Sur de la Florida

Voto hispano pesa sobre reñida contienda por gobernación de Florida


El gobernador de Florida y candidato a la reelección, Rick Scott, durante una visita a FIU.
El gobernador de Florida y candidato a la reelección, Rick Scott, durante una visita a FIU. Getty Images

Los dos candidatos principales a la gobernación de la Florida, el gobernador republicano, Rick Scott, y su rival demócrata, Charlie Crist, son ambos abogados que nacieron en otro estado y luego se mudaron aquí. Pero es allí donde las similitudes terminan.

Scott, de 61 años, hoy goza de una fortuna estimada en $132 millones, pero es hijo de una familia que tenía pocos recursos cuando nació en Bloomington, Illinois. A diferencia de Crist, Scott ha hecho una campaña enfocada a los votantes hispanos, principalmente los cubanoamericanos así como los colombianos y venezolanos. Su vicegobernador es el cubanoamericano Carlos López-Cantera.

Crist, de 58 años, se autoproclama gobernador del pueblo y dice que si sale electo ayudará a la clase media y la clase trabajadora, no a los ricos ni a las empresas grandes. Pero cuando era gobernador republicano, Crist tenía otras posiciones que hoy se asemejan a las de Scott. Nació en Altoona, Pennsylvania, hijo de un inmigrante griego de Chipre. Su patrimonio neto se estima en $1.3 millones. Su compañera de fórmula es Annette Taddeo, que nació en Colombia.

Hay un tercer candidato que aparece en la boleta. Adrian Wyllie, de 44 años, adalid del Partido Libertario. Nació en Dunedin, localidad cercana a Tampa. Su compañero en la boleta es el ejecutivo de seguros Greg Roe, nacido en Princeton, Nueva Jersey, y criado en Tampa.

A dos días de la elección, saber quiénes son los candidatos en la campaña por la gobernación y cómo prometen gobernar debe ser de interés prioritario para los votantes que van a sufragar el martes.

Los recintos de votación abren a las 7 a.m. y cierran a las 7 p.m. Si no hay problemas, los resultados se esperan unas tres horas después del cierre. Pero debido a lo reñido de la contienda, algunos analistas temen que no haya un resultado definitivo hasta la madrugada o incluso mucho más tarde.

Es difícil predecir quién puede ser el ganador porque las últimas encuestas los muestran empatados. Solo quizás se puede decir con seguridad que Wyllie será el perdedor ya que todas las encuestas lo muestran con el porcentaje más bajo de apoyo, quizás no más allá del 10 por ciento. En el sur de la Florida, Wyllie también ha brillado por su ausencia entre los votantes hispanos. Su estrategia principal fue la de tratar de obligar a los organizadores de los tres debates a incluirlo, propósito que fracasó.

Es por esto que los hispanos, el 15 por ciento del electorado de 11.9 millones de votantes inscritos en la Florida, pueden ser decisivos. La inmensa mayoría de estos votantes, un poco más de 708,000, se encuentran en el Condado Miami-Dade. De esos, unos 263,000 son republicanos, seguidos de unos 219,000 independientes y unos 215,000 demócratas.

“En esta elección, queda bien claro que los votantes hispanos bien pueden ser el factor decisivo que puede ganar o perder la elección tanto para Scott como para Crist”, dijo Fernand Amandi, socio director de la firma de Miami para investigación y estrategia de comunicaciones Bendixen & Amandi International. “Ambos candidatos están al tanto de esto, pero la campaña de Scott parece estar más conciente de la necesidad de estar en contacto cercano con los hispanos para cortejar su voto, principalmente en Miami-Dade”.

Una inmensa mayoría de los votantes hispanos son cubanoamericanos que votan por lo general en todas las elecciones incluso las no presidenciales como la del martes. Casi el 40 por ciento de los votantes hispanos son cubanoamericanos y en gran medida la mayoría de estos son republicanos. Quizás entre un 25 y un 30 por ciento de los votantes hispanos son puertorriqueños y el resto de otros origenes nacionales pero en su mayoría dominicanos o colombianos.

El domingo, Scott tenía proyectado realizar uno de sus últimos actos de campaña en Hialeah junto a Jeb Bush, ex-gobernador de la Florida y posible aspirante a la presidencia en el 2016. Mientras tanto, el vice presidente Joe Biden tenía programado viajar a Miami también el domingo para estar en un acto de campaña con Crist en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

El miércoles pasado, Scott visitó Pueblito Viejo No. 2, un popular restaurante colombiano en Westchester sobre la calle Bird Road cerca de la esquina con la avenida 87 del suroeste.

Scott también recientemente visitó La Carreta, un popular restaurante donde se reúnen miles de cubanoamericanos todos los días para tomar café, comer y conversar.

Aunque muchos de los votantes entrevistados por el Nuevo Herald en días recientes han dicho que ni los debates ni la publicidad negativa de los candidatos los han influenciado, sería beneficioso para los aún indecisos saber cuales son las principales posturas de cada uno de los principales candidatos.

Lo que Scott repite una y otra vez en sus discursos es que él ha creado cientos de miles de empleos en la Florida, ayudando a la recuperación financiera del estado luego de la crisis económica del 2007-2008 de la que culpa a Crist. El demócrata dice con sarcasmo que si él tuvo responsabilidad de la crisis financiera nacional, entonces Scott es responsable de la recuperacion nacional de la economía.

Reporteros del sitio PolitiFact, que verifican las aseveraciones de los políticos, dicen que lo que dice Scott no es totalmente correcto por qué originalmente él prometió crear 1.7 millones de empleos, pero ahora dice que la promesa sólo cubre 700,000.

El miércoles, ante miembros de la comunidad colombiana en Pueblito Viejo No. 2, Scott dijo que en el sector privado se han creado 650,000 empleos.

En cuanto a Crist, este se presenta como adalid de la clase media y trabajadora y promete ampliar beneficios de salud a casi un millón de floridanos a través de la expansión de Medicaid, ofrece aumentar el salario mínimo y permitir que inmigrantes indocumentados puedan solicitar licencias de conducir. Estos puntos de vista contrastan con sus posiciones en el 2006 cuando era candidato republicano a la gobernación.

“Me opongo a la amnistía para los inmigrantes ilegales”, Crist decía en una grabación enviada a votantes por teléfono en esa época.

Hoy, como candidato demócrata, Crist apoya la legalización de los inmigrantes indocumentados y dice que rompió con el Partido Republicano porque algunos líderes se volcaron al extremismo de derecha.

Sobre temas de interés para votantes hispanos, ambos candidatos tienen posiciones discrepantes sobre apoyo a la educación o las relaciones con Cuba.

Scott ha vinculado las políticas de Crist cuando fue gobernador entre 2007 y 2011 al despido de 3,000 maestros y maestras en el estado. PolitiFact dice que debido a la recesión nacional, algunos maestros perdieron sus empleos en Florida pero nunca el número de despidos llegó a ser 3,000.

Mientras que los gobernadores no tienen injerencia directa en política exterior, la posición del gobernador de la Florida sobre Cuba si puede influenciar el voto cubanoamericano.

Crist dice que favorece el levantamiento del embargo económico contra Cuba que ha estado en vigor desde la decada de 1960, porque tal esttrategia ha fracasado ya que el castrismo sigue en el poder.

Scott se opone a cualquier cambio de política hacia la isla porque, dice, Raúl Castro – que reemplazó a su hermano Fidel en el poder – está a la cabeza de un gobierno que apoya el terrorismo y que reprime a los disidentes.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2014, 8:03 a. m. with the headline "Voto hispano pesa sobre reñida contienda por gobernación de Florida."

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