Denuncian que compañía contratada por ICE maltrata a mujeres indocumentadas
Dos mujeres indocumentadas en Miami que están siendo monitoreadas por las autoridades de inmigración con grilletes electrónicos colocados en sus tobillos, tenían previsto participar en una conferencia de prensa el miércoles para compartir sus testimonios sobre presuntos maltratos de parte de empleados de la compañía privada a cargo de su supervisión.
Pero justo antes de empezar la conferencia, las dos mujeres se sintieron tan nerviosas que no pudieron hablar y se marcharon llorando.
“Temen que haya represalias”, dijo Francisco Portillo, uno de los activistas que organizó el evento. “Y es comprensible que tengan miedo”.
Los representantes de varias organizaciones que abogan por los derechos de los inmigrantes dijeron que desde hace alrededor de un mes y medio, decenas de mujeres han llegado a sus oficinas a quejarse de maltratos por parte de los empleados de BI Incorparated, una compañía contratada por la Policía de Inmigración y Aduana (ICE) para administrar el Programa de Supervisión Intensiva de indocumentados (ISAP).
Las mujeres – muchas de las cuales llegaron al país en los últimos seis meses – alegan que los empleados de la compañía les hablan de manera insultante e irrespetuosa, las acosan con preguntas sobre si ya compraron un pasaje de avión para abandonar el país, y les colocan los grilletes de forma que les causan dolor e irritación en los tobillos.
“Ellas tienen miedo de hablar pero nosotros estamos aquí para defender a todas esas madres que están siendo maltratadas”, dijo la activista Brenda Betancourt. “No las pueden tratar como si fueran delincuentes”.
Representantes de BI Incorparated no contestaron a mensajes dejados por el Nuevo Herald el miércoles.
La compañía obtuvo un contrato en el 2009 para el programa de monitoreo alterno a la detención para inmigrantes que no representan un riesgo a la seguridad pública. Los indocumentados deben presentarse semanalmente en las oficinas de las compañías encargadas del monitoreo, y empleados de la empresa también los visitan en sus casas.
El gobierno federal paga entre 17 centavos y $17.69 diariamente a BI Incorporated por cada inmigrante indocumentado en el programa de monitoreo. El contrato fue de $372,814, 176 por cinco años de servicio, de acuerdo con una copia del documento publicado en la pagina web de ICE.
Mediante un comunicado enviado a el Nuevo Herald el miércoles, un vocero de ICE aclaró que esa entidad no estaba al tanto de las quejas de las mujeres.
“ICE no ha recibido ninguna queja de maltrato a mujeres indocumentadas que participan en el Programa Alterno a la Detención en Miami. Las acusaciones de conducta inapropiada que involucren a contratistas de esta agencia son tomadas muy seriamente y son investigadas meticulosamente”, dijo Néstor Yglesias. “Si estas alegaciones son sustanciadas, se tomarán las acciones apropiadas”.
Portillo, quien tiene una lista de más de 100 mujeres que han acudido a la oficina de la Organización Hondureña Francisco Morazán, en La Pequeña Habana, admitió que no había reportado a ICE las quejas de presuntos maltratos.
De acuerdo con Portillo, las mujeres que presentaron las quejas dijeron que quienes se encargan de su monitoreo habrían dicho que son las propias autoridades migratorias quienes les instruyen que hagan preguntas sobre su retirada del país.
Los inmigrantes bajo monitoreo que han recibido una orden de dejar el país deben ocuparse de obtener los documentos de viaje necesarios, lo que justificaría que los trabajadores de BI Incorporated hagan preguntas sobre sus boletos de avión.
A Darlin Mejía le colocaron un grillete en su tobillo derecho pocos días después de entrar por la frontera con Texas acompañada de su hijo Kevin, de 12 años. Mejía llevó el aparato por cuatro meses y se lo retiraron hace dos semanas durante una de sus visitas semanales a la oficina de BI Incorporated, cerca del downtown de Miami.
“Cuando me lo pusieron no me dijeron que me iban a poner eso, solo nos metieron a un grupo a un cuarto y nos pusieron un video sobre el aparato diciendo que no es algo malo. Después llegaron y nos lo pusieron”, recordó Mejía, quien es de Honduras vive en Miami con un hermano que es residente legal de EEUU. “Muchas mujeres que veo allí están deprimidas, dicen que las humillan y que les gritan”.
Mejía dijo que llevar el aparato le dificultaba encontrar trabajo. “La gente te ve con eso en la pierna y piensa que eres un criminal”, declaró. “Además es incómodo. Me dejó un moretón en el tobillo”.
Según fuentes gubernamentales, en la oficina de BI Incorporated hay agentes de ICE vigilando el monitoreo, por lo que los inmigrantes podrían acudir a esos agentes con sus quejas de maltratos, o asistir a las oficinas de ICE.
“Las autoridades tienen el derecho de monitorear a cualquier persona que se encuentre en el país fuera de estatus”, dijo Grisel Ybarra, abogada de inmigración. “Pero lo que no se puede es dejar de tener humanidad”.
Ybarra dijo que varios de sus clientes se han quejado de los grilletes, incluyendo un señor a quien le colocaron el aparato a pesar de que podía afectar su salud porque es diabético, a una mujer embarazada, y a una madre que no se pudo presentar a una cita con BI Incorporated porque su hija estaba hospitalizada.
“A esa señora ya le habían quitado el grillete. Tenía que ir un lunes a la cita y como fue el martes le pusieron el grillete otra vez”, dijo Ybarra. “Yo le dije que contactara las oficinas de ICE en Miramar inmediatamente porque me pareció un abuso y ellos le ordenaron a la compañía [BI Incorporated] que le retirara el grillete”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2014, 10:03 p. m. with the headline "Denuncian que compañía contratada por ICE maltrata a mujeres indocumentadas."