Tres millas en honor a las que luchan contra el cáncer de mama
Ataviados con camisetas color rosa, tutús, pelucas, o alas de mariposas, miles de personas llegaron al downtown de Miami desde antes de las 6 a.m. el sábado para correr o caminar por sus madres, sus abuelas, sus tías, sus hermanas o sus amigos.
Muchos sobrevivientes de cáncer de seno también completaron los 5 kilómetros en celebración por haber ganado la batalla contra la enfermedad.
Frente al Bayfront Park, con música, risas, y lágrimas de alegría y nostalgia, celebraron el aniversario numero 20 de la Carrera por la Cura Susan G. Komen, un evento anual de recaudación de fondos para la investigación de la cura del cáncer de mama.
Los organizadores de la carrera dijeron que este año la meta era recaudar $2 millones.
Bryan Alonso, de 20 años y George Alonso, de 21, corrieron por tercer año consecutivo para honrar a su madre, Malily Alonso, una sobreviviente.
Los hermanos, ambos estudiantes universitarios, dijeron que recuerdan el día que su madre los sentó en la sala de su casa para decirles que la habían diagnosticado con cáncer de seno, hace casi cuatro años.
“Fue uno de los años mas triste, fue duro, muy duro”, dijo George.
“Tuvimos que empezar a ayudar más en la casa, porque ella no podía trabajar, así que tomamos turnos extras en el trabajo para ayudar a nuestro padre”, recordó Bryan.
Quizás el año que viene complete la carrera con ellos, no corriendo pero caminando
Malily Alonso
sobreviviente de cáncer, acerca de sus dos hijosDesde hace un año y medio Malily está libre de cáncer y el sábado los recibió en la meta de la carrera en downtown con un efusivo abrazo.
“Estoy muy orgullosa de ellos”, dijo Malily, de origen cubano y cuya abuela murió después de ser diagnosticada con cáncer de seno hace 12 años. “Quizás el año que viene complete la carrera con ellos, no corriendo pero caminando”.
Los organizadores estimaron que más de 20,000 personas participarían en el evento, que ha recaudado $14 millones desde su inicio hace 20 años.
Shervon Montgomery y seis de sus siete hermanas, todas de Miami, completaron la carrera de unas tres millas en memoria de su madre, Cindy Montgomery, quien murió en el 2007, un año después de ser diagnosticada con cáncer de mama en la fase 3.
“Era una mujer bella, fuerte, generosa, siempre muy alegre, era cantante de góspel (música evangélica) y muy querida por todos porque celebraba la vida”, dijo Shervon, con los ojos aguados. “Si estuviera viva te juro que estaría aquí con nosotros completando la carrera”.
Cindy Montgomery tuvo 12 hijos y educó a varias generaciones de estudiantes, como maestra de tercero de primaria en la escuela Lillie C. Evans, de Liberty City.
“Todos le llamaban mamá, nuestros amigos, sus estudiantes, los amigos del barrio. Cuidaba de todos como una madre”, dijo Shervon.
Si estuviera viva te juro que estaría aquí con nosotros completando la carrera
Shervon Montgomery
acerca de su madre, Cindy, quien murió en 2007Desde la muerte de Cindy, Shervon y sus hermanas han participado en la carrera Susan G. Komen en Miami anualmente. También están mas conscientes de su salud, y se aseguran de hacerse mamografías cada año, dijo Shervon, una asistente administrativa de 40 años de edad.
De acuerdo con estadísticas de la fundación Susan G. Komen, las mujeres latinas y afroamericanas tienden a ser diagnosticadas en etapas más avanzadas del cáncer, lo que puede reducir sus posibilidades de sobrevivir.
Mary Carrillo ha vivido casi 13 años libre de cáncer. La cubana fue diagnosticada en el 2002 y dijo que pasó por las etapas más difíciles de su vida, como la quimioterapia.
“La quimioterapia es una de las cosas mas duras que una persona puede experimentar”, dijo Carrillo, una educadora universitaria retirada. “La gente necesita mucho apoyo y compresión porque en esos momentos a uno le pasan muchas cosas feas por la cabeza”.
Carrillo dijo que participa en la carrera para celebrar la vida, y para honrar a sus “hermanas que ya no están”.
quiero inspirar a aquellos que están peleando contra el cáncer... para que vean que hay luz al final del camino, que hay esperanza
Mary Carillo
sobreviviente de cáncer“También quiero inspirar a aquellos que están peleando contra el cáncer ahora mismo, para que vean que hay luz al final del camino, que hay esperanza”, dijo Carrillo, quien aseguró que desde quedar sana ha aprendido a apreciar mas la vida.
Ahora es entrenadora de volleyball en la escuela secundaria Pembroke Pines Charter, en Pembroke Pines, y pertenece a un equipo de remo Save Our Sisters (SOS), formado por sobrevivientes de cáncer.
“Todas remamos como ejercicio y también competimos, pero mas que todo destacamos el trabajo en equipo. Participamos en eventos de concientización para recordar a todos la importancia de auto-examinarse cada mes y estar pendientes de la salud”, dijo Carrillo. “Nos damos apoyo y entre nosotras nos llamas ‘sosters’ (un juego de palabras para decir hermanas, en inglés)”.
Carrillo dijo que pronto su organización empezará a dar entrenamiento en español para el equipo de remo.
Cheryl Stopnick, vocera de la Carrera por la Cura, elogió el valor y compromiso de los participantes.
“Esta carrera se ha convertido en una tradición de la comunidad ... y hay gente que la ha completado cada año desde sus inicios en 1996. El coraje de todos aquí es impresionante”, declaró Stopnick.
La reportera del Miami Herald Monique O. Madan contribuyó con este reportaje.
Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar
Más información
Para contactar al equipo de remo Save Our Sisters (SOS) visite teamsosmiami.net o llame al 786-457-4578.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de octubre de 2015, 4:30 p. m. with the headline "Tres millas en honor a las que luchan contra el cáncer de mama."