Simposio sobre el futuro de la democracia en América Latina y EEUU
La falta de democracia en varios países de América Latina se debe a la corrupción, la falta de participación ciudadana, y a que el régimen de Cuba ha logrado infiltrar su pensamiento antidemocrático en estos gobiernos, declaró el jueves la activista cubana Rosa María Payá durante un simposio sobre el futuro de la democracia en Estados Unidos y Latinoamérica.
“Yo no creo que esto es un problema de derecha e izquierda”, dijo Payá, recordando las palabras que el activista Harold Cepero le dijera a su padre Oswaldo Payá, el día en que fue creada la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en el 2010. Cepero y Oswaldo Payá murieron dos años después en un cuestionado accidente automovilístico en Cuba, que la familia Payá califica de un asesinato por parte del gobierno.
“Es muy preocupante que los estándares en nuestra región hayan bajado tanto que ya no se trata de lo que es correcto bajo los principios democráticos, sino de lo que es aceptable de acuerdo con lo que hacen estos gobiernos”, agregó Rosa María Payá.
La joven cubana participó en un panel llamado “Democracia: La Próxima Generación” en el que se discutieron además las oportunidades que existen para líderes emergentes y asuntos que, de acuerdo con los penalistas, ponen en riesgo la democracia en Estados Unidos, como la desigualdad y los continuos intentos de limitar el derecho al voto de las minorías.
El simposio, organizado por la Fundación Zambrano en el Centro de Convenciones de Broward, es un evento anual que se lleva a cabo desde el 2011. Los organizadores dijeron que para el 2016 el simposio se extenderá a tres días y tendrá lugar en Miami.
Los otros participantes del panel de líderes jóvenes fueron el activista Tony Lima, director ejecutivo de SAVE, una organización que que aboga por los derechos de la comunidad gay y tránsgenero; Ron Bilbao, miembro de la junta nacional del Concejo de Nuevos Lideres; y Raúl Martínez Jr., director de Servicios Gubernamentales de eNet IT Group.
Bilbao mencionó algunos de los problemas que a nivel estatal ponen en peligro los derechos democráticos, como la privatización de los servicios públicos, el hecho de que los ex convictos que “pagaron su deuda con la sociedad” no tengan derecho a sufragar, y las leyes y proyectos de ley que buscan limitar el acceso al voto de los grupos minoritarios.
“El señor [José] Zambrano dijo que en este país siempre vamos a tener el derecho al voto”, dijo Bilbao refiriéndose a las declaraciones previas del fundador de la Fundación Zambrano. “Eso era lo que pensábamos, pero cada vez vemos más y más esfuerzos para tratar de limitar ese derecho. Desafortunadamente este problema es creado por las personas que nosotros mismos elegimos, o dejamos de elegir, al no acudir a votar”.
Los penalistas estuvieron de acuerdo en que la participación cívica es un deber ciudadano que ayuda a salvaguardar la democracia.
Rosa María Payá, por ejemplo, insistió en que el gobierno cubano debe realizar un plebiscito para saber qué tipo de sistema de gobierno quiere el pueblo de Cuba.
“Nosotros no hemos podido votar en 67 años”, dijo Payá. “Incluso antes de que se instalara el régimen de los Castro en Cuba no se habían celebrado elecciones en años”.
Lima, por su parte, opinó que la lucha por lograr y preservar la democracia conlleva compromiso.
“El esfuerzo para obtener los derechos de los gays y tránsgeneros es un maratón, no una carrera de velocidad, y lo mismo pasa con la democracia”, dijo Lima, quien lideró exitosamente la demanda de SAVE contra el estado de la Florida para legalizar el matrimonio igualitario.
“Más allá de ganar ciertos derechos, el reto a nivel global continúa siendo vivir y ser auténticamente uno mismo”, concluyó.
La pregunta más provocativa de la audiencia durante el panel la hizo Roland Foulkes, un antropólogo de Broward, quien argumentó que en EEUU no existe una democracia, sino que un sistema etnocrático, en el que un grupo de una raza dominante ha creado un sistema del que principalmente se benefician ellos mismos.
“Yo he estudiado el linaje de todos los presidentes de Estados Unidos, incluyendo a Barack Obama, y todos provienen de descendencia europea, 16 de ellos relacionados de alguna manera”, dijo Foulkes. “Yo quisiera que ustedes me den una definición de democracia que me convenza de que aquí existe una, y además que opinaran sobre que lugar ocupa la gente de color en ese sistema”.
Solo Rosa María Payá dio su definición de democracia.
“Yo creo que este sistema tiene sus problemas como los tienen todos, pero la diferencia es, si como pueblo se tiene el poder de hacer algo para solucionar esos problemas, si el sistema te permite organizarte para cambiar lo que esta mal, entonces por lo menos tienes una esperanza de democracia”, dijo Payá. “El sistema totalitario no te permite eso”.
Bilbao agregó que el movimiento nacional #BlackLivesMatter (Las vidas de los negros también importan) ha puesto en evidencia que en Estados Unidos no todos se benefician del sistema democrático aún.
“Cuando la gente dice ‘bueno, todas las vidas importan’, sí, sabemos eso. Pero lo que se está diciendo es que existe una parte de la población que desproporcionadamente es más afectada por la brutalidad policial, la encarcelación masiva, el poco acceso a los recursos”, dijo Bilbao. “Creo que reconocer nuestras diferencias es el primer paso para reconocer nuestras similitudes”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2015, 9:21 p. m. with the headline "Simposio sobre el futuro de la democracia en América Latina y EEUU."