Informe sobre el controvertido examen escolar estandarizado de la Florida
La implementación de las pruebas escolares estandarizadas para los estudiantes de la Florida resultó tan afectada por problemas la primavera pasada que algunos distritos escolares dijeron que algunos alumnos recibieron información sobre las respuestas correctas, mientras que otros afirman que es posible que hayan visto las preguntas del examen un día antes de tener que contestarlas.
Una encuesta dada a conocer recientemente de distritos escolares floridanos que usan las controvertidas Evaluaciones Estandarizadas de la Florida (FSA) ha ofrecido un vistazo mas detallado de lo que pasaron los distritos cuando trataron de dar los exámenes, que se realizan en computadoras.
En respuestas anónimas recogidas como parte de un estudio posterior a las pruebas y ordenado por la Legislatura, autoridades de los distritos escolares describieron fallas en las pruebas de la primavera del 2015, que iban desde algunas molestas hasta otras alarmantes. Un distrito indicó que algunos estudiantes pueden haber recibido las respuestas en el sentido de que no podían pasar a la pregunta siguiente si no habían contestado correctamente. Otro distrito estaba preocupado de que los padres presentaran demandas. Y otro echó mano a letras mayúsculas y signos de exclamación para describir todos los problemas que surgieron:
“¡Con TANTOS mensajes de errores y problemas, había una gran frustración y estrés!”
Pam Stewart, comisionada de Educación de la Florida, ha alabado los resultados del estudio, calificándolos de “buenas noticias”, y destacando la conclusión general de que los exámenes fueron una forma exacta de medir lo que los alumnos habían aprendido. El estudio concluyó que sólo entre 1 y 5 por ciento de los alumnos que tomaron cada prueba fueron afectados por problemas en la computadora. Con ello, la Florida planea usar los resultados de las pruebas FSA para asignar calificaciones a los alumnos y evaluar a los maestros, lo que les pudiera afectar el salario.
Una portavoz del Departamento de Educación de la Florida dijo que todas las preguntas con problemas fueron eliminadas a la hora de calificar a los alumnos después de una revisión tras concluir las pruebas. El estudio de seguimiento, realizado por las compañías Alpine Testing Solutions y edCount, concluyó que las preguntas restantes fueron justas.
Pero las seguridades en ese sentido han hecho poco por aliviar las preocupaciones de distritos escolares en todo el estado.
“Es casi como pedir a la gente que no preste atención a su experiencia personal y confíe en nosotros cuando les decimos que todo salió bien, cuando ellos saben que no fue así”, dijo Andrea Messina, directora ejecutiva de la Asociación de Juntas Escolares de la Florida, al Miami Herald.
Autoridades de Miami-Dade y Broward han dicho que no deben usarse las pruebas para emitir calificaciones o evaluar a los maestros, algo de lo que se ha hecho eco la Asociación de Superintendentes Escolares del estado.
“Lo que se observó fue falta de uniformidad”, dijo Sally Shay, directora de evaluaciones de las escuelas públicas de Miami-Dade. “Un distrito puede haber hecho una cosa y una escuela puede haber hecho otra”.
La encuesta muestra que la mayoría de los distritos opinaron que tenían suficiente información y tiempo para crear nuevas pruebas, pero otros describieron lo ocurrido como un un esfuerzo improvisado para poder responder a exigencias cambiantes. Algunos distritos escribieron que hubo “gran confusión” porque muchas veces la información se entregó “a última hora”. Un distrito indicó que estaba “volando a ciegas” porque no sabía lo que presentarían las pantallas de las computadoras el día del examen.
Pocas semanas antes de los exámenes, se informó a los distritos escolares que los niños con necesidades especiales no contarían con el apoyo de sistemas de dictado de texto, y los distritos tuvieron que apresurarse a encontrar personas que pudieran leer en voz alta durante las pruebas.
El informe señala en en algunas escuelas las instrucciones poco detalladas significaron que hubo que desechar los resultados de exámenes de Matemáticas porque se permitió a los alumnos usar calculadoras, cuando no estaba permitido. Un distrito reportó que una nueva prestación informática no funcionó y otro indicó que los alumnos no pudieron revisar su trabajo.
Y sobre las preguntas en que se indicó a los alumnos “ ‘marcaran todas las que correspondían’, si un alumno seleccionaba una sola opción, pero había dos opciones correctas, el sistema no los dejaba continuar a la próxima pregunta", según las notas de un grupo de estudio.
“Esto les daba a entender a los alumnos que seleccionaran otra opción”, indicó el informe.
Cheryl Etters, portavoz del Departamento de Educación de la Florida, expresó en un correo electrónico que los problemas fueron “aislados”. Y atribuyó el asunto de las preguntas con respuestas múltiples a que los alumnos estaban confundidos, pero dino que no era un “problema sistémico” con la prueba.
“Si se determina que alguna prueba tiene problemas, no se usa para las calificaciones”, escribió.
Los resultados de la encuesta muestran que el problema más frecuente que tuvieron que enfrentar las escuelas fueron las computadoras.
“No importa si se pierde una o un millón de respuestas, es un problema serio... se pierde la confianza en que el sistema grabe las respuestas”, escribió un distrito escolar.
Muchos alumnos también perdieron su trabajo en las pruebas porque, dijeron algunos distritos, la función se salvar no funcionó. Otra falla: algunos alumnos pudieron seguir respondiendo preguntas cuando habían perdido la conexión, pero entonces el texto desaparecía una vez que se volvía a establecer la conexión.
“Hubo alumnos que tuvieron que, después de pasar por esto tres o cuatro veces, se negaron a volver a escribir sus respuestas”, escribió un distrito escolar. “Escribían unas pocas palabras y decían que habían terminado. Ninguna de esas pruebas resultó fiable”.
Algunos estudiantes tuvieron varias oportunidades de tomar la prueba, según los que respondieron a la encuesta.
“Esto da una ventaja injusta a esos alumnos porque tuvieron más tiempo para pensar sus respuestas que otros que tuvieron que hacerlo una sola vez”, escribió un distrito.
Algunos alumnos también tuvieron acceso a las preguntas antes de la prueba porque se los permitieron, según las respuestas. Muchos distritos reportaron que no estaba claro cuándo un alumno había terminado una parte de la prueba, y seguían adelante de manera accidental.
Una vez que se descubrió el problema, algunos fueron obligados a tomar dos días de prueba en una sola jornada. Otras veces, se permitió a los estudiantes regresar otro día para responder a las preguntas, lo que creó “un caos” porque resultaba difícil reprogramar los exámenes y cumplir todas las normas para iniciar y terminar la sesión informática, indicó uno de los distritos.
El resultado, según uno distrito, fue un alejamiento importante del protocolo normal de pruebas.
“...Nunca hemos permitido a los estudiantes que regresen a terminar la prueba otro día, y hubo que hacerlo incontables veces debido a los problemas”, dijo uno de los que respondió a la encuesta.
Sin importar las conclusiones generales del estudio, varias juntas y superintendentes escolares siguen pensando que no es justo tomar decisiones tan serias sobre la base de una prueba en la que tan pocos confían.
“Hubo problemas reales y debido a la naturaleza de las circunstancias en que surgieron, sería difícil para nosotros determinar la magnitud”, dijo Robert Runcie, superintendente escolar de Broward. “Siempre habrá una nube de dudas sobre esa prueba”.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2015, 6:56 p. m. with the headline "Informe sobre el controvertido examen escolar estandarizado de la Florida."