La obesidad infantil, una batalla que puede ganarse
La obesidad es un trastorno que se caracteriza por la acumulación de grasa en el cuerpo. Se diferencia del sobrepeso, que significa pesar más de lo debido. No obstante, ambos términos implican que el peso de una persona está por encima de lo que se considera saludable.
La mayoría de nosotros hemos escuchado las burlas dirigidas a un compañero de clase, niño o adolescente, por su sobrepeso u obesidad. Pero, ¿cuál es el costo emocional de este acoso para la víctima? ¿Se siente agobiado solo por las consecuencias emocionales, tan difíciles de soportar en sí mismas? Lo cierto es que, además de estas, tan abrumadoras, existen otras aún más graves y sólidas, que pueden poner en riesgo la salud de esos niños para toda la vida.
De acuerdo con las estadísticas, en Estados Unidos uno de cada tres niños o adolescentes son obesos o tienen sobrepeso. El problema, explican los expertos, es que con el tiempo serán más propensos a desarrollar enfermedades a largo plazo y a poner en riesgo inmediato su salud con padecimientos como prediabetes, hipertensión, problemas en las coyunturas y articulaciones, apnea del sueño, baja autoestima y serias dificultades para interactuar socialmente.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) “el condado de Miami-Dade se encuentra a la ofensiva contra la obesidad en toda la comunidad, de cerca de 2.5 millones de residentes. La tasa de obesidad y adultos con sobrepeso en el condado era 67.4 por ciento. Aproximadamente el 13 por ciento de los estudiantes de secundaria son obesos y solo el 12 por ciento asiste diariamente a clases de educación física en la escuela (mucho más baja que la tasa del estado, que es de 44 por ciento). La inadeacuada alimentación y la inactividad física agravan esto. Solo el 22.1 por ciento de los adultos en el condado cumple con las directrices del gobierno federal en cuanto a las recomendaciones sobre el consumo de frutas y hortalizas, y muy bajo por ciento de la población adulta realiza actividad física”.
Un especialista para bajar de peso
Mariana, una niña de 13 años, se preparaba para asistir a una fiesta de despedida de curso, cuando comprobó que no lucía bien con ningún vestido. Solo entonces decidió que necesitaba la ayuda de un especialista.
“Me miré en el espejo y me dije: ‘Prefiero no ir a la fiesta’, recordó la niña. “Comprendí que el espejo reflejaba la imagen de mi peor enemigo, yo misma”.
Bajo la dirección del Dr. William Muiños, gastroenterólogo pediatra y director del programa de control de peso en Nicklaus Children’s Hospital, Mariana ha cambiado sus hábitos alimentarios. Bebía más de un litro de Coca-Cola y comía un frasco entero de Nutella todos los días. Devoraba todo lo que dejaba su hermano, dos años menor que ella; pero esos eran malos hábitos que abandonó poco a poco, con la ayuda del especialista. Dejó de comerse las enormes porciones que servía su mamá.
Asesorada por Muiños, la madre de la niña cambió su dieta diaria. Ahora la familia come “muchas verduras y el pescado y el pollo se preparan a la parrilla o al horno. Nada de freír”. Mariana, que ha perdido 45 libras, también trota durante 50 minutos seis días a la semana, un gran reto para una niña que no quería realizar actividad física. Ella asegura que apenas empieza. “Aún me queda mucho camino por recorrer, pero así me mantendré siempre”.
Le llamo el programa ‘Mami y yo’, porque hay que cambiar los hábitos de toda la familia, no solo del niño. Los niños son el resultado de su entorno.
William Muiños
gastroenterólogo pediatraMuiños comenta que se interesó en el control de peso de los niños cuando diagnosticó varias veces a preadolescentes obesos con enfermedad del hígado graso, una acumulación de grasa que puede dañar irreparablemente el hígado. “Fue insólito para mí”, recordó. “Pero ahí estaba yo, viendo a aquellos niños con una enfermedad que suele ser común en hombres de edades avanzadas”.
