Sur de la Florida

Hialeah lanza campaña contra la violencia doméstica


El gobierno municipal de Hialeah lanzó el lunes la campaña "No más/No more" para prevenir la violencia doméstica en la ciudad. Aquí parte del grupo que está trabajando en la campaña, de izquierda a derecha: sargento Carl Zogby, asistente ejecutivo del jefe de la policía; Emerly Guzmán y Lourdes Mendoza, trabajadores sociales de la Unidad de Víctimas Especiales; e Isis García Martínez, presidenta de la comisión de Hialeah.
El gobierno municipal de Hialeah lanzó el lunes la campaña "No más/No more" para prevenir la violencia doméstica en la ciudad. Aquí parte del grupo que está trabajando en la campaña, de izquierda a derecha: sargento Carl Zogby, asistente ejecutivo del jefe de la policía; Emerly Guzmán y Lourdes Mendoza, trabajadores sociales de la Unidad de Víctimas Especiales; e Isis García Martínez, presidenta de la comisión de Hialeah. hgabino@elnuevoherald.com

El gobierno municipal de Hialeah lanzó el lunes la campaña “No más/No more” para prevenir la violencia doméstica en esa comunidad ante una avalancha de casos marcados por la crueldad de los agresores.

La presidenta del Concejo de Hialeah, Isis García-Martínez, dijo que la cruzada se enfocará en alentar a las víctimas a que denuncien a sus agresores y a educar a la comunidad a rechazar abiertamente esos abusos.

“Sabemos que el silencio mata”, dijo García-Martínez a el Nuevo Herald durante una presentación en la sede municipal. “Si no contamos con el apoyo del público para reportar estos casos es casi imposible poder ayudar [...]. Hoy en día [las víctimas] no tienen que tener miedo porque hay muchos recursos disponibles para frenar el ciclo de violencia que puede estar sufriendo una persona”.

De enero a junio de este año se han registrado 376 casos de violencia doméstica en Hialeah, dijo García-Martínez, quien estima que esa cifra “se duplique o aumente mucho más” en este segundo semestre debido a que la temporada festiva de fin de año suele caracterizarse por la depresión de residentes que enfrentan problemas económicos.

El alcalde Carlos Hernández enfatizó que la campaña de “cero tolerancia” contra la violencia doméstica en Hialeah será de largo aliento, ya que se busca sensibilizar a una población mayoritariamente de origen inmigrante, que viene de países donde “muchas veces los golpes a las parejas no suelen ser denunciados”.

“Las estadísticas no lo dicen todo”, dijo Hernández. “Puede ser que un año menos personas reportaron, pero los abusos existieron [...] Por eso estamos haciendo esta campaña para atacar la violencia doméstica en distintas formas no solo hablándole a las víctimas, sino también educando a los niños, con el objetivo de romper esa cadena de violencia”.

García-Martínez indicó que en una primera etapa de la cruzada se organizarán talleres en las bibliotecas públicas durante los días festivos, fechas en la que regularmente se incrementan los incidentes.

Como parte de la estrategia se promoverá la campaña en la red municipal de 17 centros de asistencia a estudiantes después de las clases (afterschool), que funcionan en escuelas y parques. Esta tarea se realizará bajo la coordinación de la directora del Departamento de Educación y Servicios Comunitarios de Hialeah, Marla Alpizar, quien acudió a la sesión del lunes. La red convoca a unas 750 familias de Hialeah.

También se planea ofrecer charlas en las 11 escuelas intermedias y secundarias de ese municipio, dijo García-Martínez.

La concejal aseguró que la campaña aprovechará el Canal 77, la televisora municipal, para producir contenidos que estimulen al público a denunciar los abusos. Durante la sesión, García Martínez destacó la serie de reportajes sobre la violencia doméstica que el Nuevo Herald difunde desde hace tres semanas como un motivador para impulsar la campaña.

