Sur de la Florida

Opinión: Residentes de Miami-Dade pagan altas primas de seguro para subsidiar estafas


Un residente desesperado que ha sufrido daños en su vivienda firma cualquier documento a un comerciante inescrupuloso, que luego hace reclamaciones fraudulentas al seguro.
Un residente desesperado que ha sufrido daños en su vivienda firma cualquier documento a un comerciante inescrupuloso, que luego hace reclamaciones fraudulentas al seguro. Getty Images

Salvo que haya una sorpresa meteorológica, este año se cumplirá una década desde que el último huracán impactó a la Florida. Esta sequía tropical en combinación con reformas responsables realizadas por el gobernador Rick Scott y legisladores han contribuido a la recuperación en el mercado de aseguradores inmobiliarios posterior a la serie de huracanes que arrasaron a la Florida hace 10 años.

Citizens Property Insurance Corp. fue establecido por el estado como un asegurador de último recurso para aquellos incapaces de obtener cobertura por parte de una compañía privada. Debido a la gravedad de los huracanes del 2004 y 2005 y de reformas subsecuentes que aflojaron los requisitos para integrarse a Citizens, la cifra de pólizas cubierta por esta empresa estatal aumentó de 600,000 a más de 1.5 millones de pólizas en el 2012, lo cual representaba aproximadamente 26 por ciento del mercado residencial.

Desde entonces, Citizens ha trasladado casi un millón de pólizas a compañías privadas. Esto representa buenas noticias para los consumidores que hoy disfrutan de más opciones de cobertura a mejores precios. Este hecho beneficia aún más a los contribuyentes floridianos cuyos impuestos no serán aumentados para socorrer a Citizens en caso que un huracán lo lleve a la quiebra. Las primas de seguro se han estabilizado y en muchas partes del estado hasta han disminuido.

Menos en el sur de la Florida.

A pesar de tantos años sin huracanes, las primas de seguro en los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach aún siguen aumentando. En junio, Citizens aprobó un aumento de hasta 11 por ciento para muchas propiedades en Miami-Dade, con un promedio de 7.6 por ciento de aumento a nivel de condado. En cambio, propiedades en condados al norte de Palm Beach por lo general disfrutarán de rebajas.

El incremento en la cantidad de reclamaciones que no tienen nada que ver con desastres naturales es lo que está contribuyendo a estos aumentos de precio. La gran mayoría de estas reclamaciones son como consecuencia de cañerías rotas que inundan viviendas. El aumento en la cantidad y precio de estos tipos de reclamaciones no se debe a un fenómeno que afecta al sur de la Florida, sino a la proliferación de picapleitos que explotan una falla en la ley.

Un asegurado que sufre un caso de pérdida cubierta por una póliza de seguro puede asignarle los beneficios de aquella póliza a otra persona, como por ejemplo, a un contratista u otro comerciante cuyos servicios le resuelvan el problema. Esto le permite al comerciante cobrarle directamente al seguro por sus servicios.

Comerciantes inescrupulosos tienden a exigir que los damnificados les asignen sus beneficios de póliza como condición para empezar el trabajo. Por ejemplo, un residente, en medio de una inundación, angustiado y desesperado, es muy capaz de firmar cualquier cosa con tal que le sequen su casa de inmediato para evitar más daños.

Al obtener la firma del asegurado, el comerciante entonces exagera la cuenta, sabiendo que la compañía de seguro tiene recursos para pagar. Muchas veces le cobra por arreglos que fueron innecesarios o no relacionados con la pérdida del asegurado, o simplemente le cobra más de lo debido. Y cuando las compañías de seguro se oponen a pagar una cuenta obviamente inflada, los inescrupulosos ya tienen sus abogados apuntados para demandar.

Hace solo 10 años era raro encontrar este tipo de demanda. Desde entonces, han aumentado exponencialmente. Se calculan más de 92,000 demandas de este tipo entre 2013 y 2014.

Sin duda, la proliferación de reclamaciones y el litigio que les sigue les cuesta caro a todos los residentes. En Miami-Dade, más de 56 centavos de cada dólar que se le paga a Citizens es para cubrir los gastos producidos por reclamaciones debidas a cañerías fracturadas y todos los costos ya mencionados que eso arrastra.

Los contadores de Citizens recientemente declararon que si no fuera por estos tipos de reclamaciones, la mayoría de sus consumidores en Miami-Dade disfrutarían de una rebaja promedio de 8.5 por ciento en sus primas, en vez del aumento promedio actual de 7.6 por ciento. ¡Es una diferencia de 16.1 por ciento!

O sea, los residentes de Miami-Dade están pagando un 16.1 promedio más de lo que deben para subsidiar una estafa cometida por una pandilla de abogados y comerciantes inescrupulosos.

Hubo una propuesta de ley en Tallahassee para combatir este fraude, pero, lamentablemente, fue detenida por cabilderos, abogados y, asombrosamente, por políticos que representan al sur de la Florida.

En vez de quejarse de los altos precios, nuestros legisladores deben de identificar las causas. Y para hacerlo, no tendrán que ir lejos.

Christian Cámara es socio principal y director estatal por la Florida del Instituto R Street en Washington, DC. Puede ser contactado a ccamara@rstreet.org

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2015, 3:13 p. m. with the headline "Opinión: Residentes de Miami-Dade pagan altas primas de seguro para subsidiar estafas."

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