunos críticos de la industria de los taxis dijeron que las regulaciones desalientan las innovaciones porque no están escritas para proteger al público, sino a las ganancias de las compañías de taxis. En particular, limitan el número de permisos, mantienen bajo el suministro de taxis, las tarifas altas y le dan a los choferes de taxis pocos incentivos para mantener vehículos limpios o un servicio amistoso.
También convirtieron los permisos – que un dueño puede revender – en oro puro. Un permiso (o medallón, como se conoce en Miami-Dade) cuesta alrededor de $1,400 en Broward y $5,000 en Miami-Dade, cuando están disponibles directamente del gobierno, pero $100,000 en Broward y $300,000 en Miami-Dade cuando se compran a otro dueño.
“Limitar el número de taxis no tiene nada a favor del bienestar de los contribuyentes”, dijo LaMarca. “Es economía sencilla – si hubiera más taxis en las calles, habría un precio de mercado para tomarlos, lo que casi seguro es menor de lo que es ahora”.
“Estas compañías de taxis tienen gran influencia en hacer leyes que quizás fueran beneficiosas para su negocio. Ahora el público desea un tipo diferente de negocio, y las compañías de taxis nos dicen que no es justo. Pero me resulta difícil creer que somos injustos al tratar de alterar un mercado que ha sido injusto por décadas”.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2015, 10:32 p. m. with the headline "Los servicios Uber y Lyft llegaron al sur de la Florida para quedarse."