El esfuerzo municipal también se enfocará en ayudar a que las víctimas logren independizarse de los agresores, dijo García-Martínez. Para ello, la concejal hizo hincapié en que la policía de esa ciudad cuenta con un equipo dedicado a auxiliar a las personas abusadas.

Las estadísticas no lo dicen todo. Puede ser que un año menos personas reportaron, pero los abusos existieron

Carlos Hernández

alcalde de Hialeah

Lourdes Mendoza, trabajadora social de ese equipo, dijo que uno de los problemas más frecuentes que enfrentan en la lucha contra la violencia doméstica es que las víctimas indocumentadas suelen desistir de denunciar a sus agresores “por miedo a ser deportadas”.

Mendoza recordó que bajo las leyes estadounidenses, las víctimas podrían calificar para recibir las visas categoría “U”, las cuales les permiten regularizar su estatus migratorio una vez que empiezan a colaborar con el sistema judicial al denunciar a los agresores.

“Incluso las visas “U” cubren no solo a las víctimas, sino también a sus hijos indocumentados”, dijo Mendoza quien acudió a la sesión junto con Emerly Guzmán, también trabajadora social de la policía de Hialeah. “Yo he hecho un caso en el cual la hija de una víctima estaba en Nicaragua y se le pudo traer al país [Estados Unidos] con una visa U, en el 2012”.

El sargento Manuel Colón, supervisor de la Unidad de Víctimas Especiales de la policía de Hialeah, dijo que su equipo cuenta con ocho detectives que investigan la violencia doméstica en esa ciudad.

“Lamentablemente muchas veces en la policía nos sentimos bien frustrados porque nosotros llegamos después de [que ocurrió del crimen]”, dijo Colón. “Pero también es un poco frustrante que cuando se hace toda la investigación, muchas de las víctimas no cooperan, se echan para atrás [...] las víctimas no siguen con el caso porque regresan con el sujeto”.

Incluso Hernández, quien antes de asumir la alcaldía de Hialeah se desempeñó como comandante policial, recordó que en una oportunidad, en la década de los 80, acudió con otros dos agentes para atender un caso de violencia doméstica en un complejo de apartamentos. Una vez allí, encontró a un hombre que le estaba pegando a su esposa con una escoba. Cuando el sujeto se percató de que había llegado la policía, corrió a la cocina para coger un cuchillo, pero Hernández lo redujo, pero de pronto empezó a recibir escobazos por la espalda.

“La que nos golpeaba era la víctima que habíamos llegado a rescatar”, dijo Hernández. “La violencia doméstica es un crimen que no solo muestra las cicatrices externas sino también el daño psicológico”.

García-Martínez resaltó además la labor que despliegan diariamente Mendoza y Guzmán al coordinar la búsqueda de albergues gratuitos para las víctimas, a quienes aconsejan a educarse y a trabajar, lo que les permite independizarse financieramente de sus agresores.

“Tenemos un equipo que puede hacer todo lo necesario para ayudar a estas familias”, dijo García-Martínez.

Siga a Enrique Flor en Twitter: @kikeflor

MÁS INFORMACIÓN

Reporte el abuso doméstico a la Policía de Hialeah al (305) 953-5200. Si es una emergencia llame al 911.

Si es víctima de violencia doméstica y desea presentar cargos contra el agresor, llame a la Fiscalía Estatal: (305) 547-0150.

Línea Nacional de Ayuda para la Violencia Doméstica: 1-800-799-SAFE (7233), para una guía de recursos de apoyo.

Centro de Coordinación para Asistencia a las Víctimas del condado Miami-Dade: 2400 South Dixie Hwy., (305) 285-5900.

Para terapias y asistencia profesional: Family Counseling Services of Greater Miami, 7412 Sunset Dr., (305) 740-8998, o a la línea nacional de ayuda contra la violencia: 1-800-799-SAFE (7233).

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de octubre de 2015, 5:52 p. m. with the headline "Hialeah lanza campaña contra la violencia doméstica."

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