“Modificar la conducta es la piedra angular del problema”, dijo Muiños. “Hay que educar a los padres y a los niños. Hay que cambiar de raíz la mentalidad”.
“Esto requiere un gran esfuerzo, desde enseñar a los padres qué alimentos comprar y cómo prepararlos hasta alentar a toda la familia para que salga y haga ejercicio. Le llamo a esto el programa ‘Mami y yo’ –añadió–, porque hay que cambiar los hábitos de toda la familia, no solo del niño. Los niños son el resultado de su entorno”.
Programas del Condado contra la obesidad
Para luchar contra situaciones como esta, algunos hospitales han trabajado en conjunto con organizaciones de la comunidad para ofrecer programas contra la obesidad. Por ejemplo, Team Fit es un programa para bajar de peso para niños de 8 a 12 años, y se ofrece en Alper Jewish Community Center. El programa incluye actividad física (entrenamiento de circuito, natación, béisbol, kung fu, Pilates y mucho más) y clases de nutrición para los niños, los padres y toda la familia.
Para disminuir la prevalencia de la obesidad, el condado de Miami-Dade adiestró a más de 2,700 miembros del personal en unos 960 centros de cuidado infantil en el tema de la nutrición y la actividad física. Los entrenamientos se llevaron a cabo por la Universidad de Miami.
Miami Dade County Parks, Recreation and Open Space Department creó el Fit2Play TM Health, Wellness and Obesity Prevention After-School Program. Este programa está diseñado para que los niños encuentren diversión al realizar actividad física y desarrollen hábitos nutricionales saludables.
El costo de Fit2Play es de $25 a $35 a la semana, en dependencia del programa y del parque escogido. Lanzado en el 2005 por Miami-Dade County Parks, en asociación con University of Miami Miller School of Medicine, ayuda a los niños a mantener un peso saludable y a aprender los parámetros de una buena nutrición.
Por su parte, el Campus de Hialeah de Miami Dade College recibió una subvención de $25,000 de la Fundación Aetna para crear programas contra la obesidad. El Dr. Luis M. Rodríguez (Ed.D.), director de Programas de la Escuela de Educación Continua y Desarrollo Profesional del Campus Hialeah, comentó sobre el tema: “La subvención ayudará al programa Sí a la Salud Ahora (SALSA!). El plan, que ya está en activo, promueve la educación nutricional y la actividad física en cinco guarderías infantiles de Hialeah, y su objetivo es combatir la obesidad desde etapas muy tempranas. Para ello, las educadoras de estos centros (25 por cada uno) están asistiendo a talleres sobre salud infantil (uno de ellos, sobre música y movimiento; el otro, sobre nutrición).
“Estamos orgullosos de los progresos logrados en la lucha contra la obesidad en Miami-Dade. Aunque nuestro trabajo no ha terminado, podemos sentirnos satisfechos de los resultados y encaminaremos todos nuestros esfuerzos en el futuro para proteger y promover la salud de nuestra comunidad”, dijo Lillian Rivera (RN, MSN, PhD), administradora del Departamento de Salud del Condado de Miami-Dade.
Los programas existen, la ayuda está al alcance de padres y familias para lograr que estos niños crezcan sanos y saludables. No deje de consultar con un especialista si su hijo tiene un problema de sobrepeso y necesita ayuda o búsquela en los sitios que se ofrecen a continuación.•
Siga a Elena Martí en Twitter: @emarti6
Para obtener ayuda
CDC, Miami-Dade County Parks, Miami Dade College y healthychildren.org, un website oficial, desarrollado por pediatras de la American Academy of Pediatrics. Para información sobre los CDC, visite cdc.gov; para más información sobre Fit2Play, visite www.miamidade.gov/parks o llame al 311. Para Team Fit, contacte a Meg McCarthy at 305-271-9000 ext. 277 o Meg@alperjcc.org.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2015, 4:15 p. m. with the headline "La obesidad infantil, una batalla que puede ganarse."