Muere mujer en dramático caso de violencia doméstica en Kendall
El hombre estacionó su vieja Ford Explorer de reversa para vigilar a la madre de sus dos hijos, de la cual se había separado hace un par de meses.
Cuando Alina Lomonte Carreras llegó la madrugada del jueves a su apartamento en un complejo residencial de Kendall, de inmediato su ex esposo Manuel Macías Rodríguez, de 56 años, se bajó de su camioneta y empezó a discutir a gritos con ella en medio del estacionamiento.
Luego, este vigilante de un supermercado desenfundó una pistola semiautomática y le disparó varias veces en el rostro a Lomonte, de 47 años. Las balas le perforaron el ojo izquierdo, parte de la mandíbula, la mejilla y la frente, causándole la muerte.
Instantes después, Macías se echó junto al ensangrentado cadáver de Lomonte y se pegó un tiro en la cabeza, pero no murió. Desde un balcón del tercer piso, un testigo que escuchó la discusión seguida de al menos tres disparos relató a el Nuevo Herald cómo es que el hombre, de origen cubano, intentó suicidarse.
“Me asomé al balcón porque escuché los gritos y reconocí que eran los vecinos del primer piso [...] entonces volví a entrar y de pronto escuché tres balazos”, dijo Jorge Cruz, un veterano de guerra de 64 años que suele padecer de insomnio y que fue interrogado por detectives de la Unidad de Homicidios de la policía condal. “Vi que el señor le había disparado a su señora e inmediatamente cogí el teléfono y llamé al 911 [...] después él se metió un tiro en la cabeza”.
Eran las 3:58 a.m., y decenas de vecinos del complejo Sunrise at Sunset, localizado en el 7510 de la avenida 152 del suroeste, empezaron a salir de sus apartamentos y en pocos minutos varias patrullas llegaron y acordonaron el área.
El hombre fue llevado de emergencia al Centro de Traumatología del Hospital Kendall Regional donde fue sometido a una cirugía y se encuentra en estado crítico, dijo el vocero del Departamento de Policía de Miami-Dade, Álvaro Zabaleta.
“Las pesquisas iniciales nos permiten decir que se trata de un incidente de violencia doméstica”, dijo Zabaleta. “Sabemos que este es un matrimonio que recién estaba separado y hubo un altercado que escaló a una tragedia”.
La ferocidad de este crimen refleja la mentalidad de una persona incapaz de aceptar una separación
Jennifer Capote
vocera de Policía de Miami-DadeLos hijos de la pareja de 28 y 16 años fueron conducidos a la sede central de la policía condal, en Doral, para ser entrevistados por los detectives como parte de las investigaciones.
Empleados del supermercado Presidente, ubicado en el 14778 de la calle 56 del suroeste, —y que pidieron no ser identificados—, expresaron su sorpresa por el incidente ya que Macías es conocido como “un hombre tranquilo y responsable”.
Varios vecinos de la pareja dijeron a el Nuevo Herald que Lomonte trabajaba fileteando y empaquetando pescado en horarios nocturnos.
“Hace dos días, la señora le dijo a mi mamá que se estaba divorciando del señor”, sostuvo una joven universitaria residente del complejo mientras observaba a los detectives y agentes forenses alrededor de las 7 a.m. “También ella le dijo a mi mamá que él la estaba acosando”.
Al respecto Zabaleta indicó que tras las indagaciones iniciales, la víctima habría solicitado recientemente una orden de restricción, pero que al parecer el hombre no habría sido notificado.
La detective Jennifer Capote, otra vocera de la policía condal, dijo que el crimen de Macías contra Lomonte al destrozarle el rostro a balazos refleja la brutalidad de una persona que “había planeado todo para liquidarla”.
“La ferocidad de este crimen refleja la mentalidad de una persona incapaz de aceptar una separación, la mentalidad de alguien que razona de la siguiente manera: si no vas a estar conmigo, no vas a estar con nadie”, dijo Capote, quien investigó este tipo de casos por casi nueve años en la Unidad de Víctimas de Crímenes Violentos de la policía condal. “Es la forma de pensar de alguien que piensa que su pareja es simplemente una propiedad”.
El cadáver fue retirado de la escena alrededor de las 9 de la mañana y poco después llegó un camión de bomberos de Miami-Dade para limpiar el charco de sangre en el estacionamiento. La camioneta de Macías fue remolcada del lugar.
Minutos después, los investigadores se percataron de que una bala había dañado dos vehículos de una pareja que desde hace un par de meses se mudó al complejo. Dos ventanas del Toyota Yaris de Ricardo González fueron atravesadas por una bala que acabó en la puerta de la camioneta de su esposa, una Toyota Siena.
“Conocíamos a los señores de vista y nunca habíamos tenido estos problemas en este lugar”, dijo González.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2015, 3:09 p. m. with the headline "Muere mujer en dramático caso de violencia doméstica en Kendall."