Sur de la Florida

Mujeres inmigrantes motivan a hispanos a votar


Varias personas votan en las elecciones primarias de la Florida en Miami, el pasado 26 de agosto.
Varias personas votan en las elecciones primarias de la Florida en Miami, el pasado 26 de agosto. THE MIAMI HERALD

Son conscientes del peso del voto sobre las decisiones que toman los políticos. Anhelan desplazarse sin temor a ser deportadas, sueñan con un trabajo bien remunerado, con manejar un automóvil sin miedo a que la policía las detenga y las multe por no tener licencia de conducir.

Quisieran votar, pero no pueden porque permanecen en el país de manera ilegal. Por eso desde hace semanas han golpeado puertas y enviado cartas para que otros hispanos que son ciudadanos estadounidenses acudan a las urnas y las representen con su voto en los comicios de medio término del 4 de noviembre en los que se elige gobernador, legisladores nacionales y estatales y otras autoridades locales.

“La participación hispana (de votantes) es muy importante para que toda la comunidad hispana pueda mejorar”, dijo la argentina Marisa Falcón, de 40 años, que llegó desde la provincia de Chaco, en el 2002, junto con su esposo y su hijo de dos años en busca de un futuro económico mejor y decidió quedarse después del vencimiento de la visa de turista.

“Tratamos de salir a la calle, hablar con la gente y decirles que voten a los representantes que apoyan a la comunidad”, explicó.

Falcón dice que empezó con su activismo en asuntos de inmigración porque quiere que su hijo de 14 años de nacionalidad argentina tenga las mismas oportunidades que sus dos hermanos menores que nacieron en Estados Unidos.

Por lo general la participación de los votantes es menor en estas elecciones que en las presidenciales, pero los expertos consideran que el papel del votante hispano de Florida es clave para los políticos que aspiren a ser elegidos.

Entre los 12.6 millones de votantes registrados actualmente en Florida, 1.9 millones (casi el 15%) es hispano, según información recopilada por la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Designados y Electos (NALEO, por sus siglas en inglés). Sin embargo, sólo 1,1 millón de latinos acudiría a las urnas. El voto no es obligatorio.

Las mujeres latinoamericanas han acomodado sus obligaciones diarias para dedicar algunas horas de la semana a tocar puertas de vecindarios hispanos del sur del estado, llamar a electores empadronados y pararse frente a negocios latinos para conversar con los clientes sobre la importancia del voto latino y comprometerlos a que voten.

“No les decimos que voten por nadie en particular, sino que voten por alguien que piense en los inmigrantes, que nos incluya en este país, que nos considere como seres humanos honestos, que venimos a trabajar”, explicó Claudia Saucedo, de 45 años, que al igual que Falcón también es oriunda de Chaco.

La mujer, que permanece sin autorización legal desde que en 2001 llegó al sur de Florida con su esposo y sus cuatro hijos, enfatizó que por su trabajo como activista de inmigración no recibe dinero de ningún partido ni agrupación.

“A nosotros nadie nos paga nada. Todo lo hacemos solitas, pedimos ayuda a nuestros amigos, que nos donan ropa usada, comida, papeles, para que podamos venderlos y juntar plata para solventarnos”, aseguró Saucedo, que en su país tenía una panadería y aquí comenzó limpiando casas antes de poder crear una pequeña compañía que vende tortas y decora fiestas.

Así, por ejemplo, en un fin de semana reciente una decena de madres se reunió en la puerta de su casa a vender ropa usada, empanadas y quesadillas que les habían donado amigos. Recaudaron $500 para pagar los gastos de un viaje a la capital del estado, Tallahassee, con el fin de visitar a legisladores locales, contarles sus historias personales y reclamarles que aprueben una ley estatal que permita otorgar licencias de conducir a inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país.

Bertha Sanles, una nicaragüense de 37 años que está ilegalmente en el país junto con su esposo y uno de sus dos hijos, ha visitado desde comienzos de septiembre a unos 30 amigos y familiares que están en condiciones de votar para convencerlos de que ejerzan su derecho al sufragio.

“Comencé a imprimir las aplicaciones para inscribirse para votar, se las llevé, me aseguré de que las firmaran, las puse en un sobre y las mandé al departamento de elecciones con estampillas que yo misma compré”, explicó la mujer, que trabaja limpiando casas en Miami. “Ahora me estoy asegurando de que vayan a votar” llamándolos por teléfono, indicó.

María Bilbao, una argentina de 48 años que llegó en 2001 como turista y aún no ha regularizado su situación migratoria, explicó que cuando toca las puertas les dice a los electores hispanos “tu voto es mi voz… Al no salir como comunidad hispana a votar, no nos respetan. Si los hispanos podemos hacerlos ganar o perder una elección (a los políticos), entonces van a respetarnos”.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2014, 7:32 p. m. with the headline "Mujeres inmigrantes motivan a hispanos a votar."

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