Sur de la Florida

Polémica extensión de la FIU en manos de los votantes

En estas elecciones, los votantes del condado Miami-Dade decidirán si van a pagar más impuestos a la propiedad para reemplazar el viejo juzgado condal, permitir que la Universidad Internacional de la Florida se expanda al terreno que sirve de sede a la feria del Condado, y si se relajarán reglas establecidas por mucho tiempo sobre edificios erigidos en parques condales.

De las cinco preguntas que enfrentan los votantes de Miami-Dade en la boleta de las elecciones del 4 de noviembre, los planes de la Corte y los de FIU son los que han atraído más atención y más fondos de campaña.

Los comisionados del Condado están solicitando el permiso de los votantes para pedir prestados $393 millones para construir un nuevo juzgado en el downtown de Miami, una deuda que depende de un impuesto especial a la propiedad que financia una gran parte de la deuda del Condado.

Los partidarios del plan, encabezados por la jueza principal del circuito judicial de la localidad, Bertila Soto, afirman que existe una necesidad desesperada de ese dinero. Alrededor de $25 millones se dedicarían a reparaciones del juzgado existente, construido en 1928, y juzgado, y el resto a la construcción de una nueva sede para reemplazar ese hacinado edificio histórico.

El juzgado tiene dos veces más jueces que salas de juzgado, y los partidarios del plan señalan que Miami-Dade siempre había planeado construir un nuevo juzgado para reemplazar el viejo. El deterioro del edificio, afirman, sólo ha hecho más urgente esa necesidad.

La campaña se ha centrado en el deterioro del juzgado, en el cual se ha cerrado pisos enteros a causa del moho, la corrosión de las vigas de apoyo y los salideros en los pisos inferiores. Las condiciones no son dignas del sistema de justicia del Condado, afirman los partidarios de la misma, ni tampoco justa para los empleados que trabajan allí.

“¿Deben ellos continuar trabajando en un edificio que es insalubre y poco seguro?”, preguntó Soto a los presentes esta semana en un diner de Miami Beach para un foro sobre la pregunta de la boleta.

Los críticos de la propuesta, encabezados por la miembros de la junta escolar de Miami-Dade Raquel Regalado, consideran que el énfasis en el moho y los supuestos peligros estructurales son tácticas alarmistas que se proponen apurar a los votantes a que aprueben un aumento en los impuestos para un reemplazo mal concebido. Ellos señalan que el plan de reparaciones de $25 millones de Soto sólo se ocupa de las vigas estructurales, no de un problema de moho más generalizado, y señalan que existen fondos condales existentes que están disponibles para remozar el edificio. Ellos quieren tiempo para considerar opciones con objeto de localizar un nuevo juzgado más cerca del centro del condado.

FIU, entretanto, quiere 64 acres de Tamiami Park que sirven de sede a la feria del Condado, controlada por manos privadas, en Coral Way y SW 107 Avenue. El sitio, una colección de edificios para exposición, celebra eventos todo el año pero es más conocido por el carnaval y celebración agrícola que se celebra cada primavera y se conoce comúnmente como Youth Fair (Feria de la Juventud).

La compañía sin afán de lucro que administra la feria tiene otros 70 años en su contrato de arrendamiento con el Condado Miami-Dade, y el contrato incluye costosas penalidades en caso de que el Condado la obligara a mudarse. Miami-Dade tendrá que encontrar una nueva sede razonable y pagar todos los gastos de reubicación, que según un cálculo del Condado podrían ser de unos $230 millones.

Y, aunque esa cifra es obviamente polémica, Carlos Giménez, el alcalde del Condado, dijo que Miami-Dade no entregaría los terrenos del parque a FIU si la escuela no cubre los gastos a los que la feria tiene derecho por parte del Condado, cualesquiera que sean. Directivos de FIU afirman que ellos conseguirán ese dinero.

