Aventura Hospital no cumplió con la vigilancia de los pacientes Ríos y Jackson
Capturado en un video de supervisión, Raúl Alexander Ríos fue visto vivo por última vez en la tarde del 26 de junio cuando caminaba en su habitación del cuarto piso dentro del pabellón psiquiátrico del Hospital Aventura.
A la 1:43 p.m., un estudiante interno le dio un vistazo a la habitación 412. Según las reglas del hospital, se suponía que los empleados chequearan a Ríos 15 minutos después.
Pero registros policiales recientemente dados a conocer muestran que los minutos pasaban mientras su nuevo compañero de habitación, Alexander Jackson, arrastraba sus pies hacia afuera y hacia adentro. No fue sino hasta que una mujer de limpieza del hospital entró para asear la habitación — 92 minutos después — que ella descubrió a Ríos en el piso, con la cara hacia abajo, extendido sobre una sábana.
Ríos estaba muerto, estrangulado con una sábana.
“Se suponía que ellos, sabe, estuvieran dando vueltas y asegurándose de que los pacientes estaban seguros sobre la base de rondas cada 15 minutos”, dijo a los detectives Denise O’Connell, jefa de la unidad de Salud Conductual de Aventura, poco después de la muerte de Ríos.
Declaraciones de testigos y documentos de la policía, dados a conocer como parte del caso criminal contra Jackson, suministran nuevos detalles que rodean a la muerte en el hospital de Biscayne Boulevard. La brecha de seguridad también puede explicar por qué el hospital — apenas menos de dos meses después de la muerte de Ríos — alcanzó un acuerdo con su familia en una demanda por homicidio culposo.
“No comprendo cómo el hospital puede permitir que pase esto”, dijo a los reporteros la madre de Ríos, Francis Paloumbis, varios días después de la muerte. “¿Dónde estaban los médicos, las enfermeras, la seguridad?”
Los parientes de Ríos y sus abogados declinaron hacer comentarios para esta historia. Kathryn Walton, una vocera del hospital, no devolvió repetidas llamadas y correos electrónicos del Miami Herald.
En cuanto a Jackson, el paciente errante de 29 años traído al hospital por la policía y ahora acusado de asesinato en segundo grado, éste no irá pronto a juicio.
Un juez de Miami-Dade encontró a Jackson mentalmente incompetente para ser juzgado — con su mente tan inestable que no puede ayudar a su equipo de defensa a preparar un caso. Jackson, quien está diagnosticado con esquizofrenia y se ha negado a tomar su medicamento, recibe ahora tratamiento en un hospital forense estatal.
Jackson, quien usaba los alias de Aaron Kokochak y Alex Jones, dijo a las autoridades que él llegó al Sur de Florida procedente de Ohio. Pero los registros lo muestran procedente de Carolina del Norte. El tiene una larga historia de arrestos en el norte de Florida y Carolina del Norte, incluyendo por agresión, posesión y robo. De acuerdo con la Jefatura de Policía del Condado Lincoln en Carolina del Norte, él estuvo preso por agredir a una mujer.
Localmente, la policía lo arrestó el 20 de junio por allanamiento y resistirse al arresto en un edificio de condominios en Lincoln Road, en Miami Beach.
Los residentes dijeron a la policía que “él trataba de atacarlos físicamente” mientras reclamaba que era el dueño del edificio. Cuando un agente se le acercó, Jackson cerró sus puños y dijo: “ustedes no me llevan a ninguna parte”, según el informe del arresto.
Después que fue puesto en libertad de la prisión, Jackson protagonizó un episodio similar seis días después.
El 26 de junio, la policía de Sunny Isles Beach lo arrestó en los elegantes y altos condominios Trump Tower III, en la calle de los 15800 de la Avenida Collins.
“Por tratar de revisar mi propio edificio”, dijo más tarde Jackson a los detectives.
La policía de Sunny Isles lo detuvo bajo la Ley Baker de la Florida, que permite ingresar involuntariamente a alguien en un centro de crisis si es un peligro para sí mismo o para los demás. Según la ley, un paciente puede ser retenido hasta 72 horas mientras se le evalúa.
La policía lo llevó hasta el Hospital Aventura, una de las varias instalaciones privadas locales que admite a pacientes de la Ley Baker. Se le colocó en la habitación 412 con Ríos, quien luchaba con un desorden bipolar y esquizofrenia desde que era joven. A Ríos se le admitió de forma voluntaria en la unidad psiquiátrica.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2014, 9:22 p. m. with the headline "Aventura Hospital no cumplió con la vigilancia de los pacientes Ríos y Jackson."