Mujer roba casi $1 millón en el Ocean Reef Club de Cayo Largo
Investigadores de la fiscalía estatal afirman que una mujer de Homestead robó cientos de miles de dólares al exclusivo Ocean Reef Club en el curso de cinco o seis años.
Jamie Lynne Anderson, de 39 años, admitió haber cometido los robos, de acuerdo con un affidávit de arresto. Ella dijo que ella fue sacando los fondos subrepticiamente sobre todo para financiar el hábito de drogas de su esposo. Auditores internos y externos de Ocean Reef Club afirman que el hurto se acercó a $1 millón.
Anderson era cajera general en la comunidad cerrada del norte de Cayo Largo, donde era responsable de recibir todos los pagos en cheque y efectivo hechos a Ocean Reef de su hotel y “diversas tiendas y comercios”.
La fiscalía estatal del Condado Monroe arrestó el sábado a Anderson por un cargo de robo de mayor cuantía de más de $100,000.
Entre abril del 2008 y marzo del 2014, los investigadores dicen que Anderson recibía pagos en efectivo y los sustituía con cheques.
Anderson dijo que ella seleccionaba al azar ciertos pagos de miembros del club, y los depositaba en lugar del efectivo recibido por pagos de peaje, cupones de alimentos y recibos de efectivo depositados en la caja fuerte de la carpeta.
Ella hacía copias de los cheques de los miembros, y guardaba las copias en su escritorio hasta que recibía otro cheque para cubrir el primero. Los cheques que podían quedar a fin de mes “pasaban a ser parte de un depósito falsificado para propósitos de contabilidad, el cual Anderson ponía en el libro mayor”, escribió Roy Bogue, investigador de la fiscalía estatal del Condado Monroe, en su informe del 17 de septiembre.
Bogue dijo que el contador del club no verificaba si el depósito era legítimo, y registraba el depósito falsificado como depósito en tránsito en la conciliación bancaria. Bogue agregó que el contador del club “no tenía conocimiento del delito”.
Molly Carroll, directora de Comunicaciones de Ocean Reef, no pudo ser contactada de momento para que comentara al respecto.
En los primeros días del mes siguiente, Anderson depositaba en el banco el monto exacto de sus depósitos falsificados.
“Al hacer eso, la contabilidad quedaba ‘limpia’ todos los meses, y no se llamaba atención alguna hacia el robo”, escribió Bogue. “Llegado ese punto, ella repetía el proceso, y así lo hizo durante varios años”.
Una firma independiente de contabilidad contratada por Ocean Reef para evaluar los daños causados por el robo estimó que Anderson había estafado a la compañía un total de $857,393.49.
Aunque Anderson culpó a su esposo de obligarla a estafar a su compañía, ella dijo a los investigadores que ella también había sacado beneficios del dinero robado, comprando cosas como drogas, entradas a conciertos y un Chevy Camaro. Ella robaba para poder “mantener cierto nivel de normalidad”, dijo supuestamente a los investigadores.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2015, 9:49 p. m. with the headline "Mujer roba casi $1 millón en el Ocean Reef Club de Cayo Largo."