Directivos de Youth Fair se opusieron a la decisión de los comisionados del Condado de colocar la pregunta sobre FIU en la boleta, pero la organización afirma que no ha tomado posición alguna con respecto a la pregunta que enfrentarán los votantes. Los organizadores dan por sentado que ellos ejercerán influencia en el proceso de negociación si la pregunta de la boleta es aprobada.

“El referéndum daría simplemente a FIU la capacidad legal para expandirse a los terrenos de la Feria. Es un paso en un largo proceso. Eso no significa la reubicación de la Youth Fair”, dijo en un comunicado el presidente de la feria, Bob Hohenstein. “El referéndum es algo periférico con respecto a ese proceso, de modo que la Youth Fair ha tomado una posición neutral con respecto al referéndum”.

La pregunta sobre FIU reescribiría el Artículo 7 de los estatutos del Condado Miami-Dade, el cual gobierna la manera en que el Condado puede usar los terrenos de sus parques. El cambio eximiría a FIU de las restricciones con respecto a Tamiami Park.

Por separado, otras tres preguntas de la boleta relajarían las reglas del Artículo 7, el cual afirma en estos momentos que los parques “tienen que ser protegidos contra la urbanización y la explotación comerciales”.

Los activistas a favor de los espacios abiertos se opusieron a los cambios al Artículo 7 durante las audiencias, mientras que los funcionarios de Parques los apoyaron por, según ellos, brindar el tipo de flexibilidad que beneficiaría al público.

El Artículo 7 ya exime a una larga lista de parques que cuentan con instalaciones y algunas operaciones con afán de lucro, incluyendo la sede de la Youth Fair, Vizcaya, Marine Stadium y el Seaquarium. Un par de preguntas en la boleta de noviembre añadirían otros dos: Camp Matecumbe, donde funcionarios de Parques quieren añadir cabañas y pabellones; y un antiguo basurero junto a NW 58 Street que ahora está siendo propuesto como sede de un campamento de fútbol con dormitorios administrado de forma privada. El sitio vacante es conocido en estos momentos oficialmente como Miami-Dade Regional Soccer Park (Parque Regional de Fútbol de Miami-Dade).

El quinto ítem en la boleta expandiría el Artículo 7 para permitir bibliotecas en los parques. En particular, el artículo sería reescrito para “añadir bibliotecas construidas dentro de instalaciones recreativas a la lista de las instalaciones permisibles en los parques”. Los abogados han dicho a los comisionados que la propuesta limita a Miami-Dade a añadir bibliotecas a los edificios existentes en los parques.

El comisionado condal Esteban “Steve” Bovo, cuyo distrito incluye Hialeah, apoyó el cambio a las bibliotecas como un modo de ahorrar dinero, ya que el sistema de bibliotecas paga en estos momentos alrededor de $1.8 millones de alquiler en algunos centros comerciales y otros locales. El mencionó que una biblioteca que alquila espacio en el área de Hialeah “a una cuadra y media de un parque que cuenta con un supuesto centro de recreación que, por decirlo de alguna manera, se pasa todo el año vacío”.

Las bibliotecas pagarían alquiler de todos modos al departamento de Parques — Miami-Dade ya cobra al sistema unos $3 millones por alquilar espacio en centros condales — pero la oficina de Bovo afirmó que por lo menos las bibliotecas no tendrían que pagar un precio de mercado.

Pero el asunto del alquiler ha provocado cierto cuestionamiento sobre si la enmienda podría resultar un modo de sacar dinero al impuesto especial a la propiedad dedicado a las bibliotecas para llevarlos al fondo general del Condado, el cual subsidia el departamento de Parques.

“Creo que existe una sinergia natural entre las bibliotecas y los parques. Si se hace bien, sería algo excelente”, dijo John Quick, abogado de Miami y presidente de Amigos de las Bibliotecas Públicas de Miami-Dade (Friends of the Miami-Dade Public Library). Pero, agregó, “creo que eso realmente abre las puertas a un traspaso significativo de fondos. ... Eso podría ser peligroso”.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2014, 1:11 a. m. with the headline "Polémica extensión de la FIU en manos de los votantes."

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