La inversión inmobiliaria para la renta
Quien conoce a personas que invierten en propiedades inmobiliarias quizás piense que estas viven una vida placentera, despreocupada y cómoda, y nada está más lejos de la realidad que esa apreciación.
El que invierte en aulgún inmueble con la intención de rentarlo y vivir de su alquiler, tiene siempre que estar atento al movimiento del mercado, al mantenimiento de la propiedad y la administración de las mismas.
Si el propietario de un inmueble dispuesto para la renta promueve el mismo por encima del precio que rige en el área, seguramente tendrá serios inconvenientes para rentarlo. Esa es la razón principal de vigilar el movimiento del mercado inmobiliario constantemente; y si es que acaso lo renta por debajo de lo que corresponde al área, pues estará dejando de percibir ganancias y malbaratando su esfuerzo y su mercancía.
El mantenimiento de una propiedad para la renta, si se mira con detenimiento, resulta esclavizador. Los inquilinos suelen estar vigilantes a todo detalle que pueda afectarles el disfrute total de la unidad que rentan, y es como debe ser. El asunto es que cualquier pequeño inconveniente desatendido tiene el potencial de conducir a un desastre.
Como ejemplo citemos la rotura de una cañería. Si el propietario del inmueble es informado del problema y no actúa rápido, cualquier pérdida de bienes personales que pueda sufrir el inquilino por la demora en resolver el problema, puede considerarse como una negligencia del propietario y convertirse en un reclamo.
Cualquier tipo de administración requiere un sinnúmero de conocimientos para realizarla, enorme dedicación y gran esfuerzo para cumplimentar toda tarea que la misma implique. La administración de un inmueble no es menos demandante; es un tema que permite estar hablando durante horas y despedirse con más preguntas que respuestas.
Comenzando con la recaudación de alquileres y finalizando con la contabilidad, administrar un inmueble es una tarea ardua que conlleva esfuerzo y demanda sacrificios; aunque indudablemente, una vez que se aprende cómo proceder, es una actividad que proporciona más satisfacciones que sufrimientos, a la vez que representa una de las más sólidas inversiones que se pueden tener, ya que estamos hablando de un bien tangible, altamente productivo y que normalmente incrementa en valor.
Hay quienes se dedican personalmente a administrar sus propiedades, y quien confía la administración de sus bienes a terceros; todo depende de la filosofía de trabajo del propietario del inmueble, y en contar con un equipo confiable que implemente los mecanismos necesarios para la labor.
Personalmente recomiendo a los inversionistas con los cuales trabajo que, una vez que logren obtener un retorno anual en la inversión que les satisfaga, transfieran la administración a terceros. Después de todo, la vida solo ofrece boleto de ida, y al final, nos prohíben el equipaje.
J.A. “Tony” Ruano
es autor del libro “Bienes raíces. Manual práctico de compra,
venta y administración.”
tony@ruanobrokers.com
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2015, 4:03 p. m. with the headline "La inversión inmobiliaria para la renta."